jueves, 18 de diciembre de 2008

El gurú ha hablado

Por JAVIER PÉREZ DE ALBÉNIZ (SOITU.ES)

Pedro J. Ramírez aseguró, desde el púlpito del Foro de la Nueva Comunicación, que hay que cerrar las televisiones públicas. "Son antiguallas y un residuo del viejo orden de las cosas", sentenció el visionario líder del nuevo periodismo español. En ese momento divino, el cielo, hasta entonces nublado, se despejó. Cesaron truenos y rayos, desaparecieron las nubes, se ensancharon los cielos y hasta me pareció escuchar el canto de unos ángeles afinados en sol. El gurú había hablado, y el futuro de los medios de comunicación privados abandonaba la crisis y se presentaba florido y hermoso. ¡Muera la televisión pública! ¡Vivan las empresas de comunicación privadas!

Tiro a la papelera virtual, la de Windows, el texto que tenía previsto para hoy. Abro un nuevo documento, al que llamo 'El gurú ha hablado'. Coloco una foto del director de El Mundo (qué digo director de El Mundo... ¡el director general de Unidad Editorial!) junto a la pantalla del ordenador, sintonizo Veo Televisión, enciendo una barrita de incienso y me dispongo a escribir...
Pedro J. dice que habría que cerrar todas las televisiones públicas. No que habría que cambiarlas o mejorarlas, sino que directamente deberían cerrarlas. Sinceridad. Podría tomar nota Esperanza Aguirre, que en lugar de cerrar los hospitales y los colegios públicos, primero los está hundiendo. Ya los cerrará luego. Pedro J. quiere evitar todos esos trámites largos y tediosos y chapar directamente algo que pertenece a todos los españoles. Un tipo franco que va por derecho, este Pedro J.
Tanto como para sugerir que la muerte de las televisiones públicas liberaría una cantidad de publicidad imprescindible para que las empresas de comunicación privadas salgan de la crisis. Y así, poder prescindir de posibles subvenciones estatales. Si no, ya saben: pese a que Unidad Editorial todo lo que toca lo convierte en beneficios, puede que tenga que hacer recortes de plantilla. "Serán lo menos traumático posible", asegura poniendo cara de sindicalista.
Las intenciones son buenas. Quien piense que con estas declaraciones Pedro J. se pone al frente del consorcio de propietarios de televisiones ruinosas, y que suspira por pillar el trozo de tarta de una publicidad que ve pasar por delante pero no cata, está confundido. Pedro J. vela por nosotros, los consumidores de información. Lo que pasa es que está muy por delante de la capacidad de análisis y raciocinio de los mortales comunes, como usted y yo. Un hombre capaz de estar al frente de productos periodísticos tan novedosos e innovadores como 'Crónica' o 'Magazine', los suplementos de fin de semana de El Mundo, como 'Marca', su diario deportivo, o como 'Telva', su revista femenina, está perfectamente capacitado para decir que las televisiones públicas son "antiguallas y un residuo del viejo orden de las cosas".
Pero yo me voy a atrever a llevarle un poco la contraria. Creo que necesitamos televisiones públicas. No las que tenemos ahora, sino buenas televisiones públicas. Es decir, televisiones que ofrezcan servicio público, que no compitan con las privadas en la mediocridad de los contenidos, que garanticen la independencia política, que puedan ser vistas por los ciudadanos sin avergonzarse. Televisiones como la BBC, de las que sentirse orgullosos.
Y las necesitamos por las mismas razones por las que necesitamos la educación y la sanidad públicas. Para no depender de empresas privadas que piensan en los beneficios, no en los ciudadanos. Para no estar en manos de empresarios que valoran más las ventas de sus diarios que la verdad. Las necesitamos para ser dueños de nuestra propia salud, de nuestra propia educación, de nuestra propia información. Incluso de nuestro propio entretenimiento.

martes, 16 de diciembre de 2008

La estupidez humana

“Tengo la firme convicción, avalada por años de observación y experimentación, de que los hombres no son iguales, de que algunos son estúpidos y otros no lo son.” Carlo Cipolla

LAS LEYES FUNDAMENTALES DE LA ESTUPIDEZ HUMANA

La Primera Ley Fundamental: " Siempre e inevitablemente cada uno de nosotros subestima el número de individuos estúpidos que circulan por el mundo".
La Segunda Ley Fundamental: " La probabilidad de que una persona determinada sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de la misma persona".
La Tercera Ley Fundamental: " Una persona estúpida es una persona que causa daño a otra o grupo de personas sin obtener, al mismo tiempo, un provecho para sí, o incluso obteniendo un perjuicio".
La Cuarta Ley Fundamental: " Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento y lugar, y en cualquier circunstancia tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error".
La Quinta Ley Fundamental: " La persona estúpida es el tipo de persona más peligroso que existe. El estúpido es más peligroso que el malvado".

CATEGORÍAS FUNDAMENTALES DE PERSONAS

Todos los seres humanos están incluidos en una de estas cuatro categorías fundamentales: los incautos, los inteligentes, los malvados y los estúpidos.

Los Incautos: Podemos recordar ocasiones en que un individuo realizó una acción (es decisivo que sea él quién la inicie), cuyo resultado fue una pérdida para él y una ganancia para nosotros: habíamos entrado en contacto con un incauto.

Los Inteligentes: Igualmente nos vienen a la memoria ocasiones en que un individuo realizó una acción de la que ambas partes obtuvimos provecho: se trataba de una persona inteligente.
Una persona inteligente puede alguna vez comportarse como una incauta, como puede también alguna vez adoptar una actitud malvada. Pero, puesto que la persona en cuestión es fundamentalmente inteligente, la mayor parte de sus acciones tendrán la característica de la inteligencia.
En determinadas circunstancias una persona actúa inteligentemente, y en otras circunstancias esta misma persona puede comportarse como una incauta. La única excepción importante a la regla la representan las personas estúpidas que, normalmente, muestran la máxima tendencia a una total coherencia en cualquier campo de actuación.

Los Malvados: Todos nosotros recordamos ocasiones en que, desgraciadamente, estuvimos relacionados con un individuo que consiguió una ganancia causándonos perjuicio a nosotros: nos encontramos frente a un malvado.
Existen diversos tipos de malvados; el malvado perfecto es aquél que con sus acciones causa a otro pérdidas equivalentes a sus ganancias. Otro tipo de malvados son aquellos que obtienen para sí ganancias mayores que las pérdidas que ocasionan en los demás, esos son deshonestos y con un grado elevado de inteligencia, pero la mayoría de los malvados son individuos cuyas acciones les proporcionan beneficios inferiores a las pérdidas ocasionadas a los demás. Este individuo se situará muy cerca del límite de la estupidez pura.

Los Estúpidos: Nuestra vida está salpicada de ocasiones en que sufrimos pérdidas de dinero, tiempo, energía, apetito, tranquilidad y buen humor por culpa de las dudosas acciones de alguna absurda criatura a la que, en los momentos más impensables e inconvenientes, se le ocurre causarnos daños, frustraciones y dificultades, sin que ella vaya a ganar absolutamente nada con sus acciones.
Nadie sabe, entiende o puede explicar por qué esta absurda criatura hace lo que hace. En realidad no existe explicación -o mejor dicho- solo hay una explicación: la persona en cuestión es estúpida.
La mayoría de las personas estúpidas son fundamentalmente y firmemente estúpidas, en otras palabras, insisten con perseverancia en causar daños o pérdidas a otras personas sin obtener ninguna ganancia para sí, sea esto positivo o negativo. Pero aún hay más. Existen personas que con sus inverosímiles acciones, no solo causan daños a otras personas, sino también a sí mismos. Estas personas pertenecen al género de los superestúpidos.

EL PODER DE LA ESTUPIDEZ

Como ocurre con todas las criaturas humanas, también los estúpidos influyen sobre otras personas con intensidad muy diferente. Algunos estúpidos causan normalmente perjuicios limitados, pero hay otros que llegan a ocasionar daños terribles, no ya a uno o dos individuos, sino a comunidades o sociedades enteras. La capacidad de hacer daño que tiene una persona estúpida depende de dos factores principales: del factor genético y del grado de poder o autoridad que ocupa en la sociedad.
Nos queda aún por explicar y entender qué es lo que básicamente vuelve peligrosa a una persona estúpida; en otras palabras en qué consiste el poder de la estupidez.

Esencialmente, los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido.

Una persona inteligente puede entender la lógica del malvado. Las acciones de un malvado siguen un modelo de racionalidad: racionalidad perversa, si se quiere, pero al fin y al cabo racionalidad. El malvado quiere añadir un "más" a su cuenta. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener un "más" para sí, procurando también al mismo tiempo un "más" para los demás, deberá obtener su "más" causando un "menos" a su prójimo.

Desde luego, esto no es justo, pero es racional, y si es racional uno puede preverlo.

Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Una criatura estúpida os perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo alguno racional de prever si, cuándo, cómo, y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.

Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, de ello se deriva que generalmente el ataque nos coge por sorpresa incluso cuando se tiene conocimiento del ataque no es posible organizar una defensa racional, porque el ataque, en sí mismo carece de cualquier tipo de estructura racional.

El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque. Hay que tener en cuenta también otra circunstancia. La persona inteligente sabe que es inteligente. El malvado es consciente de que es malvado. El incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Al contrario de todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido. Esto contribuye poderosamente a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su acción devastadora.

