miércoles, 30 de diciembre de 2009

La masacre de los inocentes: Otra leyenda de la biblia

Extraido de: http://blog-sin-dioses.blogspot.com/

Al Evangelio de Mateo se remiten los cristianos para recordar el 28 de diciembre la matanza de los niños menores de dos años, con el fin de matar al Mesías:

"Después que ellos (Los Reyes magos) se retiraron, el Angel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.»

Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: = De Egipto llamé a mi hijo. =

Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos.

Entonces se cumplió la profecía del profeta Jeremías: "Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen."
- Mateo 2: 13-18

Pero esta historia, continuación de la Navidad, es completamente falsa. No hay ningún dato histórico que este Herodes haya mandado tan horrible decreto. Si bien es cierto la historia constata que Herodes estaba sediento de poder y mandó matar a muchos de sus familiares. Este "mesías" no le preocupó, simplemente porque no hubo reyes magos, ni otras parafernalias celestes que hoy la leyenda nos cuenta.

Afortunadamente, para la humanidad, que esta historia no fue realidad. Pero también es afortunado para el cristianismo. De haber sido real este hecho dejaría mucho que decir de la moral de Dios y del mismo José.

De haber sido resl la historia Dios Padre (si son trinitarios), o Jehová tuvo una gran responsabilidad moral en esta masacre por dos aspectos

1) Dios envió al ángel a José para salvar al bebe Jesús. ¿Por qué no hizo lo mismo con los demás padres de Belén? ¿Acaso no tiene millones de ángeles para esta tarea?. ¿Eran estas otro niños menos dignos de ser salvados? Ahora Dios mismo es Todopoderoso y midericordioso, entonces, ¿por qué no salvó a los niños inocentes?

José también es responsable por no poner en sobreaviso a sus vecinos.

2) El hacer de este acontecimiento una señal o cumplimiento profético más. Deja muy mal parado al dios de la Biblia. Es decir, que dios predispuso una masacre para que se cumpliera una profecía. Que absurdo y sanguinario. ¿No podría haber puesto como señal del Mesias algo artístico y sin victimas, como la aparición en el cielo de los miles de ángeles entonando un concierto filarmónico?

Es el mismo asombro que me causa con las supuestas "señales de la Segunda Venida de Cristo", que predican los evangélicos, en la que explican las guerras y desastres naturales como manifestaciones que anuncían el próximo regreso de Jesús. Francamente absurdo.

Ya en anteriores notas he comentado que el autor del Evangelio de Mateo escribió su evangelio con el fin del convertir al cristianismo a los judíos, por eso este autor pone tanto énfasis en las profecías del Antiguo Testamento. Lo que realmente es lamentable, es que este autor recurrió a tergiversar los textos de Isaías, Jeremías y Miqueas para hacer parecer que ellos habían anunciado a Jesús.

Seguramente, Mateo, sabiendo que los judíos tenían en gran estima la fígura de Moisés -y que éste había escapado -según el relato del Éxodo- de la matanza ordenada por el faraón, inventó la historia que justificaría a Jesús como un nuevo líder. Aunque también es probable que la historia de la matanza de los inocentes de Moisés, esté basada en el mito de Krishna, que vivió más de tres mil años antes del nacimiento de Cristo y a quien su tío, el rey Khamsa, intentó asesinar. En Krishna se encarnó Vishnú (un equivalente a la Santísima Trinidad Cristiana) para cumplir la profecía que decía que Krishna o uno de sus hermanos habría de matar al rey Khamsa. Éste, "Herodes indio", mató a todos sus hermanos, pero no a Krishna, que había sido engendrado, más no había nacido y su tío desconocía su existencia. Poco después sucedería la matanza de todos los menores de dos años. A diferencia del mito cristiano, Krishna regresó para matar al autor del infanticidio.

Así encontramos otro parelilismo entre las historias de Jesús y las divinidades de la época. Ya había comentado los parelelismos con Mitra- Lo que lleva a decir que Jesús fue un predicador corriente al que posteriores seguidores le añadieron hechos milagrosos teniendo como base mitos de divinidades del cercano Oriente. Hay incluso otros autores que llegan a decir que Jesús nunca existió.

Para el asunto de la profecía del libro de Jeremías, que no es una profecía sobre ninguna matanza de santos inocentes, ni que se refiere a Jesús, el lector puede dirigirse al ensayo "Por qué los ateos no creemos la historia de navidad", publicada en Sindioses.org

No obstante de la falta de evidencia histórica de la matanza de los santos inocentes, y de los dilemas morales que implicaría esta historia de haber sido cierta. la Iglesia Católica la ha usado para oponerse a cualquier tipo de aborto.

El dia de hoy, y aprovechando la fecha de Santos Inocentes, integrantes del grupo Alternativa española, se han manifestado en frente de clínicas de interrupción voluntaria del embarazo, para pedir que se paren sus labores. Ellos han calificado a los embriones (hasta la semana 11 pasan a ser fetos) de "Santos Inocentes"

Vemos entonces como esta historia es llevada para oponerse al aborto, sin detenerse a discutir la condiciones de salud, socioeconómicas y de estado del embarazo, en que el aborto puede ser definitivo frente a realidades particulares de una mujer.

¿A qué no se ha opuesto la ICAR?

Extraido de: http://blog-sin-dioses.blogspot.com/

La Iglesia Católica ha llenado la prensa en los últimos años por su oposición a los métodos anticonceptivos, a la eutanasia, al aborto en todos los casos, y a los matrimonios civiles de personas del mismo sexo.

La historia de la ICAR es una historia retrógrada, reaccionaria, y prohibicionista. Dice "NO" a todo lo que huela a libertad, a intelecto, a laicismo, a pensamiento libre fuera de sus fronteras dogmáticas. La historia de la Iglesia católica es una historia de intolerancia.

En diferentes momentos de la historia la ICAR se ha opuesto a:

•Creer que Jesús no es dios, o que no tuvo naturaleza divina.
•traducir y leer la Biblia en un idioma diferente al latín.
•pensar y enseñar que el Papa no es el representante de Dios en la Tierra.
•creer que el Sol es el centro del sistema solar y que la Tierra se mueve. Teoría Heliocentrista.
•hacer lucro por cobrar intereses en el préstamo de dinero
•que los judíos puedan vivir entre los cristianos
•que los judíos tengan cargos importantes o públicos.
•estudiar anatomía humana haciendo uso de cadáveres
•la vida de los que creían algo diferente (Inquisición)
•enseñar que la Iglesia y el papado debe ser pobre y humilde según ejemplo de Jesús
•al reemplazo de las monarquías por repúblicas
•la independencia de las colonias de España en América
•la libertad de prensa
•la libertad de opinión
•la libertad religiosa
•la Teoría de la Evolución por selección natural
•la separación entre la Iglesia y el Estado
•la unificación de Italia
•las doctrinas de izquierda
•al matrimonio civil
•buscar explicaciones racionales a los milagros de la Biblia
•buscar evidencias sobre el origen de la Biblia
•al agnósticismo y al ateísmo
•la izquierdista, y única idea original latinoamericana de la Teología de la Liberación
•al voto femenino
•la ordenación de mujeres al sacerdocio
•la píldora anticonceptiva
•al condón
•la fecundación in vitro
•al aborto en todos los casos.
•la eutanasia
•al matrimonio civil entre personas del mismo sexo.

En su artículo ¿Y a qué no se a opuesto la Iglesia?, el períodista Luis González de Alba aborda el tema de la historia de represión de la ICAR. Este lo reproducimos a continuación:

¿Pues qué esperaban? Con la aprobación en el DF del matrimonio entre personas del mismo sexo —que no hace sino restablecer la igualdad de todos los mexicanos ante la ley, garantizada en su Artículo 1 por la Constitución— la Iglesia católica manifestó su inmediato rechazo.

Pero, ¿a qué no se ha opuesto la Iglesia romana y sus hijas protestantes? En la Edad Media estuvo contra el inicio del capitalismo al convertir en pecado el cobro de intereses por dinero prestado. Con lo cual retrasó la caída de los regímenes feudales y su reemplazo por economías burguesas; además, hizo de los judíos los banqueros de Europa ya que los cristianos se iban al infierno por prestar a rédito.

Cuando el Renacimiento rescató del mundo clásico la idea de un planeta redondo, todas las iglesias cristianas armaron revuelo y quemaron por herejes a los que eso afirmaran; que además de ser redondo, el mundo gira sobre sí mismo y en torno al Sol produjo otra horneada de chamuscados, Galileo la libró con prisión domiciliaria perpetua. Darwin guardó por treinta años sus ideas acerca del origen de las especies por acción de la selección natural ante el temor a la muy cristiana y apostólica iglesia de Inglaterra.

Los curas se oponen a toda sexualidad que no tenga por finalidad la procreación, aun entre hombre y mujer y hasta sin mujer pues tampoco va al Paraíso quien se hace una puñeta, puñetita, puñetota, puñetilla y es pecado de lujuria pensar en lo que produzca placer erótico. Ya lo dijo el feroz San Pablo: No irán al Cielo ni los fornicarios, ni los adúlteros, “ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” Muchísimo menos los que “se echan con varones”, por lo cual debemos suponer que no debe uno echarse, sino coger de pie para conseguir ese horror de la vida eterna en el Cielo.

Luego de mil años de oscuridad, contados a partir del ascenso al poder de los cristianos y su destrucción de la ciencia y el arte clásicos, el Renacimiento comenzó en Italia una lenta y riesgosa recuperación del mundo greco-romano. El arte tuvo menos dificultades, pero la ciencia debió enfrentar la persecución de los clérigos. En el siglo XVIII se pusieron las bases de la Ilustración, que nos daría la separación de iglesias y estados, el laicismo, la educación universal, los Derechos Humanos y, sobre todo, la igualdad ante la ley para todos los seres humanos.

Pero contra todo eso guerreó el cristianismo. Los papas, reyes de los Estados Pontificios cuya capital era Roma, en pleno 1860 todavía conducían ejércitos en batallas por fronteras y por defensa de mercados. Con ejércitos se opusieron a Garibaldi, que había emprendido la unificación de Italia, y el nuevo país debió tener por primera capital a Milán porque los ejércitos papales aún resistían en Roma.

Vencieron las ideas de la Ilustración y por eso este artículo resulta publicable. Pero las hogueras no se han apagado y los obispos soplan los rescoldos. Nadie afecta más la institución del matrimonio que quien no se casa, como los señores curas y obispos. Al prescindir del matrimonio y no fundar una familia afectan, de igual manera, la institución familiar.

Frente al matrimonio entre hombre y mujer, el que se celebra entre personas del mismo sexo ofrece una garantía a la sociedad: nadie se casará por obligación social y familiar, nadie que no se ame y sólo encubra un embarazo previo, como ocurre en tantísimos enlaces heterosexuales con vestido blanco y azahares para la embarazada que el novio abandonará en cuanto pueda salir corriendo.

La Iglesia predica la eternidad del matrimonio mientras divorcia a Vicente Fox y a Martita: el caso más oprobioso de cinismo clerical. El “orden instituido por Dios desde la creación del mundo”, según el cardenal Rivera, hace excepciones por teléfono rojo entre Dios y el cardenal, aunque afecte a dos familias. En cambio, nada afecta a terceros que dos personas que se aman, y son del mismo sexo, legalicen su unión que jamás estará dictada por la obligación de responder a un embarazo no deseado.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Los últimos tres bandos de la Iglesia

Extraido de: http://www.sindioses.org/sociedad/3bandos.html

En el año 2003, fueron tres los bandos sexistas que prefirió el Vaticano: el primero sobre el Matrimonio Homosexual que en Canadá se le conoce también bajo la denominación de El Matrimonio Égale por ser el organismo de ese nombre quien lo promueve por una parte, el segundo Bando contra la mujer y el tercero contra el condón. Nada halagüeñas noticias en esta franca violencia.

Homofobia

La unión de Obispos del Canadá hace una cruzada contra el Matrimonio Homosexual en el octubre, sus argumentos son tan torcidos que no un psiquiatra ni un orate pueden descifrarlos, yo no alcanzo a entenderlos en dado caso y creo gozar de un claro entendimiento y de una limpia inteligencia.