Con la sonrisa en los labios, como si hiciese la cosa más natural del mundo, el estúpido aparecerá de improviso para echar a perder tus planes, destruir tu paz, complicarte la vida y el trabajo, hacerte perder dinero, tiempo, buen humor, apetito, productividad, y todo esto sin malicia, sin remordimientos y sin razón. Estúpidamente.

No hay que asombrarse de que las personas incautas, generalmente no reconozcan la peligrosidad de las personas estúpidas. El hecho no representa sino una manifestación más de su falta de previsión. Pero lo que resulta verdaderamente sorprendente es que tampoco las personas inteligentes ni las malvadas consiguen muchas veces reconocer el poder devastador y destructor de la estupidez.

Generalmente, se tiende incluso a creer que una persona estúpida sólo se hace daño a sí misma, pero esto significa que se está confundiendo la estupidez con la candidez.

SOCIEDAD Y ESTUPIDEZ

Sería un grave error creer que el número de estúpidos es más elevado en una sociedad en decadencia que en una sociedad en ascenso. Ambas se ven aquejadas por el mismo porcentaje de estúpidos. La diferencia entre ambas sociedades reside en el hecho de que en la sociedad en declive los miembros estúpidos de la sociedad se vuelven más activos por la actuación permisiva de los otros miembros.

Un pais en ascenso tiene también un porcentaje insólitamente alto de individuos inteligentes que procuran tener controlada a la fracción de los estúpidos, y que, al mismo tiempo, producen para ellos mismos y para los otros miembros de la comunidad ganancias suficientes como para que el progreso sea un hecho.

En un país en decadencia, el porcentaje de individuos estúpidos sigue siendo igual; sin embargo, en el resto de la población se observa, sobre todo entre los individuos que están en el poder, una alarmante proliferación de malvados con un elevado porcentaje de estupidez y, entre los que no están en el poder, un igualmente alarmante crecimiento del número de los incautos.