Esa iglesia como de costumbre con su delirio de grandeza y obsesión por el poder manda a paseo las ciencias sociales y se enseñorea y regodea en su poder para, hablar de lo que sea y como sea, con tal de presentarse como la rectora universal del saber único, saber magia tal vez.

El Presidente de la Conferencia de Obispos del Canadá monseñor Jacques Berthelet, el ahora cardenal Marc Ouellete y, monseñor Turcotte también cardenal, últimamente han aparecido mucho en los "mass media" en su campaña contra nuestro proyecto de Matrimonio Égale, estos prosapiados señores llaman a esta campaña de odio Cruzada, no lo creo pues una cruzada es para llevar la cruz y lo que llevan éstos es el odio. Con su mal denominada Cruzada hacen una campaña de miedo y de condena de ese Proyecto de Ley del Matrimonio Homosexual a través del Canadá. Ha menester decir que el Proyecto en cuestión es promovido por el pueblo, los tribunales los que esgrimen las leyes y el Primer Ministro, el Excelentísimo Jean Chrétien.

Los prelados repiten hasta la náusea los siguientes argumentos.
Alegan que en el Matrimonio Homosexual (o Matrimonio Égale) a los hijos les faltará la imagen de la madre y, la del padre en el matrimonio de dos mujeres y, que esa carencia incidirá en un desequilibrio y un mal desarrollo mental de esos hijos. Sobre este primer argumento (del que dicho sea de paso no dan jamás estos hieráticos curas, estudios científicos que comprueben su dicho sino que, sólo dan opiniones y, una opinión como sabemos, no tiene ninguna validez nunca jamás a menos que sea acompañada de muchas evidencias) esos prelados pretenden olvidar que en sus milenarios orfanatos y en sus colegios, esa Iglesia Católica tenía separados "ab aeternum" los niños de las niñas y, los niños no veían la imagen materna jamás pues a los niños varones sólo estaban con curas varones, como las niñas no veían la imagen paterna en ningún lado nunca pues, las niñas enclaustradas sólo con féminas sorores estaban. y, al parecer gozaron, todas esas generaciones de buena salud mental hasta dónde vemos, excepto quiénes fueron violados por algunos sacerdotes pedófilos que, en esos casos sí dejaron marcas dolorosas indelebles.

Sus Eminencias el cardenal de Quebec Marc Ouellete y el cardenal de Montreal Turcotte, con esa prepotencia que les caracteriza, hablan del Matrimonio (el heterosexual) como que en todo el Mundo es idéntica su concepción y, taimadamente dejan, con desprecio, del lado los matrimonios arreglados y los de niñas menores de quince años que se verifican hoy por ejemplo en India, Afganistán, China, Paquistán, Nepal, Oriente Medio y el Lejano Oriente, etc. costumbre que acaece en la mitad del Mundo todavía, justamente como se concibió en los tiempos bíblicos, en toda la Antigüedad, en el Medioevo y en el Renacimiento europeos, como en esos tiempos, en esas latitudes las parejas no se casan por amor como hoy lo estilamos nosotros los occidentales, los esponsales en esas latitudes son arreglados por acuerdos entre los padres de los futuros esposos y las más de las veces esos matrimonios son con niñas menores de edad. Durante milenios para el ser humano amor y sexo no son la misma cosa. Los Siglos que nos precedieron en toda América así se casaron nuestros ancestros también: en matrimonios arreglados y, era normalísimo que eran entre hombres que doblaban y tresdoblaban la edad de las niñas casadas por fuerza, o por acuerdo de clase social y nivel económico. La nobleza europea y americana en general se casó con niñas y de ello nos da cuenta cualquier libro de historia.

El cardenal Turcotte afirma que con el Matrimonio Gay se legitimará la relación padre-hija (como Lot con sus hijitas en la Biblia sí acaeció y nadie grita de ello), hombres con animales (bestialidad), hombres con niños (como tantos religiosos sí lo han consumado durante siglos con los huérfanos en sus orfanatos abusando de su autoridad y de la orfandad de sus pequeños clientes) etc. No da evidencias de sus asertos este cardenal y frisa en la ridiculez auténticamente por lo absurdo de estas afirmaciones porque nadie habla de bodas con jirafas ni con osos.

El cardenal Turcotte, arzobispo de Montreal, afirma que el Gobierno quiere uniformar la sociedad. A la mi fe es él, el Cardenal quien quiere uniformar las sociedades del Mundo haciendo a todos heterosexuales y no respetar la naturaleza con sus diversas sexualidades. Turcotte dice que si se aprueba el Matrimonio Gay se legitiman la bestialidad, el incesto, la poligamia, la pedofilia, etc. El problema no es la homosexualidad: ¡el problema es la homofobia! Monseñor Berthelet dice que el matrimonio sólo es para hacer familia, esto es, hacer niños. Yo creía que el matrimonio se daba porque dos personas se amaban y no, para la Iglesia es como poner a dos animales a hacer niños sin haber amor de por medio ni ningún elemento más; para hacer niños sin cesar no se necesita forzosamente casarse, hay ya millones de niños nacidos de relaciones sexuales sin matrimonio.

La iglesia católica que posee universidades a través del Mundo conoce la ciencia, la Iglesia domina cátedras de psicología y de sociología y, extrañados y estupefactos quedamos al ver que los argumentos que esa iglesia esgrime, paradójicamente, no tienen base científica alguna; esta iglesia no presenta estudio ninguno que pruebe sus asertos ni aporta evidencias que respalden sus dichos y, yo barrunto que son falsas sus conclusiones pues, esa iglesia sabe los resultados de estudios sociológicos y psicológicos que nos dan la razón a los homosexuales pues, en todo el Mundo hay homosexuales que son padres y madres. La Iglesia sabe que formamos familias y sabe que somos padres como cualquier otro u otra y, muchas veces mejores.

Un golpe asestado con fuerza es el que acaba de darnos el Vaticano a la Comuna Gay del Canadá. Karol Wojtyla en una sencilla maniobra política de alto calibre y de grave impacto, nombró en octubre 2003 súbita e intempestivamente al arzobispo canadiense Marc Ouellete Cardenal, con esto ahora este necio y homófobo clérigo goza de la preeminencia que le da su alto cargo para hacer más presión contra el Matrimonio Gay.

Karol Wojtyla en un acto de arrogancia y de megalomanía, en un acto de soberbia le ordenó hace muy poco al Arzobispo de Canterbury prohibir el sacerdocio a los homosexuales, como sí se nos permite en esa religión. El Vaticano amenazó a ese Arzobispo británico (de la Iglesia Anglicana) que de continuar con esa política (de respeto digo yo) ocasionará y será culpable de la división de la Cristiandad lo que se denomina Cisma. Karol Wojtyla oculta pues sí lo sabe que los cismas, el Cisma de Oriente y el de Occidente fueron logrados no gracias a los protestantes, no, no, no, los Cismas fueron logrados gracias a los vicios, asesinatos, crímenes, degeneración y depravación sexual a los que se entregaba sistemáticamente justamente la Iglesia Católica Romana como: elegir varios Papas al mismo tiempo, Papas que mataban los cardenales, papisas esto es mujeres Papas, en fin, el Papado durante siglos era un cargo no sólo de poder sino de riquezas inconmensurables, para ello, en hablando de megalómanos y de cismas veamos un Papa, asesino, nepotista y que ocasionó un Cisma en la Iglesia, veamos un poco al megalómano Papa Alejandro VI quién, nombró Cardenal a su hijo César siendo éste aún infante, al que le dio como amante a su propia hermana hija de ese Papa mismo.

Su Santidad el Papa Alejandro VI sistemáticamente envenenaba a los cardenales y a sus enemigos políticos. Este santo varón tuvo nueve hijos ilegítimos entre ellos Lucrecia, Juan, Su Eminencia el Cardenal César nombrado Cardenal por su padre el Santo Padre cuando a penas César era un niño.

Su Santidad casa a su hija Lucrecia cuando ésta tiene a penas trece años. Así Su Santidad casó por interés a Lucrecia su hija con Giovanni Sforza en el Vaticano mismo en una boda principesca. En ese momento Lucrecia ya era amante de su propio padre y aquí vemos no sólo incesto sino que además vemos pedofilia en el seno de esa Santa Madre Iglesia Romana. El esposo de Lucrecia tiene el doble de edad que Lucrecia, eso también es común en esos años de Dios, es muy normal casar las niñas con adultos y ancianos, finalmente esta iglesia considera, como hasta hoy, la mujer como una cosa, como un mueble que su sola función es satisfacer los placeres carnales de los machos... Para seguir con la narración, la noche de bodas el Papa sigue hasta el tálamo nupcial los recién casados para ver si el marido presenta erección. Entonces como hoy, el matrimonio se consuma no con la hostia sino con el sexo. El Papa dice que el marido es impotente y disuelve ese matrimonio. El marido afrentado decide copular delante de todos los testigos que le ponga el Papa, el Papa no acepta y en ese momento Giovanni Sforza nos desvela el secreto de que el Papa es el amante de Lucrecia, hija del Papa y esposa de Sforza. Finalmente por miedo a perder la vida Giovanni abandona a Lucrecia.

Este Santo Padre Alejando VI como buen dirigente de la Santa Iglesia de Roma ataca en campaña militar Francia y los Principados Italianos. Juan, el hijo de Su Santidad el Papa, sedujo a Sancha de Aragón la amante que ya era de César y por ello Su Eminencia el Cardenal César asesina a su hermano Juan y lo lanza al río Tíber. Más tarde Su Santidad casa nuevamente a su hija Lucrecia con don Alfonso hijo de Su Majestad el rey de Nápoles, todo iba bien pero, Su Santidad Alejandro VI orquesta más tarde el matrimonio de César con una princesa francesa y este matrimonio obliga a divorciar a Lucrecia, Alfonso el hijo del rey de Nápoles a sabiendas que Lucrecia es la amante de su padre y que éste está celosísimo de él decide huir pero, finalmente el poder de Su Santidad lo alcanza y su suegro el Papa planea su muerte; quien perpetra este crimen a puñaladas fue el Cardenal César hijo de Su Santidad el quince de julio de 1500, después de una cena en el Vaticano el esposo de Lucrecia decide salir, como de costumbre, a dar un paseo por el Vaticano y ahí Su Eminencia lo apuñala, Alfonso no muere y para ello seis semanas más tarde cuando está recuperándose dentro de la Santa Sede es estrangulado en su tálamo. De este modo Lucrecia regresa con su amante que es su propio padre y, Su Santidad ya puede así hacer alianza con Francia.

Girolamo de Savonarola afirmó en 1498 que la Iglesia, la romana, era una abominación y por decir esta blasfemia (¡!) fue quemado vivo colgado en el patíbulo para limpiar su alma de esas feas afirmaciones que en mal momento hizo, esto a los ojos de Su Santidad.

Misoginia

En el año 2003 el Vaticano lanza tres anatemas sexistas en forma de bandos. Karol Wojtyla en su primer Bando de este año condenó con la misoginia que caracteriza esa iglesia, las mociones de varios Parlamentos para legalizar el Matrimonio Homosexual, en ese Bando la supuesta Congregación de la Fe, léase Tribunal del Santo Oficio de la Santa Inquisición de la que está al frente el de triste memoria cardenal Joseph Ratzinger, no se digna nombrar a las mujeres sino que sólo se dirige a los varones; para el segundo Bando ésta vez sí las nombra, las nombra para suplicar que cuando niñas no se presenten como monaguillos ni como ayudas de los Padres, curas y sacerdotes pues, eso ha ocasionado, según Karol Wojtyla y su Santo Tribunal de la Fe, la disminución de sacerdotes o de hombres interesados en esa carrera sacerdotal.