sábado, 16 de febrero de 2008

Por qué es prácticamente seguro que Dios no existe


por Richard Dawkins para http://www.edge.org, traducido por Anahí Seri

USA, país que fue fundado en el laicismo como faro de la Ilustración del siglo XVIII, se está convirtiendo en víctima de la política religiosa, una circunstancia que hubiera horrorizado a los fundadores de la nación. El poder político de hoy en día concede más valor a las células embrionarias que a las personas adultas. Se obsesiona con el matrimonio de homosexuales, en lugar de preocuparse por temas verdaderamente importantes que suponen una diferencia para el mundo. Obtiene un apoyo electoral crucial de unos ciudadanos religiosos con tan poco sentido de la realidad que creen que van a “ascender” al cielo, quedando sus vestimentas tan vacías como sus mentes. Otros especímenes más extremos anhelan una guerra mundial, que identifican con el Apocalipsis que presagia el Segundo Advenimiento. Sam Harris, en su nuevo y breve libro Carta a una nación cristiana [Letter to a Christian Nation] da en el clavo, como siempre:
“Por lo tanto, no es exagerado afirmar que si la ciudad de Nueva York fuera súbitamente reemplazada por una bola de fuego, un porcentaje significativo de la población usamericana vería un halo de esperanza en el subsiguiente hongo nuclear, pues sugeriría que iba a suceder lo mejor que jamás pudiera ocurrir: el regreso de Cristo… Imagínense las consecuencias si una parte significativa del gobierno de USA realmente pensara que el mundo está a punto de acabarse y que el fin va a ser glorioso. El hecho de que casi la mitad de la población usamericana aparentemente se lo cree, basándose simplemente en el dogma religioso, debería considerarse una emergencia moral e intelectual."
¿Comprueba Bush diariamente el índice de ascensiones, como hacía Reagan con el horóscopo? No lo sabemos, pero ¿acaso alguien se sorprendería?
Mis colegas científicos tienen razones añadidas para declarar una emergencia. Los ataques a la investigación sobre células madre, ignorantes y absolutistas, no son más que la punta del iceberg. Estamos ante nada menos que un ataque global a la racionalidad y a los valores de la Ilustración que inspiraron la creación de la primera y más grande de las repúblicas laicas. La educación científica, y con ella el futuro de la ciencia en este país, está amenazada. Derrotada provisionalmente en un juzgado de Pennsylvania, la “pasmosa estupidez” (frase inmortal del juez John Jones) del “diseño inteligente” sigue aflorando continuamente. Atajarla es una responsabilidad que nos lleva mucho tiempo pero que es importante, y los científicos están empezando a salir de su autocomplacencia. Durante años han seguido tranquilamente con su ciencia, subestimando de forma lamentable a los creacionistas que, sin aptitud ni interés por la ciencia, se han dedicado a la muy seria labor política de subvertir a las juntas escolares locales. Los científicos, y los intelectuales en general, están ahora tomando conciencia de esta amenaza que nos viene de los talibanes usamericanos.
Los científicos se dividen en dos campos según lo que consideran la mejor estrategia para enfrentarse a la amenaza. La corriente de opinión de Neville Chamberlain, favorable del apaciguamiento, se centra en la batalla de la evolución. En consecuencia, sus miembros identifican al fundamentalismo como el enemigo y hacen ingentes esfuerzos por apaciguar la religión “moderada” o “sensata” (lo cual no es una tarea difícil, pues los obispos y los teólogos desprecian a los fundamentalistas tanto como los científicos). En cambio, los científicos de la corriente de Winston Churchill, consideran que la lucha por la evolución no es más que una batalla en una guerra más amplia: una guerra que se avecina entre el supernaturalismo por un lado y la racionalidad por otra. Para ellos, los obispos y los teólogos están, junto con los fundamentalistas, en el bando de lo supernatural, y no es cuestión de apaciguarlos.
La escuela de Chamberlain acusa a los churchilianos de sacudir el bote hasta el extremo de enturbiar las aguas. El filósofo de la ciencia Michael Ruse escribió:
“Nosotros, que amamos la ciencia, tenemos que darnos cuenta de que el enemigo de nuestros enemigos es nuestro amigo. Es demasiado frecuente que los evolucionistas dediquen tiempo a insultar a quienes podrían ser sus aliados. Esto vale sobre todo para los evolucionistas laicos. Los ateos pasan más tiempo atacando a cristianos bien dispuestos que enfrentándose a los creacionistas. Cuando Juan Pablo II escribió una encíclica en la que aprobaba el darwinismo, la respuesta de Richard Dawkins se redujo a acusarle de hipocresía, a decir que era imposible que fuera sincero al referirse a la ciencia, y Dawkins afirmó que él prefería a un fundamentalista honrado.”
Un reciente artículo de Cornelia Dean publicado en el New York Times cita al astrónomo Own Gingerich cuando dice que, al propugnar simultáneamente la evolución y el ateísmo, “el Dr. Dawkins probablemente está consiguiendo lograr más adeptos al diseño inteligente que cualquiera de los principales teóricos del diseño inteligente”.
No es la primera, no es la segunda, no es ni siquiera la tercera vez que se hace esta observación absolutamente estúpida.
Los chamberlainitas suelen citar el principio del difunto Stephen Jay Gould: NOMA, non-overlapping magisteria, “magisterios que no se superponen”. Gould mantenía que la ciencia y la auténtica religión nunca entran en conflicto porque habitan dimensiones del discurso totalmente separadas:
“Se lo digo a todos mis colegas, y lo repito por enésima vez (tanto en reuniones estudiantiles como en tratados eruditos): sencillamente, la ciencia no puede zanjar con sus métodos legítimos la cuestión de la posible supervisión de la naturaleza por parte de Dios. Ni lo afirmamos ni lo negamos; sencillamente, no podemos pronunciarnos sobre ello como científicos.”
Suena estupendamente, hasta que uno se para a pensar un momento sobre ello. Entonces, se da cuenta de que la presencia de una deidad creadora en el universo es claramente una hipótesis científica. De hecho, es difícil imaginarse, en toda la ciencia, una hipótesis más trascendental. Un universo con un dios sería un tipo de universo totalmente diferente de un universo sin dios, y la diferencia sería científica. Dios podría resolver el asunto a su favor en cualquier momento montando una demostración espectacular de sus poderes, algo que pudiera satisfacer incluso los exigentes estándares de la ciencia. Incluso la Templeton Foundation, de triste fama, reconoció que Dios es una hipótesis científica: financiando ensayos con doble enmascaramiento para averiguar si las oraciones a distancia podían acelerar la recuperación de pacientes enfermos del corazón. Por supuesto, el resultado fue negativo, aunque un grupo de control que sabía que habían rezado por ellos más bien empeoró (¿qué tal si se entabla una demanda colectiva contra la Templeton Foundation?). A pesar de esfuerzos como éstos, que tanta financiación han recibido, no se han hallado aún pruebas de la existencia de Dios.
Para apreciar la hipocresía de las personas creyentes que aceptan el principio NOMA, imagínense que unos arqueólogos forenses descubrieran, por casualidad, unas pruebas basadas en el ADN que demostraran que Jesús nació de una madre virgen y que no tenía padre. Si los entusiasta del NOMA fueran sinceros, deberían rechazar el ADN del arqueólogo sin dudarlo: “Es irrelevante. Las pruebas científicas no tienen ninguna relación con las cuestiones teológicas. Magisterio equivocado.” ¿Acaso alguien se cree, de verdad, que iban a decir algo de ese estilo? Podemos apostarnos lo que sea a que no sólo los fundamentalistas, sino todos los profesores de teología y todos los obispos del país proclamarían a los cuatro vientos la evidencia arqueológica.
O bien Jesús tenía padre o no lo tenía. La cuestión es una cuestión científica, y se usarían pruebas científicas, de haberlas, para zanjarla. Lo mismo vale para cualquier milagro; y la creación deliberada e intencionada del universo tendría que haber sido la madre y el padre de todos los milagros. O bien ocurrió o bien no ocurrió. Se trata de un hecho, así o asá, y en nuestro estado de incertidumbre le podemos asignar una probabilidad; una estimación que puede ir variando a medida que se acumula más información. La mejor estimación, por parte de la humanidad, de la probabilidad de la creación divina se redujo considerablemente en 1859 con la publicación del Origen de las especies, y a lo largo de las décadas subsiguientes ha seguido reduciéndose, mientras la evolución se consolidaba en el siglo XIX como teoría plausible, hasta llegar a convertirse, en la actualidad, en un hecho demostrado.
La táctica de los chamberlainitas de ponerse a buenas con la religión “razonable”, a fin de presentar un frente unido frente a los creacionistas (“diseño inteligente”), no es mala si nuestra preocupación central es la batalla por la evolución. Se trata de una preocupación válida y aplaudo a quienes la defienden, como Eugenie Scott en Evolución frente a Creacionismo [Evolution versus Creationism]. Pero si nos preocupa la formidable cuestión científica de si el universo fue o no creado por una inteligencia supernatural, entonces las líneas divisorias pasan por otro sitio. Tratándose de esta cuestión más amplia, los fundamentalistas están en el mismo bando que la religión “moderada” y yo me encuentro en el bando opuesto.
Por supuesto, se está presuponiendo que el Dios del que hablamos es una inteligencia personal tal como Yavé, Alá, Baal, Wotan, Zeus o Hare Krishna. Si por “Dios” entendemos amor, naturaleza, bondad, el universo, las leyes de la física, el espíritu de la humanidad o la constante de Planck, todo lo anterior carece de sentido. Una estudiante usamericana preguntó a su profesor si tenía alguna opinión sobre mí. “Claro que sí”, le respondió aquél. “Está absolutamente convencido de que la ciencia es incompatible con la religión, pero se extasía con la naturaleza y el universo. Para mí, ¡eso es religión!” En efecto, si eso es lo que se entiende por religión, muy bien, entonces soy un hombre religioso. Pero si tu Dios es un ser que diseña universos, escucha plegarias, perdona pecados, hace milagros, lee tus pensamientos, se preocupa por tu bienestar y te resucita de los muertos, entonces no es probable que te sientas satisfecho. Como dijo el célebre físico usamericano Steven Weinberg, “Si quieres decir que ‘Dios es energía’ entonces puedes encontrar a Dios en un pedazo de carbón”. Pero no cuentes con que vas a llenar tu iglesia de fieles.
Cuando Einstein dijo “¿Tenía Dios una opción cuando creó el universo?”, lo que quería decir es “El universo, ¿se podría haber iniciado de más de una manera?” “Dios no juega a los dados” fue una expresión poética de Einstein para mostrar su duda sobre el principio de indeterminación de Heisenberg. Es sabido que Einstein se molestó cuando los teístas interpretaron esta afirmación como creencia en un Dios personal. Pero, ¿qué esperaba? Debía haber sido palpable para él el ansia de malentendidos. Los físicos “religiosos” normalmente resulta que lo son sólo en el sentido einsteiniano: son ateos con un temperamento poético. También yo lo soy. Sin embargo, dado este anhelo de malentendidos, tan extendido, el confundir deliberadamente el panteísmo einsteiniano con la religión sobrenatural es un acto intelectual de alta traición.
Si aceptamos pues que la hipótesis de Dios es una hipótesis científica propiamente dicha, a cuya verdad o falsedad no tenemos acceso simplemente por falta de pruebas, ¿cuál debería ser nuestra mejor estimación de la probabilidad de que Dios existe, dadas las pruebas de las que disponemos en estos momentos? En mi opinión, la probabilidad es bastante reducida, y a continuación explico por qué.
En primer lugar, la mayoría de los argumentos tradicionales a favor de la existencia de Dios, desde Tomás de Aquino, son fáciles de desmontar. Varios de ellos, por ejemplo el argumento de la primera causa, se basan en una regresión infinita que llega a su fin con Dios. Pero nadie nos explica por qué Dios, misteriosamente, es capaz de poner fin a las regresiones infinitas sin requerir él mismo una explicación. Ciertamente, necesitamos algún tipo de explicación para el origen de todas las cosas. Los físicos y los cosmólogos se dedican a esta ardua labor. Pero cualquiera que sea la respuesta (una fluctuación cuántica aleatoria, o una singularidad Hawkings/Penrose o como quiera que acabemos llamándola), será simple. Por definición, las cosas complejas, estadísticamente improbables, no ocurren así sin más; necesitan ser explicadas. No son capaces de poner fin a las regresiones infinitas, a diferencia de lo que ocurre con las cosas simples. La primera causa no puede haber sido una inteligencia, por no hablar de una inteligencia que responde a plegarias y le gusta ser adorada. Las cosas inteligentes, creativas, complejas, estadísticamente improbables aparecen tardíamente en el universo, como producto de la evolución o de algún otro proceso de escalada gradual a partir de un principio simple. Aparecen tardíamente en el universo y por tanto no pueden ser responsables de su diseño.