Nuevamente el Vaticano no aporta las bases científicas o estudios metodológicos que evidencien y den respaldo a sus asertos los que profiera gratuitamente como es su costumbre... En Canadá en este mismo año, justamente por falta de sacerdotes (varones) católicos, la señora Elena Martel gozó de la permisión divina de ¡casar una pareja heterosexual en el seno de la Iglesia Católica dentro de un templo también católico!. Este hecho tan hermoso acaeció en Saguenay, Canadâ y lo hizo a título de "Agente Pastoral" bajo la aprobación del Obispo Couture. Nadie entiende el porqué de la misoginia de las tres religiones monoteístas, milenaristas y mesiánicas. Así que la homofobia y la misoginia son elementos sacratísimos del Altísimo para Karol Wojtyla y para Joseph Ratzinger ¡ay Dios!.

La fuente del matrimonio nuestro el occidental deriva de la ley hebraica pues el cristianismo nace como una secta judía más. (La religión judía es un producto cultural del Oriente Medio). La ley hebraica presenta el matrimonio como una transacción comercial y punto. Fue un sacramento desde el Concilio de Trento (1545-1563). Originalmente el matrimonio fue el medio machista, sólo para darle placer al hombre y usar, muy bíblica, mahometana o muy judiamente, la mujer como cosa, mueble o animal de uso y abuso.

Prohibición del uso del Condón

El último bando del Vaticano, el tercero sexista del año 2003, es el de exigir a las compañías de condones que presenten en sus empaques la información de que el condón no evita el VIH-SIDA.
Es claro que al Vaticano (léase Santa Inquisición) no le importa nada el mal endémico que es en África la epidemia del VIH-SIDA, dónde es una grotesca pandemia fuera de control que ha diezmado naciones completas, no, los negros no le importan a nadie en esa Ciudad vaticana y, si no le importan los heterosexuales africanos mucho menos los homosexuales.

Afirmar que el condón no protege del VIH-SIDA es hacer una invitación a la muerte pues, el condón es lo único que hay para evitar toda enfermedad venérea esto es, que se contagia vía sexo, incluyendo el VIH-SIDA que en todos sus casos es mortal. Cada catorce segundos un joven es contagiado de VIH-SIDA en el Mundo. Prohibir el uso del condón es fomentar la muerte y la epidemia de VIH-SIDA que ya es incontrolable hasta sin esa campaña criminal. El prohibir el condón y, además afirmar que no sirve, provocará en los países pobres, dónde tiene influencia este Papa, que muramos más homosexuales (y heterosexuales), macabro proyecto el de ese hombre.

Los científicos conscientes se preocupan auténticamente de la vida y de la salud y para ello realizan acciones que hacen evolucionar las sociedades, aunque éstas sean a veces dogmáticas.

En el Canadá la educación sexual se imparte desde los primeros años de escolaridad hasta la Secundaria y, no sólo por un maestro sino por el conjunto de todos los profesores, lo qué incide en una educación plena de conocimientos científicos que interactúan integrales en la práxis del educando.

Consciente nuestro Primer Ministro Jean Chrétien de que en África mueren ocho mil personas cada día por VIH-SIDA, personas entre 8 y 45 años y que el África del Subsahara tiene ya catorce mil niños huérfanos de padres muertos por SIDA, el día seis de noviembre de 2003, deposita en la Cámara de los Comunes un Proyecto de Ley que autoriza la fabricación de medicinas sin marcas, son medicinas a las que se les llama "genéricas", para que sean enviadas a el Tercer Mundo, con ello deja fuera de la jugada las ricas compañías farmacéuticas. Ningún país ha hecho este audaz desafío nunca jamás. Canadá es el primer país en dar este egregio paso para, efectivamente, salvar vidas de negros africanos, ya infectados.

Réjean Thomas, el doctor presidente de "Medicos del Mundo, Quebec" quien salva vidas a cada día y las salva hasta en Irak, declara que, la prevención es lo que hay que hacer.

Conclusión
Federico Nietzche decía que para crear una religión basta inventar un dios, un mesías, y prohibir ciertas telas, ciertos colores, determinados alimentos, y ciertas indumentarias (yo añado e imponer otras) y listo, ya está hecha. La Iglesia Católica se empeña en hacer presión política para prohibir la igualdad de derechos civiles de las parejas homosexuales, en mantener a la mujer como ciudadana de segunda clase, y en desestimular el uso del condón. Estas tres doctrinas están creadas bajo la concepción que el acto sexual solo debe usarse para la procreación y por lo tanto el papel de la mujer en la sociedad es el de favorecer la repoducción, y para los homosexuales no hay cabida en esta.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Las pseudovirtudes del occidente cristiano

Extraido de: http://www.escepticoscolombia.org/detalleContenido.php?id=articulo_pseudovirtudes
Autor: Hernán Toro - Escépticos Colombia

En la academia, sobre todo entre los filósofos, historiadores y teólogos, es popular la idea de que la Civilización Occidental evolucionó desde sus raíces y valores grecorromanos vigorizada por la influencia cultural del cristianismo que enriqueció el legado de Platón, Aristóteles y Cicerón. La religión cristiana habría complementado y afianzado la tradición Occidental, aportando valores fundamentales para las sociedades civilizadas modernas. En este sentido, se la ve como un aspecto necesario de la civilización actual.

Nada hay más lejos de la realidad; el cristianismo no construyó sobre las bases grecorromanas occidentales sino que las resquebrajó y las reemplazó por valores semíticos bárbaros. Basta comparar los principales ideales humanos y éticos de los clásicos con los que posteriormente impuso el cristianismo. Para los griegos y romanos, las virtudes máximas eran la sabiduría, la valentía, la moderación y la justicia. Por el contrario, el cristianismo, proclamó un nuevo conjunto de pseudovirtudes: fe, esperanza y caridad.

Estos valores son tan compatibles con los valores de la cultura grecorromana como lo son el agua y el aceite. La sabiduría, en el sentido de obtener conocimiento fiable sobre la realidad y pensar de forma crítica y racional, va en total contravía a la fe, consistente en una "gracia de Dios" que permite someter el intelecto a la autoridad y "revelación" divina, creyendo en lo desconocido y lo invisible, con certeza absoluta incluso en contra de la evidencia. Este supuesto "don divino" otorga al creyente la gracia de la "esperanza": otra "virtud" consistente en confiar en que la Divinidad nos alejará del mal y el sufrimiento de la existencia, y nos regalará una vida idílica posterior a la muerte si creemos en ella. Por supuesto, para obtener este "premio", el creyente tiene que someter su intelecto a unos "representantes" de Dios en la Tierra, que toman el lugar que debería ocupar el ausente Creador que nunca se manifiesta.