Otro de los esfuerzos de Tomás de Aquino, la vía de los grados de perfección, merece la pena ser expuesto con detalle, pues es un típico ejemplo de la debilidad del razonamiento teológico. Tomás de Aquino dijo que nosotros percibimos grados, pongamos por caso, de bondad o temperatura, y los medimos por referencia a un máximo:
“Ahora bien, el máximo de cualquier género es la causa de todo en dicho género; así el fuego, que es el máximo del calor, es la causa de todas las cosas calientes . . . Por tanto, debe existir algo que sea para todos los seres la causa de su ser, bondad, y cualquier otra perfección; y eso es lo que llamamos Dios.”
¿Eso se considera un argumento? Por la misma razón podríamos decir que la gente varía en cuanto a su olor, pero que sólo podemos juzgarlos por referencia a un máximo perfecto de olor concebible. Por tanto, debe existir un ser oloroso preeminente sin parangón, y lo llamamos Dios. Se puede utilizar cualquier otra dimensión comparativa que se desee, para derivar una conclusión igualmente fatua. A eso lo llaman teología.
El único de los argumentos tradicionales a favor de Dios que se emplea ampliamente en la actualidad es el argumento teleológico, llamado a veces “argumento del diseño”, si bien (dado que el nombre da por sentada la cuestión de su validez) debería llamarse más bien “argumento a favor del diseño”. Se trata del familiar argumento “del relojero”, que sin duda es uno de los malos argumentos más superficialmente plausibles jamás descubiertos; y que casi todo el mundo redescubre hasta que se les hace ver la falacia lógica y la brillante alternativa de Darwin.
En el mundo familiar de los artefactos humanos, las cosas complicadas que tienen apariencia de haber sido diseñadas han sido diseñadas. Para un observador ingenuo, parece deducirse que las cosas del mundo natural de similar complejidad que parecen diseñadas, como los ojos o los corazones, también han sido diseñadas. No se trata solamente de un argumento por analogía. Aquí hay una apariencia de razonamiento estadístico; es falaz, pero comporta una ilusión de plausibilidad. Si barajamos un millón de veces al azar los fragmentos de un ojo o de una pierna o de un corazón, ya tendríamos suerte e dar con una sola combinación capaz de ver, caminar o bombear. Esto demuestra que estos dispositivos no podrían haberse constituido al azar. Y por supuesto que ningún científico razonable dijo jamás que así fuera. Lamentablemente, la educación científica de la mayoría de los estudiantes británicos y usamericanos omite toda mención de Darwin, y por tanto la única alternativa al azar que la mayoría de las personas pueden imaginar es el diseño.
Incluso antes de la época de Darwin, la falta de lógica saltaba a la vista: ¿cómo podría haber sido jamás una buena idea postular, como explicación para la existencia de cosas improbables, a un diseñador que tendría que ser más improbable aún? Todo el argumento cae lógicamente por su base, como ya se dio cuenta Hume antes del nacimiento de Darwin. Lo que no conocía Hume es la alternativa de suprema elegancia que Darwin propondría, alternativa tanto al azar como al diseño. La selección natural es tan deslumbrantemente poderosa y elegante que no sólo explica la totalidad de la vida, sino que eleva nuestra conciencia y da una espaldarazo a nuestra confianza en la capacidad de la ciencia para explicar todo lo demás.
La selección natural es más que una mera alternativa al azar; es la única alternativa definitiva jamás planteada. El diseño sólo es una explicación factible de la complejidad organizada a corto plazo. No es una explicación final, pues los propios diseñadores requieren una explicación. Si, como una vez especularon Francis Crick y Leslie Orgel medio en broma, la vida fue sembrada deliberadamente en nuestro planeta por un cargamento de bacterias que venía en la ojiva de un cohete, habrá que hallar una explicación para los alienígenas inteligentes que lanzaron el cohete. El última instancia, tienen que haber evolucionado de forma gradual a partir de inicios más simples. Solamente la evolución, o algún tipo de “grúa” gradualista, para emplear el ingenioso término de Daniel Dennett, es capaz de poner fin a la regresión. La selección natural es un proceso anti-aleatorio que va construyendo gradualmente la complejidad, paso a paso. El producto final de este efecto cremallera es un ojo, o un corazón, o un cerebro; un dispositivo cuya complejidad es absolutamente desconcertante hasta que divisamos la suave rampa por la que se llega a él.
Esté, o no, en lo cierto en cuanto a mi conjetura de que la evolución es la única explicación para la vida en el universo, de lo que no cabe duda es de que es la explicación de la vida en este planeta. La evolución es un hecho, y está entre los hechos más fehacientes que conoce la ciencia. Pero tuvo que empezar de alguna manera. La selección natural no puede obrar sus milagros hasta que no se den ciertas condiciones mínimas, de las cuales la más importante es un sistema de duplicación fiable; el ADN o algo que funcione como el ADN.
El origen de la vida en nuestro planeta, es decir, el origen de la primera molécula capaz de autorreproducirse, es difícil de estudiar, pues (probablemente) sólo sucedió una vez, hace 4 mil millones de años en condiciones muy distintas de las que ahora prevalecen. Tal vez nunca lleguemos a saber cómo ocurrió. A diferencia de los sucesos evolutivos que le siguieron, debe haber sido un suceso auténticamente improbable; demasiado improbable, quizás, como para que los químicos lo reproduzcan en el laboratorio o desarrollen siquiera una teoría plausible de lo que ocurrió. Esta conclusión tan extrañamente paradójica, el que una explicación química del origen de la vida, para ser plausible, tiene que ser inverosímil, sería la conclusión correcta si la vida en el universo fuera extremadamente rara. Y de hecho nunca nos hemos topado con ningún atisbo de vida extraterrestre, ni siquiera por radio; circunstancia que dio lugar a la exclamación de Enrico Fermi: “¿Dónde están todos?”
Supongamos que el origen de la vida en un planeta tuvo lugar por un golpe de suerte sumamente improbable, tan improbable que únicamente sucede en un planeta por cada mil millones de planetas. La Fundación Nacional de Ciencia se reiría del químico que propusiera una investigación que sólo tuviera una probabilidad de éxito del uno por cien, por no hablar de uno entre mil millones. Y sin embargo, dado que hay al menos un trillón de planetas en el universo, incluso con unas probabilidades tan reducidas se llega a que hay vida en mil millones de planetas. Y uno de ellos (aquí es donde entra en juego el principio antrópico) tiene que ser la Tierra, puesto que aquí estamos.
Si partiéramos en una nave espacial para encontrar el planeta de la galaxia que alberga vida, las probabilidades en contra de hallarlo serían tan altas que en la práctica sería una tarea imposible. Pero si estamos vivos (y es patente que lo estamos si estamos a punto de embarcar en una nave espacial) no tenemos que molestarnos en buscar ese único planeta puesto que, por definición, nos encontramos en él. El principio antrópico es realmente bastante elegante. Por cierto, yo en realidad no creo que el origen de la vida fuera tan improbable. Creo que la galaxia tiene muchas islas de vida diseminadas por ahí, aunque esas islas estén demasiado apartadas unas de otras para que podamos concebir esperanzas de encontrarnos con una de ellas. A lo que quiero llegar es simplemente que, dado el número de planetas en el universo, el origen de la vida podría ser, en teoría, un golpe de suerte equivalente al de un golfista con los ojos vendados que metiera la bola en uno. La belleza del principio antrópico es que, incluso con estas pasmosas probabilidades en nuestra contra, nos da una explicación perfectamente satisfactoria de la presencia de la vida en nuestro propio planeta.
El principio antrópico se suele aplicar, no a planetas sino a universos. Los físicos han sugerido que las leyes y constantes de la física son demasiado buenas – como si el universo estuviera montado para favorecer nuestra eventual evolución. Es como si hubiera, digamos, media docena de diales que representan las principales constantes de la física. En principio, cada uno de los diales se puede ajustar a un valor determinado de una amplia gama de valores. Jugueteando al azar con estos diales, casi cualquier combinación daría lugar a un universo en el que la vida sería imposible. Algunos universos se esfumarían en el primer microsegundo. Otros no contendrían ningún elemento de mayor peso que el hidrógeno y el helio. Y en otros, la materia nunca se condensaría para formar estrellas (y se necesitan estrellas para que surjan los elementos químicos y con ellos la vida). Se puede hacer una estimación de las probabilidades, muy bajas, de que los seis diales están bien ajustados, y concluir que debe haber intervenido un sintonizador divino. Pero como ya hemos visto, esta explicación es vacua porque da por sentada la cuestión más fundamental de todas. El divino sintonizador tendría que ser, por su parte, al menos tan improbable como el ajuste de sus diales.
Una vez más, el principio antrópico brinda una solución de una elegancia abrumadora. Los físicos tiene ya razones para sospechar que nuestro universo, todo lo que vemos, es sólo un universo entre tal vez miles de millones. Algunos teóricos postulan un multiverso de espuma, en donde el universo que conocemos no es más que una burbuja. Cada burbuja tiene sus propias leyes y constantes. Las leyes de la física que nos resultan familiares son unas leyes provincianas. De todos los universos en la espuma, sólo una minoría posee lo que se necesita para generar vida. Y, con una visión antrópica a posteriori, es obvio que tenemos que encontrarnos en un miembro de esta minoría, pues aquí estamos, ¿no? Como han dicho los físicos, no es ningún accidente que veamos estrellas en el cielo, pues un universo sin estrella carecería de los elementos químicos necesarios para la vida. Es posible que existan universos en cuyos cielos no haya estrellas; pero estos universos carecen de habitantes que las echen en falta. Análogamente, no es ningún accidente que veamos una gran diversidad de especies vivas: pues un proceso evolutivo que es capaz de dar lugar a una especie que ve cosas y reflexiona sobre ellas necesariamente tiene que producir al mismo tiempo muchas otras especies. La especie reflexiva debe estar rodeada de un ecosistema, igual que debe estar rodeada de estrellas.
El principio antrópico nos permite postular una buena dosis de suerte a la hora de explicar la existencia de vida en nuestro planeta. Pero hay límites. Se nos permite un golpe de suerte para el origen de la evolución, y quizás por unos cuantos sucesos únicos más, como el origen de la célula eucariota y el origen de la conciencia. Pero con eso se acaba nuestro derecho a postular la suerte a gran escala. Insisto en que no podemos invocar grandes golpes de suerte que expliquen la ilusión de diseño que transmite cada una de las mil millones de especies de seres vivos que han poblado la Tierra. La evolución de la vida es un proceso general y continuo, que esencialmente da lugar al mismo resultado en todas las especies, aunque los detalles varíen.
A diferencia de lo que a veces se afirma, la evolución es una ciencia predictiva. Si se toma una especie hasta ahora no estudiada y se la somete a un minucioso escrutinio, cualquier evolucionista podrá predecir que cada individuo que se observe hará todo lo que esté en su poder, a la manera propia de su especie (planta, herbívoro, carnívoro, nectívoro o lo que sea) para sobrevivir y propagar el ADN que alberga. No estaremos aquí el tiempo suficiente para poner a prueba la predicción, pero podemos decir, con gran confianza, que si un cometa alcanza la Tierra y extermina los mamíferos, una nueva fauna surgirá para ocupar su lugar, igual que los mamíferos ocuparon el de los dinosaurios hace 65 millones de años. Y los roles que desempeñarán los nuevos actores en el drama de la vida serán a grandes rasgos, aunque no en los detalles, similares a los roles que desempeñaron los mamíferos y los dinosaurios antes que ellos, y antes que los dinosaurios los reptiles que se asemejaban a los mamíferos. Es de esperar que las mismas reglas se sigan en millones de especies en todo el globo, y durante cientos de millones de años. Una observación general de este tipo requiere un principio explicativo diferente del principio antrópico que explica sucesos excepcionales como el origen de la vida o el origen del universo como un golpe de suerte. Este principio totalmente diferente es la selección natural.
Nosotros explicamos nuestra existencia combinando el principio antrópico y el principio de selección natural de Darwin. Esta combinación proporciona una explicación completa y profundamente satisfactoria de todo lo que vemos y sabemos. La hipótesis divina no sólo es innecesaria. No es en absoluto parsimoniosa. No solamente no necesitamos a Dios para explicar el universo y la vida. Dios aparece en el universo como algo flagrantemente superfluo. Por supuesto, no podemos demostrar la inexistencia de Dios, como tampoco podemos demostrar la inexistencia de Thor, las hadas, los duendes y el Monstruo Espagueti Volador. Pero, al igual que ocurre con esas otras fantasías que no podemos desmentir, podemos decir que Dios es muy, muy improbable.