Los creyentes rinden así su intelecto a lo que dicen los pastores, sacerdotes, obispos, mullahs, y todo tipo de mercaderes de la fe, que generalmente se declaran infalibles: los pastores protestantes afirman que Dios les habla directamente, la Iglesia Católica declara infalible al Papa en cuestiones de fe cuando habla Ex-Cathedra, los Mullahs emiten Fatwas en nombre de Alá para asesinar a caricaturistas, escritores blasfemos y apóstatas, etc. El creyente, para no perder la "esperanza" en la vida eterna, obtenida en virtud de la "fe", termina aceptando como verdades infalibles, incuestionables e irrefutables todo lo que procede de los representantes de Dios en la tierra.

La fe y la obediencia ciega es la virtud suprema para todas las iglesias. Esa es la razón de que el paradigma cristiano y judío de la fe sea Abraham, quien está preparado para hacer cualquier cosa que pida Dios, hasta el punto de matar a su propio hijo inocente. La irracionalidad ciega de la fe, entendida como el sometimiento absoluto del individuo a Dios, se convierte en la virtud suprema proclamada por las iglesias, y es demostrada con la obediencia absoluta a la autoridad humana de los mercaderes de la fe que se autoproclaman "infalibles".

Nada hay más lejano del valor grecorromano de la sabiduría y el discurso lógico, que el pseudovalor de la fe irracional y el sometimiento del intelecto a individuos que se autoproclaman "representantes de Dios". El creyente puede tener todas las evidencias de que sus libros sagrados son ridículos, de que su "revelación" está repleta de mitos, mentiras y falsas profecías, de que sus valores son insostenibles, absurdos o incluso inmorales, de que buena parte de sus relatos no son históricos, de que las enseñanzas de sus líderes son más económicas, humanas y mezquinas que divinas y espirituales. .. aún así, someterán su razón a la credulidad y aceptarán por fe que lo que le dicen los mercaderes del misticismo: que lo que parece falso es en realidad verdadero aún en contra de las evidencias. Las consecuencias han sido aterradoras.

Los edictos de los infalibles papas causaron masacres injustificadas en judíos y musulmanes durante las Cruzadas para recuperar la "Tierra Santa". Su intolerancia aisló a los judíos europeos en ghettos, fueron obligados a vestirse de forma distintiva, les robaron sus propiedades y secuestraron a sus hijos para criarlos en la "verdadera fe". Los representantes de Dios en la tierra causaron la masacre de la Cruzada Albigense, en la que miles de "herejes" que cuestionaban la autoridad de la Iglesia o dudaban de su interpretació n bíblica fueron asesinados, incinerados y torturados por miles.

La misma infalibilidad en cuestiones de fe causó la tortura y muerte de miles de mujeres por ahogamiento y quema en hogueras, por acusaciones absurdas de "brujería" en las cuales no había la más remota evidencia. La Santa Inquisición, hoy renombrada como "Congregación para la Doctrina de la Fe", fue la derogación absoluta de la tradición occidental del Derecho Romano en la cual se basan los sistemas legales civilizados. Ignorando la total ausencia de pruebas, asumiendo de entrada la culpabilidad del acusado, y permitiendo la tortura atroz para obtener confesiones, centenares de clérigos inquisidores mandaron a sufrir muertes atroces a centenares de miles de personas, en la más flagrante violación al valor pagano de la justicia legal, gracias a la devoción más absoluta a Dios y a la rendición del intelecto a sus representantes inspirados.

El medioevo cristiano fue tal vez el peor asalto sostenido en contra de los más mínimos principios de justicia natural, decencia humana y consciencia ética que haya ocurrido en la historia.

Los creyentes religiosos suelen desdeñar estas masacres y abusos religiosos como "casos aislados" de algunas personas malas cometiendo crueldades que no se relacionan con la fe. Nada más alejado de la realidad: la fuente de todos estos males fue precisamente la fe. Por la investidura religiosa, los creyentes iban a las cruzadas, a cumplir sus deberes divinos de masacrar "moros" y "deicidas", y "marranos". Por estar supuestamente aliadas con "Satán" en contra del "Dios verdadero", miles de mujeres inocentes padecieron suplicio debido a la imaginaria hechicería. Es que sólamente la fe puede hacer que personas honestas y bienintencionadas terminen cometiendo las peores atrocidades contra de la misericordia y la decencia humana, mientras mantienen una conciencia "limpia". El mismísimo Santo Tomás de Aquino defendió la Inquisición, la persecución de los Judíos, y la quema de brujas, porque su fe lo requería.

La fe necesita la certeza, pero en el fondo está consciente de su fragilidad. Nada peor que los argumentos de los incrédulos y de los blasfemos, porque pueden hacer perder la imaginaria "vida eterna"; es que la simple existencia de los impíos puede poner en peligro a los creyentes... Por eso los jerarcas religiosos fomentan en los creyentes actitudes de "no exponerse a riesgos innecesarios", de ignorar la "literatura no edificante", de "abstenerse a debatir con los que creyéndose sabios se hacen necios", de censurar la información, entre otras posturas que son las herederas del silenciamiento criminal de la oposición en mil años de cristianismo medieval. Esto contrasta con el claro valor del debate abierto y libre, de la argumentación racional, y de la crítica contundente que hizo tan famosa al ágora griega y a los grandes oradores de la tradición romana.

Lejos de ser una virtud que enriquezca la tradición occidental, la fe es un cáncer que la corrompe. Hay gran diferencia entre la confianza merecida y bien ganada por una persona o una institución, justificada por la experiencia, las evidencias y el buen juicio, por un lado y, por otro lado, la fe ciega exigida por una sarta de instituciones religiosas que se autoproclaman representantes infalibles de Dios, que prohíben la crítica racional a sus dogmas primitivos e irracionales y que causan los peores oprobios a la libertad, la racionalidad, y los derechos humanos, a lo largo de la historia.