martes, 12 de febrero de 2008

20 PARTES DE NUESTRO CUERPO QUE NO NECESITAMOS

20 PARTES DE NUESTRO CUERPO QUE NO NECESITAMOS

LA EVOLUCION DE LA ESPECIE HUMANA HA HECHO QUE ALGUNAS PARTES DE NUESTRO CUERPO HAYAN PERDIDO SU UTILIDAD

Dicen que el ser humano es lo mas perfecto de la creacion, aunque siempre hay alguna cosa que falta... y otras que sobran... Hasta en nuestro cuerpo... Y si no te lo crees... lee atentamente. Son 20 partes del cuerpo humano que no necesitamos, y que están vaya uno a saber por que. Algunas son realmente molestas, otras pasan desapercibidas, pero todas ellas coinciden en algo: sobran en nuestro organismo.
1. Muelas de juicio Ya no son necesarias para el tipo de alimentos que ingerimos. a no ser que te guste andar mascando ramas por ahi. Solo el 5% de la población cuenta con un juego sano de estos terceros molares.
2. Musculos extrinsecos del pabellón auricular Son los músculos que le permiten a algunas personas mover sus orejas, No tienen ninguna otra utilidad que la de parecer raro cuando lo haces. Yo no los debo tener, porque me resulta imposible mover las orejas!!!
3. Organo Vomeronasal (o de Jacobson) Un diminuto hoyo a cada lado del tabique nasal que se considera ligado a los quimiorreceptores no funcionales. Podrían ser todo lo que queda de nuestra otrora gran habilidad para detectar feromonas.
4. Costillas del cuello Un conjunto de costillas cervicales, posiblemente restos de la edad de los reptiles, aún aparece en menos del 1% de la población. A menudo provocan problemas nerviosos y arteriales.
5. Tercer párpado Un ancestro comun a las aves y los mamíferos podía haber contado con una membrana para proteger el ojo y barrer los residuos hacia el exterior. De el los humanos conservan solo un pequeño pliegue en la esquina interior del ojo (justo ahí donde se te meten las basuritas).
6. Punto de Darwin (o tubérculo) Un pequeño punto de piel plegada hacia la parte superior de cada oreja aparece ocasionalmente en los humanos modernos. Podría tratarse de un remanente de una formación más grande que ayudaba a centrarse en los sonidos distantes.
7. Músculo subclavio Este pequeño músculo situado bajo el hombro, que va desde la primera costilla hasta la clavícula, podría ser útil si los humanos aún caminasen a cuatro patas. Algunas personas tienen uno, otras no tienen ninguno, y unos pocos tienen dos.
8. Músculo palmar Este músculo largo y estrecho recorre el codo hasta la muñeca y está ausente en el 11% de los humanos modernos. Una vez pudo ser importante para colgarse y escalar. Los cirujanos lo aprovechan para emplearlo en cirugía reconstructiva.
9. Pezones masculinos Los conductos lactíferos se forman antes de que la testosterona provoque la diferenciación de sexos en el feto. Los hombres tienen tejido mamario que puede ser estimulado para producir leche.
10. Músculo erector del pelo Ciertos haces de fibras musculares lisas permiten a los animales erizar su pelaje para mejorar su capacidad de aislamiento o para intimidar a otros animales. Los humanos conservan esta habilidad (la famosa piel de gallina) aunque obviamente han perdido la mayor parte de su pelaje.
11. Apéndice Este estrecho tubo muscular unido al intestino grueso, servia como área especial para digerir la celulosa cuando la dieta de los humanos consistía más en proteínas vegetales que en animales. También produce algunos glóbulos blancos.
12. Vello corporal Las cejas, evitan que el sudor caiga a los ojos, y el vello facial masculino podría jugar algún papel en la selección sexual, pero aparentemente, la mayor parte del pelo restante en el cuerpo humano no tiene ninguna función.
13. Músculo plantar A menudo confundido con un nervio por los estudiantes novatos de medicina, este músculo fue util para otros primates, que lo usaban para agarrar objetos con los pies. Ya ha desaparecido en el 9% de la población humana.
14. Decimotercera costilla Nuestros parientes más cercanos, los chimpancés y gorilas, cuentan con un juego extra de costillas. La mayoría de nosotros tenemos 12, pero el 8% de los adultos cuentan con un par de más.
15. Útero masculino Los restos de un órgano sexual femenino no desarrollado cuelgan del órgano de la próstata masculina.
16. Dedos del pie (menos el dedo gordo) El humano utiliza el dedo gordo para equilibrarse. El resto solo sirve para sufrir cuando se los choca contra las patas de alguna silla o alguna esquina.
17. Vaso deferente femenino Lo que podría haberse convertido en conductos seminales en los machos, se convierten en paraovarios en las hembras, un grupo de tubos que acaban en vía muerta próximos a los ovarios.
18. Músculo piramidal Más del 20% de nosotros carecemos de este diminuto músculo triangular similar a un marsupio que se une al hueso púbico. Podría tratarse de una reliquia de la bolsa de los marsupiales.
19. Coxis (o coccis) Estas vértebras fusionadas son todo lo que queda del rabo que la mayoría de los mamíferos aún emplean para mantener el equilibrio y para la comunicación. Nuestros ancestros homínidos perdieron la necesidad del rabo cuando comenzaron a caminar erguidos. Sólo sirve para hacernos gritar de dolor cuando nos caemos de culo.
20. Senos paranasales Los senos nasales de nuestros primeros ancestros podrían haber estado ligados a los receptores de olor, que les aportaban un elevado sentido del olfato que les ayudaba a sobrevivir. Nadie sabe por qué retenemos estas cavidades asociadas a la mucosidad, salvo quizás para aligerar el peso de la cabeza y calentar y humedecer el aire que respiramos.

Y en algunos casos hay otra parte mas del cuerpo humano, que en realidad tampoco sirve para nada. Por lo menos a la vista del poco uso que yo le doy...

jueves, 31 de enero de 2008

¿Qué haría Jesús?

Hemos visto esta pregunta en toda clase de propaganda: ¿Qué haría Jesús? (WWJD)

Aquellos que orgullosamente se hacen esta pregunta piensan que hay una respuesta clara. Ellos piensan que cualquier dilema ético, al que se enfrenten en nuestra era moderna, puede ser resuelto imaginando como Jesús manejaría la situación.

Pero, ¿Cómo puede uno determinar las reacciones de alguien que aparentemente vivió (y murió) hace casi dos mil años? Los cristianos piensan que conocen su personalidad tan bien, que esto no representa ningún problema para ellos. Pero, ¿De donde conocen la personalidad de Jesús? Pues de la Biblia, por supuesto.

Uno pensaría, visto desde una postura imparcial, que la mejor manera de determinar como Jesús reaccionaría ante alguna situación diaria de la vida moderna sería basándonos en un incidente similar en la Biblia, y aplicar las conclusiones obtenidas. Solo así podríamos eliminar ideas preconcebidas sobre su personalidad.

Incidente Uno: Ayuda y Recelo

Tomemos como ejemplo el siguiente incidente de la vida moderna: Usted espera el autobús para ir al centro, y mientras usted esta parado en la parada de autobuses, una mujer de diferente raza viene y le pregunta que autobús tomar para ir al centro. ¿Le diría que autobús tomar o no?

Esta parece una pregunta simple. Con un mínimo esfuerzo usted podría ayudar a esta persona. Muy pocas personas serían tan egoístas, como para no hacer el esfuerzo. Pero, digamos que usted tiene cierto recelo contra esta raza en particular. ¿Entonces que?

Muchos cristianos dirán que el recelo es pecaminoso, así que uno debería de hacer a un lado el recelo y debería acceder respondiendo la pregunta amablemente. Eso suena muy bien, pero:

¿Qué haría Jesús? (WWJD)

Mateo 15

22 Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. 23 Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. 24 Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! 26 Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perros. 27 Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perros comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. 28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.

Primero que nada, hagamos notar las similitudes entre el incidente bíblico y nuestra hipotética situación. En ambos casos una persona de diferente (y menospreciada) raza pide ayuda. En ambos casos tan solo algunas palabras son necesarias para proveer la ayuda.

Ahora imaginemos como hubiese manejado Jesús la situación. ¿Ofreció Jesús inmediatamente su ayuda? No, no lo hizo. Entonces, ¿Qué fue lo que hizo? Jesús pronunció una insidia racial: llamar a los cananitas "perros", y se rehusó a ayudar a una persona que no era de su raza. Hoy día, esto sería tomado como un acto de racismo. Pues, Jesús no la ayudo hasta que la mujer admitió que los cananitas son perros.

Así que, apliquemos el WWJD (¿Qué haría Jesús?) a nuestra hipotética situación, y veamos como debería actuar un cristiano:

Mujer: ¿Sabe que autobús me lleva al centro?
Cristiano: Yo no le doy información a los perros.
Mujer: Es verdad, las personas de mi raza son unos perros
Cristiano: En ese caso, como usted lo admite, tome el autobús 68.

Por supuesto, es mucho más probable que la mujer acuse al cristiano de abuso, o que sacara una pistola, a llamar a su gente "perros". Pero eso representaría un nuevo dilema ético mayor a nuestro enfoque.

Incidente Dos: Egoísmo vs. el Medio Ambiente

Intentemos con otra situación. Digamos que usted es un agente para una compañía de bienes raíces, y usted ha puesto sus ojos en una zona llena de arbolés en las afueras de la ciudad; usted también piensa talar los arbolés en esa zona para construir un centro comercial. Los grupos ambientalistas de su ciudad arman una trifulca por que usted piensa destruir el medio ambiente. Sin embargo, usted tiene tantas influencias en el gobierno que podría sacar un permiso para talar los arbolés y construir el centro comercial sin ningún problema, a pesar de las protestas ambientalistas.

¿Qué haría Jesús? (WWJD)

Mateo 21

18 Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. 19 Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. 20 Viendo esto los discípulos, decían maravillados: ¿Cómo es que se secó enseguida la higuera? 21 Respondiendo Jesús, les dijo: De cierto os digo, que si tuviereis fe, y no dudareis, no sólo haréis esto de la higuera, sino que si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.

La higuera no le era de utilidad a Jesús, pues no tenía higos para que él comiera. Así que, la maldijo para que se secara, o lo que es lo mismo, se deshizo de aquello que no le era de utilidad. Además, le dijo a sus seguidores que ellos serían capaces de remover montes si así lo desearan.

Ahora, es claro como debemos manejar nuestra hipotética situación. Deberíamos hacer lo que Jesús haría: destruir los arbolés, y arruinar el medio ambiente (puesto que no nos benefician personalmente), y construir el centro comercial en su lugar.

Incidente Tres: Egoísmo vs. Caridad

Usted abre su correo electrónico, y se encuentra con la sorpresa de que le han rembolsado $100 de sus impuestos. Usted no tiene ninguna necesidad económica urgente, así que se comienza a preguntar que hacer con este dinero. Entre los mensajes de su correo electrónico usted encuentra una propaganda de una tienda local y una carta de una "Colecta Urgente" por parte de la UNICEF, quien esta pidiendo donaciones para los niños hambrientos de algún país devastado por la guerra.

La propaganda menciona que hay una venta de remate de su perfume favorito: $ 99.99 por una botella que regularmente cuesta $129.99.

¿Qué haría Jesús? (WWJD)

Mateo 26:6-11

6 Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, 7 vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa. 8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? 9 Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres. 10 Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? Pues ha hecho conmigo una buena obra. 11 Porque siempre tendréis pobres con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis.

Jesús compraría el perfume, pues no más lo están rematando esta semana; mientras que los pobres siempre están con nosotros.

Incidente Cuatro: Empatía y Permisos Personales

Usted es el gerente de una empresa, y se encuentra a punto de cerrar el trato de un gran negocio con una compañía multinacional muy importante, el padre de uno de sus ejecutivos muere. Su ejecutivo le pide permiso, pero usted lo necesita; pues es una pieza clave para cerrar el trato. Y si usted lo deja ir, perdería millones.

¿Qué haría Jesús? (WWJD)

Mateo 8:21-22

21 Otro de sus discípulos le dijo: Señor, permíteme que vaya primero y entierre a mi padre. 22 Jesús le dijo: Sígueme; deja que los muertos entierren a sus muertos.

Jesús no le concedería al ejecutivo el permiso, y le pediría que se reportara a trabajar como siempre. En lugar de empatizar con el ejecutivo, haría este comentario tan cruel: "Deja que los muertos entierren a sus muertos".

Incidente Cinco: Valores y Amor a la Familia

Usted es un joven al que le gusta pasear con sus amigos, ellos le escuchan y eso le hace sentir importante. Por otro lado, sus padres no le entienden. Un día, mientras usted esta contando una historia frente a un gran grupo de amigos, sus familiares aparecen; pidiendo hablar con usted.

¿Se disculparía con sus amigos y atendería a sus familiares, o los ignoraría?

¿Qué haría Jesús? (WWJD)

Mateo 12:46-50

46 Mientras él aún hablaba a la gente, he aquí su madre y sus hermanos estaban afuera, y le querían hablar. 47 Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están afuera, y te quieren hablar. 48 Respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? 49 Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. 50 Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.

Lucas 14:26

26 Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.

Siguiendo el ejemplo de Jesús usted ignoraría a su familia, apuntaría a sus amigos y exclamaría: "¡Esta es mi familia!".

Incidente Seis: Como tratar a las personas que discrepan con usted

Usted esta dando una presentación de un nuevo proyecto en una reunión de negocios. El proyecto incluye, entre sus curiosidades, una manera muy radical y nueva de hacer las cosas. Naturalmente, hay colegas suyos que piensan que la forma en como se hacen las cosas no debería de cambiar. Uno de ellos le hace una pregunta capciosa, con la intención de hacerlo ver mal.

¿Respondería usted calmadamente a la pregunta, con interesantes explicaciones del por que de los cambios, demostrando así como sus ideas funcionarían igual (o mejor) que los metodos anteriores? ¿O se enojaría e insultaría a aquellos que discrepan con sus ideas, mientras destroza el lugar?

¿Qué haría Jesús? (WWJD)

Mateo 23:23-24,27-28,33

23 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. 24 ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello! 27 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia. 28 Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad. 33 ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?

Juan 2:12-15

12 Después de esto Jesús bajó a Capernaúm con su madre, sus hermanos y sus discípulos, y se quedaron allí unos días. 13 Cuando se aproximaba la Pascua de los judíos, subió Jesús a Jerusalén. 14 Y en el templo halló a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, e instalados en sus mesas a los que cambiaban dinero. 15 Entonces, haciendo un látigo de cuerdas, echó a todos del templo, juntamente con sus ovejas y sus bueyes; regó por el suelo las monedas de los que cambiaban dinero y derribó sus mesas.

Cuando Jesús se encontró con aquellos que discrepaban con él, este recurrió a la agresión física y verbal. Incluso cometió actos de vandalismo y violencia. Así que, ahora sabemos como tratar a las personas que no están de acuerdo con nosotros: hay que insultarlas, maldecirlas, destruir su propiedad y golpearlas.

Conclusión

En cada caso que hemos examinado, hemos encontrado que lo que Jesús haría sería una opción poco ética. Seamos agradecidos que las personas se limitan a recitar el eslogan WWJD (¿Qué haría Jesús?), en lugar de ponerlo en practica.

Obviamente estaríamos mucho mejor, si no preguntáramos que haría Jesús. Haríamos decisiones más éticas simplemente utilizando nuestros propios corazones y mentes para determinar que es correcto. Esto es, en realidad, lo que Jesús da a entender sobre este tema:

Lucas 12:57

57 ¿Y por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?

En lugar de intentar determinar lo que haría una persona que vivió hace 2,000 años ante una situación de la vida moderna, pues tales juicios vienen de un innato (y cultivado) sentido de empatía.

miércoles, 30 de enero de 2008

Premio a las investigaciones mas estúpidas

Redacción 20 minutos TEMA: Curiosidades URL: http://www.20minutos.es/noticia/286605/0/premios/investigaciones/estupidas/ Los galardones son entregados anualmente por la revista humorística de ciencia Annals of Improbable Research (AIR), en una ceremonia en la Universidad de Harvard, en Massachusetts (Estados Unidos). Lista de galardonados:

* Nobel Ig de la Paz: ha ido a parar al Laboratorio de la Fuerza Aérea Patterson Wright, en Dayton (Ohio), que sopesó fabricar una bomba gay para provocar la homosexualidad en el enemigo y con ello minar la moral y la disciplina de las tropas.
* Nobel Ig de Lingüística: los ganadores han sido los españoles Juan Manuel Toro, Josep Trobalon y Nuria Sebastián Gallés, de la Universidad de Barcelona, por un estudio que demuestra que las ratas a veces no distinguen entre el japonés y el holandés cuando las personas hablan esas lenguas al revés.
* Nobel Ig de Aviación: se lo han llevado los argentinos Patricia Agostino, Santiago Plano y Diago Golombek, por descubrir que los hámsters se recuperan mejor del desfase horario tras viajar en una aeronave si ingieren el estimulante sexual Viagra.
* Nobel Ig de Medicina: fue concedido al británico Brian Witcombe y el estadounidense Dan Meyer por un análisis de los efectos secundarios de introducirse espadas por la garganta. Los investigadores llegaron a la conclusión de que la práctica ocasiona irritaciones.
* Nobel Ig de Química: el ganador ha sido el japonés Mayu Yamamoto por su método para extraer esencia de vainilla de los excrementos de la vaca.
* Nobel Ig de Física: concedido a L. Mahadevan, de la Universidad de Harvard, y Enrique Cerda Villablanca, de la Universidad de Santiago, en Chile, por su estudio sobre cómo se arrugan las sábanas.
* Nobel Ig de Economía: ha ganado el taiwanés Kuo Cheng Hsieh, gracias a la patente de un dispositivo que lanza una red para capturar a atracadores de bancos.
* Nobel Ig de Biología: la holandesa Johanna van Bronswijk ha obtenido el premio por realizar un censo de los ácaros, arañas, crustáceos, bacterias, algas, helechos y hongos que residen en las camas de los seres humanos.
* Nobel Ig de Nutrición: lo ha conseguido Brian Wansink, de la Universidad de Cornell, por estudiar el apetito de las personas, al darles un plato de sopa sin fondo en el que nunca se acababa su contenido. En el pasado, la revista ha reconocido inventos como una máquina centrifugadora para dar a luz que da vueltas a las parturientas a alta velocidad, así como un estudio sobre por qué a los pájaros carpinteros no les duele la cabeza.

martes, 29 de enero de 2008

Jehová versus Satanás

Jehová versus Satanás
por Oscar Torres Barrón (extraido de Sindioses.org)