En el campo de la justicia, el cristianismo propugnó otro valor mediocre: la caridad. La caridad es una pseudojusticia lisiada: apela al amor entre congéneres para fomentar el bienestar de los demás, sin exigirlo enérgicamente sino "libremente, por buena fe" apelando a la fútil misericordia y buena voluntad. La caridad "voluntaria" entorpece el imperativo moral de luchar por una sociedad incluyente e igualitaria. La justicia social, basada en el ideal romano de la la justicia y en la solidaridad humana natural, cuando se instaura legalmente por las sociedades civilizadas, y se impone estatalmente, puede lograr mucho más bienestar público que el que se puede obtener cuando se apela a los "buenos sentimientos" de los segmentos ebrios de poder. Bastaría imaginarse lo que pasaría con la inversión estatal social, si de buenas a primeras los impuestos dejaran de ser obligatorios y se dieran libremente, "por caridad".

El estado, con justas medidas legales impositivas, debe defender el derecho de todo ciudadano a satisfacer sus condiciones mínimas de bienestar, salud, educación y trabajo. Esto debe hacerse no por "amor", "caridad", o por "ver a Cristo en los demás" (como lo verían los inquisidores cuando torturaban a su rebaño). Se debe lograr por justicia social, que es un derecho humano y una obligación estatal. La caridad es una forma de camuflar y entorpecer la obtención plena de un derecho humano y una obligación social.

La conclusión es obvia: la cristiandad no complementó a la tradición occidental, sino que la adormeció durante mil años. Sólo tras el regreso del secularismo se fueron redescubriendo los valores que el sopor místico mantuvo en letargo durante un milenio. La sociedad occidental moderna podría estar adelantada mil años - ¡ un milenio ! - en descubrimientos médicos, formas de transporte, distribución alimentaria, aumento de esperanza de vida, cobertura de servicios públicos y conocimiento, entre otras cosas, de no ser por el ocaso que le causó la adopción del misticismo oriental semita al mundo grecorromano.

Vanagloriarse de una "certeza absoluta" en ausencia de todo tipo de evidencia es la antítesis de la sabiduría y la racionalidad griega. Fomentar la caridad limosnera durante el milenio de persecución religiosa de la inquisición, y hoy día en un país con inequidad, masacres y una clase dirigente corrupta que respalda a criminales de lesa humanidad, es lo opuesto a la justicia y el Derecho Romano. Poner la esperanza de la humanidad en una vida postmortem de fantasía que habría de darnos un papá-amigo imaginario, en vez de propender por el esfuerzo humano concertado para mejorar la sociedad educándola de forma racional, ética y científica para el progreso es lo contrario a la tenacidad y la valentía de la tradición occidental.

En vez de ser una mejora a las virtudes paganas de la sabiduría, coraje, moderación y justicia, las "virtudes" cristianas de la fe, la esperanza y la caridad, destruyeron el entendimiento pagano de la excelencia humana y subvirtieron las civilizaciones de Grecia y Roma.



Notas.

[1] Inspirado en el artículo "Faith, Hope and Charity", por Shadia B. Drury, publicado en Free Inquiry, Vol.27, No. 5, Agosto-Septiembre de 2007.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Los seis puntos que desmontan la defensa de las corridas de toros

El Parlamento catalán ha aceptado debatir la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) sobre la prohibición de los toros, un texto que se votará en las cortes regionales, ya como proyecto de ley, dentro de tres o cuatro meses. En su columna de hoy la columnista de El Plural Rosa María Artal cita el blog Escolar.Net, que escribe de Ignacio Escolar, en el que enumera las seis razones que desmontan los mitos usados por los defensores de los toros.

Escolar enumera las razones, "por orden de aparición en cualquier discusión sobre lo poco apropiado que resulta definir como 'fiesta nacional' a una bárbara tortura animal:"

1. “Es una tradición”. Es una falacia clásica, también conocida como argumentum ad antiquitatem. Que algo sea antiguo no significa que sea bueno. La prostitución, la tortura o la esclavitud son tradiciones aún más viejas que la tauromaquia.

2. “Sin corridas, el toro de lidia se extinguiría”. Bastaría con que los ayuntamientos gastasen en reservas naturales una cuarta parte de lo que hoy emplean en subvencionar la tortura animal para evitar tal drama. El lince ibérico también está en peligro de extinción, y nadie defiende que la solución sea torearle.

3. “El toro no sufre”. Hay un veterinario, jaleado por el lobby taurino, que dice haberlo demostrado científicamente por medio de unos misteriosos microchips, que ha implantado en algunos toros. De momento, su importante descubrimiento sólo ha sido publicado por la prestigiosa revista científica 6 toros 6. Ya que su investigación está tan avanzada, le recomendaría que probase ahora con humanos. Si no encuentra voluntarios, cosa probable, que empiece él mismo con las banderillas.

4. “También se mata a los terneros”. Pero el ternero, según la ley, debe ser sacrificado con el menor dolor posible, y al toro se le tortura. En Catalunya, la ley de maltrato animal recoge a los toros de lidia como excepción. Si toreasen a una oveja, incurrirían en un delito penado con cárcel.

5. “Es una pelea de igual a igual entre el hombre y el toro”. ¿Igualada? No hay más que ver cómo suele quedar el marcador.

6. “Los que quieren prohibir los toros son independentistas catalanes, contrarios a la fiesta nacional”. Pues yo vivo en Madrid y nací en Torresandino, Burgos.

Extraido de: http://www.elplural.com/macrovida/detail.php?id=41512

jueves, 17 de diciembre de 2009

La Gripe A y la demagogia naturista

Extraido de: http://cnho.wordpress.com/2009/08/31/la-gripe-a-y-la-demagogia-naturista/

Una lectora asidua de mi antiguo blog me citaba el otro día una página que advierte sobre los riesgos de la vacuna para la gripe A/H1N1. Estoy totalmene de acuerdo con que debemos disponer de toda la información a nuestro alcance para tomar las decisiones adecuadas en nuestra vida, sean referentes a la salud, al trabajo, a la educación de nuestros hijos o al próximo destino de vacaciones. Pero en la mayor parte de los casos no basta con información; es necesario disponer también de formación suficiente como para poder analizar lo que nos llega y evaluarlo racionalmente. Por eso pienso que sólo mediante la educación y la cultura conseguiremos tener verdadera libertad de elección.