Las religiones judeocristianas han proclamado a los cuatro vientos sobre la existencia de un Dios lleno de amor, creador de este universo cuyo nombre es Jehová o Yahvé, así como la de un ente malvado denominado Satanás o el Diablo quien es el antitesis de su amoroso Dios Jehová y causante de todo lo malo que ocurre y ha ocurrido en este universo.
Debiendo tener muy presente el hecho de que la Biblia, desde el punto de vista religioso es el único libro cuyo contenido es absolutamente verdadero y, además, lo es también el único que contiene toda la verdad en cuanto a los orígenes, cualidades y personalidad de estas dos entidades - Jehová y Satán - cualquier dato que de éstos se hallare en algún otro escrito, deberá ser considerado como apócrifo. Tampoco es un secreto para nadie el hecho de que la misma Biblia está plagada de violencia, agresiones y perversidades en contra de este universo y de quienes lo poblamos, así que fundamentado en este gran libro es que se va a exponer toda clase de atrocidades que han cometido los citados seres, como ya lo dije, en contra de la tierra y sus pobladores, en virtud de que solamente expone situaciones ocurridas en este planeta.
Antes que nada, permítame exponer el concepto literal de ATROCIDAD, para que debidamente quede definido:
“Acto de gran crueldad o de crueldad extrema” (Diccionario Larousse 1995).
Ahora si, vamos a enumerar las ATROCIDADES que, según la Sagrada Biblia, han llevado a cabo estos protagonistas del plano espiritual.
Jehová:
El Dios de los Hebreos, a quien sus adoradores describen como un Dios misericordioso, sabio y sobre todo amoroso, veamos que más dice la Biblia sobre él:
ISAÍAS: 2:19: “Y meteránse en las cavernas de las peñas, y en las aberturas de la tierra, por la presencia espantosa de Jehová, y por el resplandor de su majestad, cuando se levantare él para herir la tierra”.
2 SAMUEL12:11: “Así ha dicho Jehová: He aquí yo levantaré sobre ti el mal de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré á tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista de este sol”.
EZEQUIEL:5:17 Enviaré pues sobre vosotros hambre, y malas bestias que te destruyan; y pestilencia y sangre pasarán por ti; y meteré sobre ti cuchillo. Yo Jehová he hablado.
SALMOS:64:7: Mas Dios los herirá con saeta; De repente serán sus plagas.Es este el concepto que TAMBIÉN se debiera tener de Jehová, fundamentado en la Biblia, el cual muchos fieles ignoran y quienes no lo hacen, le dan insignificancia o lo justifican.

Sus Atrocidades

Ahora veremos sus atrocidades, todas ellas fundamentadas en la Biblia:
1. Un Diluvio Universal que acabó con muchas criaturas inocentes tales como, animales, niños (¿existió alguna vez una población mundial de infantes perversos?) y sobre todo bebés y fetos: GÉNESIS 7 Y 8 2; 2 PEDRO 2:5.
2. Destrucción total de Sodoma y Gomorra, sigo preguntando ¿Existieron alguna vez grupos étnicos cuyas poblaciones infantiles eran perversas en su totalidad? GÉNESIS 19; 2 PEDRO 2:6; JUDAS 1:7
3. Causa directa de la transformación en Estatua de Sal de una mujer inocente (la esposa de Lot): GÉNESIS 19:26.
4. Asesinato de un hombre que se negaba a tener relaciones sexuales con su cuñada viuda, y para evitarlo se masturbaba: GÉNESIS 38:1-10.
5. Plagas, llamadas “Maravillas” por el propio Jehová, hacia seres inocentes de Egipto, tales como ancianos, mujeres, animales y niños (¿Tiene caso sacrificar niños?): ÉXODO 7:1-14, 9:14-16, 10:1-2, 11:7; JUDAS 1:5.
6. Aniquilación (“maravilla”) hacia todos los primogénitos en la tierra de Egipto, incluyendo niños: ÉXODO. 12:29; JUDAS 1:5.
7. Causa directa del extermino de un ejército egipcio, mediante su inmersión en las aguas del Mar Muerto: ÉXODO 14:21-28; JUDAS: 1:5.
8. Desastre por medio de Granizo en campos egipcios: ÉXODO 9:22-25.
9. Plaga hacia seres humanos: NÚMEROS 11:33.
10. Lepra hacía una mujer (Miriam) por intrigar contra Moisés: NÚMEROS 12:1-10.
11. Abrir la Tierra, mediante Moisés, para tragarse a una población entera (con todo y sus niños... ¿perversos?) por rebeldía: NÚMEROS 16:27-33.
12. Genocidio de 250 hombres por incineración: NÚMEROS 16:35.
13. Genocidio de 14,700 personas por medio de una plaga mortal: NÚMEROS 16:49.
14. Ataque mortal de serpientes de fuego hacia pobladores israelitas (¿cómo no se le ocurrió a Hitler?): NÚMEROS 21:6.
15. Genocidio de 24,000 personas por medio de una plaga mortal: NÚMEROS 25:9 –11.
16. Apoyo logístico para masacrar a Sehón, sus hijos, y su pueblo y después saquearlos: DEUTERONOMIO 2: 32-35.
17. Apoyo logístico para masacrar a Og y a todo su pueblo DEUTERONOMIO 3:2-3.
18. Apoyo Logístico para masacrar y saquear a 6 pueblos: DEUTERONOMIO 20:1 al 21:3.
19. Intimidación masiva hacía el pueblo Israelí: DEUTERONOMIO:28 (todo el capítulo).
20. Posesión del cuerpo de un hombre (Sansón) para despedazar a un león cachorro JUECES 14:5-6.
21. Posesión del cuerpo de un hombre (Sansón) para masacrar a 30 hombres: JUECES 14:19 .
22. Aplicación de tumores en las ingles de los Filisteos (plaga): 1 SAMUEL 5:6-9.
23. Genocidio de 50,070 hombres de Beth-Semes: 1SAMUEL 6:19.
24. Apoyo logístico a Josué para exterminar a los Amorrheos (5 pueblos) y sus reyes, además a los pueblos de Maceda, Libna, Lachis, Gezer, Eglón, Ebrón, Debir. Desde Cades-barnea hasta Gaza y de Gosén hasta Gabaón, todo esto incluyendo el clásico saqueo: JOSUÉ 10 (todo el capítulo).
25. Aplastamiento con grandes trozos de granizo de un número indefinido de hombres: JOSUÉ 10:10-11.
26. Asesinato de los “hombres más robustos” de Israel: SALMOS 78:21-31.
27. Castigo con sequía a Israel por 3 años consecutivos a causa de un acto de Saúl: 2 SAMUEL 21:1.
28. Asesinato de dos varones justos: 1 REYES:2:32.
29. Ordena a Jehú asesinar a sobrevivientes de Achâb, mediante Elías: 2 REYES 10:17.
30. Asesinato de Er, hijo de Judá: 1 CRÓNICAS 2:3.
31. Apoyo logístico a los Hijos de Rubén y de Gad para arrasar con cuatro pueblos. 1 CRÓNICAS 5:18-22.
32. Apoyo logístico a David para herir a los Filisteos y a su ganado: 1 SAMUEL 23:2-5
33. Mas Apoyo logístico a David para herir a los Filisteos: 2 SAMUEL 5:23-25.
34. Asesinato de Uzza: 2 SAMUEL6:7.
35. Ordenar Daños a la casa de Achâb por venganza a Jezabel: 2 REYES:9:7.
36. Asesinato de Joachaz mediante una terrible y cruel enfermedad: 2 CRÓNICAS 21:17-19
37. Aplicación de lepra a Azarías: 2 CRÓNICAS 26:20.
38. Amenaza de destrucción al pueblo de Israel: ISAÍAS 10:20-27
39. Amenaza a Pashur de muerte, destrucción y saqueo a sus seres queridos y pueblo, por haber herido a Jeremías: JEREMÍAS 20:1-8.
40. Agresión contra dos falsos profetas: JEREMÍAS 29:21.
41. Derivado de la envidia, amenaza de destrucción, muerte y saqueo al pueblo de Jacob (Sión y Samaria): AMÓS 6.
42. Agresión, con ceguera y aturdimiento, a caballos de Judá y, con locura, a sus jinetes: ZACARÍAS 12:4.
43. Aplicación de plaga desconocida contra los pueblos contrincantes de Jerusalém: ZACARÍAS :14:12.
44. Intimidación por medio de amenaza de plaga hacia Egipcios: ZACARÍAS 14:18.
45. Asesinato de un bebé como castigo a su padre (David), a quien al parecer, le tuvo sin cuidado: 2 SAMUEL: 12:1-19.
46. Genocidio de 70,000 Israelitas por medio de una peste: 2 SAMUEL 24:15.
47. Aniquilación de 50 hombres con fuego del cielo: 2 REYES 1:10-12.
48. Aplicación de ceguera a los Sirios: 2 REYES: 6:18-19.
49. Asesinato con lepra, a Azarías (Rey): 2 REYES 15:3-5.
50. Genocidio de 185,000 Sirios: 2 REYES 19:35.
51. Órdenes de masacrar a “viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres hasta que no quede uno...”: EZEQUIEL: 9:4-6
52. Aniquilación de seres humanos: DEUTERONOMIO 2:15.
53. Destrucción de las tiendas de Jacob y las fortalezas de la hija de Judá: LAMENTACIONES 2:2.
54. Destrucción masiva de Israel: LAMENTACIONES 2:5.
55. Desstrucción masiva de los Cananeos: NÚMEROS: 21:3.
56. Destrucción de los Anaceos: DEUTERONOMIO: 2:2.
57. Asesinato de hombres que fueron en pos de Baal-peor: DEUTERONOMIO 4:3.
58. Aniquilación y aplicación de epidemia de hemorroides al pueblo de Assod: 1 SAMUEL 5:6
59. Asesinato con lepra de un rey: 2 REYES:15:5.
60. Envío de tropas de Caldeos, Sirios, Moabitas y Ammonitas a destruir Judá: 2 REYES 24:2.
61. Genocidio con epidemia de 70,000 hombres de Israel: 1 CRÓNICAS 21:14.
62. Órdenes de destrucción a Jerusalém (y se llevan a cabo): 1 CRÓNICAS 21:15.
63. Aplicación de lepra a Uzzías (Rey) : 2 CRÓNICAS 26:20.
64. Asesinato de Ezechîas, por ingratitud: 2 CRÓNICAS 32:24-25.
65. Da órdenes de exhumar cadáveres: JEREMÍAS 8:1.
66. Destrucción de poblados del Valle del hijo de Hinnom: JEREMÍAS 19
67. Amenaza de destrucción de su pueblo a Zecheddías, rey de Judá: JEREMÍAS 21
68. Travesuras pesadas y de mal gusto a Jonás: JONÁS 3 y 4.
69. Órdenes de destrucción y muerte a los pobladores de Merathaim: JEREMÍAS:50:21.
70. Aniquilación total del ejército de Sisara: JUECES 4:13-15.
71. Asesinato de Jabín y destrucción de Canaán: JUECES :22-24.
72. Amenaza de destrucción a Babilonia: JEREMÍAS 51:52-58.
73. Destrucción de Samaria: AMÓS 3: 9-15.
74. Amenazas de destrucción y castigo: AMÓS 9:1-2. Si a las anteriores le agregamos el hecho, redactado en el Nuevo Testamento y base fundamental de éste, de haber enviado, con conocimiento de causa a su Hijo, a la Tierra a sufrir una tormentosa muerte, con la finalidad de demostrar Amor. Pues estaríamos hablando de una barbaridad más; el hecho de derramar sangre inocente, al parecer, es considerado como un remedio para Jehová.
Satán:

Muchos teólogos y casi todos los fieles religiosos coinciden en afirmar que Satanás es el causante de todo lo malo en este universo, de las enfermedades y de la muerte, sin embargo, ¿es bíblicamente Satanás dueño de tales atribuciones?, la referencia bíblica de tales afirmaciones, no existe o es, desde un punto de vista estricto, inadecuada y, desde el punto de vista lógico, absurda. El supuesto origen de toda la maldad atribuido a Satanás se encuentra redactado en el Génesis, capítulo 3. A continuación invito a leer y ANALIZAR, desde una perspectiva razonablemente imparcial el pasaje correspondiente:

Gn:3:1: EMPERO la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo á la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Gn:3:2: Y la mujer respondió á la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos; Gn:3:3: Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, porque no muráis. Gn:3:4: Entonces la serpiente dijo á la mujer: No moriréis; Gn:3:5: Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal. Gn:3:6: Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable á los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dió también á su marido, el cual comió así como ella. Gn:3:7: Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Gn:3:8: Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto al aire del día: y escondióse el hombre y su mujer de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto. Gn:3:9: Y llamó Jehová Dios al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Gn:3:10: Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y escondíme. Gn:3:11: Y díjole: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses? Gn:3:12: Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera me dió del árbol, y yo comí. Gn:3:13: Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. Gn:3:14: Y Jehová Dios dijo á la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los días de tu vida: Gn:3:15: Y enemistad pondré entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. Gn:3:16: A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera tus dolores y tus preñeces; con dolor parirás los hijos; y á tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de ti. Gn:3:17: Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste á la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; Gn:3:18: Espinos y cardos te producirá, y comerás hierba del campo; Gn:3:19: En el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas á la tierra; porque de ella fuiste tomado: pues polvo eres, y al polvo serás tornado. Gn:3:20: Y llamó el hombre el nombre de su mujer, Eva; por cuanto ella era madre de todos lo vivientes. Gn:3:21: Y Jehová Dios hizo al hombre y á su mujer túnicas de pieles, y vistiólos. Gn:3:22: Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de Nos sabiendo el bien y el mal: ahora, pues, porque no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre: Gn:3:23: Y sacólo Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra de que fué tomado. Gn:3:24: Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía á todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.¿En algún momento de este pasaje se menciona que esta serpiente sea el propio Satán? ¿Alguna vez se dijo que NO se trataba de un animal? ¿Satán se desplaza arrastrándose y se alimenta de polvo? ¿Quién fue el que aplicó las medidas correctivas? ¿A quién se iba a perjudicar colocando tan cerca al pecado y al potencial pecador, uno del otro? ¿Quién cometió tal descuido? ¿Quién se encolerizó y así enfrentó este inocente hecho?

Ahora vea el versículo relacionado, según la Teología, con este pasaje, en el cual se basa la supuesta responsabilidad total de Satanás en el Pecado Original.
APOCALIPSIS:12:9: Y fue lanzado fuera aquel gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña á todo el mundo; fue arrojado en tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.Mejor, razónelo Usted mismo.
Como ya se dijo, existe la creencia generalizada de que Satanás es el causante de la maldad y así lo describe, aunque escasa y confusamente, la Biblia tal como sigue:
ZACARÍAS:3:1: “Y MOSTROME a Josué, el gran sacerdote, el cual estaba delante del ángel de Jehová; y Satán estaba a su mano derecha para serle adversario”.
2 CORINTOS:2:11: “Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones”.
2 TESALONESES:2:8-9 “Y entonces será manifestado aquel inicuo, al cual el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; A aquel inicuo, cuyo advenimiento es según operación de Satanás, con grande potencia, y señales, y milagros mentirosos...”
JUAN 8:44 Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira. Sus Atrocidades:

Bien, ahora, para poder confirmar razonablemente los anteriores atributos de este ser diabólico, veamos lo que la propia Biblia nos dice de las maldades, engaños y sobre todo atrocidades cometidas por este ente maligno, llamado Satanás:
1.- Provocación de una molesta sarna corporal a Job: JOB:2:7.

Estimable lector, créame que, sinceramente, he buscado por toda la Biblia más actos perversos y crueles por parte del Maligno sin haber encontrado algún otro más. Es más, he consultado a través de la World Wide Web con asociaciones de estudios bíblicos, tales como efuerzocristiano.com, ministeriocristiano.tripod.com, iglesia-centro-cristiano.com, serviciocristiano.com uca.edu.sev (Universidad Cristiana), etcétera; y solamente he recibido dos respuestas, una de ellas con las únicas referencias bíblicas que ya expuse y la otra que me informa lo que de antemano sospechaba... ¡Textualmente no hay ninguna acto de atrocidad específico, redactado en la Biblia!
En las consultas personales con creyentes, a través de los Chats Cristianos y personalmente con individuos religiosos, me han comentado que aunque esta escasez de maldades en la Biblia sea un hecho contundente, quien crea en la Sagrada Escritura debe, forzosamente, razonar el hecho de que Satanás es un ser perverso y nocivo para el ser humano y para las buenas intenciones de Jehová Dios, (mismas que vienen contenidas en el Apocalipsis o libro de las Revelaciones, el cual recomiendo leer a quién tenga esa impresión de “las buenas intenciones futuras de Dios”, total, no tiene nada que perder). Sin embargo este razonamiento, no debe surgir sin las bases adecuadas; es decir, si Satán es el “Malo” en esta película llamada Biblia, entonces deben estar registradas las escenas sus maldades, ¿conoce otra forma diferente de deducción? No considero correcto la sugerencia espontánea de afirmar que Satanás es así, solo porque sí, esto es intransigencia.

Conclusión:
Para desgracia de los fieles creyentes de ambas deidades, desde un punto de vista bíblico, ni Jehová es tan amoroso como generalmente se cree, ni mucho menos Satanás es tan malo y perverso. Desde una postura racional, la propia Biblia refleja al Diablo más como un enemigo de Jehová que como el ser que las religiones judeocristianas han hecho creer a sus fieles a través de la historia. Si Usted es un creyente, llámese cristiano o satanista y después de haber leído, comprobado y, sobre todo, razonado lo que anteriormente le expuse, le dejo a su valioso criterio las siguientes preguntas.
¿quién cree usted que sea el verdadero enemigo de la humanidad? ¿está usted adorando al dios correcto? ¿están justificadas sus aportaciones (limosnas) a la religión? ¿en verdad cree usted que sean posibles estas historias y estas entidades?
En mi caso particular yo no creo absolutamente en nada de estos seres mitológicos, el tema lo considero meramente cultural y nada más, sin embargo después de haber leído la Biblia, y haber hecho una balanza para colocar cada una de la atrocidades de Jehová (el Bueno) y Satanás (el Malo); creo que ésta (la Biblia) sugiere más una inclinación de la balanza de crueldades hacia el lado de Jehová, al tiempo que sugiere una total insignificancia de protagonismo hacia Satanás, con lo que deduciría que considerar este libro como algo verdadero, sería vivir con una perspectiva equivocada de la vida y además, perder el tiempo.