Porque es cierto que información hay mucha, pero no toda la información es correcta ni honrada. De hecho, la página que nos ocupa podría ahondar en que ninguna terapia es inocua, en que cualquier acción requiere una valoración de costo/riesgo/beneficio y que quien idealmente debería adoptar la decisión final, disponiendo de todas las variables posibles, es el paciente. Sin embargo, la “información” que se ofrece sobre la vacuna de la nueva gripe en ese sitio web no es honrada. Es altamente demagógica, plagada de incorrecciones y de falacias, porque lo que pretende no es informar, sino convencer de que las vacunas son dañinas para la salud y que resulta más conveniente abandonarnos a tratamientos alternativos que, si bien pueden ser inocuos, no tienen demostrada ninguna eficacia, como recientemente ha indicado la OMS.

¿Porqué digo que la información aportada en este artículo antivacunas es demagógica, incorrecta y falaz? veamos:

Asustando, que es gerundio
Empecemos por la imagen que encabeza el texto, donde se ven unos niños huyendo despavoridos de unas jeringuillas gigantes con el símbolo de la calavera y las tibias. Con esta imagen, se traslada la idea de que la vacunación es un ataque mortífero contra la infancia, intentando apelar a los sentimientos parentales de protección y transmitir un prejuicio contra la vacunación que prevalezca durante el resto de la lectura. Y esto, directamente, es demagogia.
El artículo se encabeza con una insinuación de que la vacunación no es necesaria: “El supuesto fin de la vacunación es ayudarte a crear inmunidad frente a organismos potencialmente dañinos que causan enfermedades. “
Aquí se utilizan afirmaciones engañosas, intentando de nuevo introducir confusión sin decirlo directamente: “crear inmunidad frente a organismos” no es un supuesto fin, es el único fin y objetivo de la vacunación. ¿Insinúa acaso el autor que existe otro fin oculto, o que éste es “misterioso?. Además, no se pretende crear inmunidad ante organismos potencialmente dañinos, sino frente a organismos dañinos. El virus de la gripe no es un virus potencialmente dañino, dado que no tiene fase inocua y fase agresiva. Un organismo potencialmente dañino es Escherichia coli, bacteria de nuestra flora intestinal que en ocasiones puede tornarse infectiva, pero no un virus que siempre va a intentar producir una infección. ¿Pretende el autor decir que el virus de la influenza o el sarampión pueden ser inocuos en ciertas ocasiones y no producir infección?.

¿Va a saber tu médico más que tu sistema inmune?
A continuación, se dice “Sin embargo, el sistema inmunológico de tu cuerpo ya está diseñado para hacer esto en respuesta a los organismos que entran en tu cuerpo por las vías naturales de entrada“. Y esto es una falacia de tipo “verdad a medias”. Obviamente que el sistema inmunológico sirve para responder a las infecciones, pero es falso que lo haga solamenta ante aquellos que entran “por las vías naturales de entrada“. Lo hace ante todos los organismos extraños, entren como entren. Además, ¿se insinúa con esto que el cuerpo se basta y se sobra para vencer las infecciones? ¿porqué entonces podemos caer enfermos hasta morir incluso ante un organismo que ha entrado “por las vías naturales de entrada“?.
El siguiente párrafo, abundando en lo anterior, reza: “La mayoría de los organismos que causan enfermedades entran a tu cuerpo a través de las membranas mucosas de tu nariz, tu boca, tu sistema pulmonar o tu tracto digestivo, NO A TRAVÉS DE UNA INYECCIÓN“, lo cual representa de nuevo una falacia. Es evidente que los organismos patógenos no entran al cuerpo mediante una inyección, pero esto no es argumento de nada, y mucho menos de la inutilidad de una medicación inyectable. Nuestro cuerpo tampoco obtiene la insulina naturalmente mediante una inyección, pero ésta se utiliza para dispensarla en los diabéticos insulinodependiente.
A continuación, el autor indica que la primera barrera de defensa ante una infección es la barrera tisular, donde las propias células epiteliales ofrecen la primera batalla al agente infeccioso, argumentando que si inyectamos directamente el antígeno de la vacuna, nos estamos saltando esta barrera y estimulamos directamente el sistema inmune. Pues claro! Cuando cogemos la gripe, el sarampión o la tuberculosis, es precisamente porque el patógeno ha superado esa barrera tisular, y ha infectado el organismo. El sistema inmune se encarga entonces, si nunca ha estado expuesto a esa infección, a “ensayar” anticuerpos hasta que encuentra el adecuado para atacar al organismo patógeno, reservando toda una serie de linfocitos T de memoria, programados para fabricar el anticuerpo activo y protegiéndonos ante futuras infecciones. El problema es que cuando el sistema inmune se adapta a la infección por primera vez, transcurre demasiado tiempo, y el patógeno progresa lo suficiente como para provocar la enfermedad, daños permanentes o incluso la muerte. La vacuna lo que hace es preparar esta respuesta, gracias a los antígenos que incorpora y que provocan la generación de linfocitos T de memoria de forma natural, para que ante la primera infección el sistema inmune reaccione con la misma celeridad con que lo haría si ya hubiera estado expuesto al agente patógeno. Esto provoca que en la inmensa mayoría de los casos, la enfermedad infecciosa no se desarrolle. Pues sí, los agentes patógenos se enfrentan primero a la barrera tisular, y la vacuna produce que detrás haya todo un armamento de anticuerpos por si consiguen superarla.

Aguja pincha, mala!
Por si no se ha subrayado lo suficiente, el autor continua con otra frase lapidaria: “Inyectar organismos directamente dentro de tu cuerpo es contrario a la naturaleza, la vacunación tiene un potencial enorme de causar serios daños a tu salud.” Esto es mera propaganda, que mezcla una verdad a medias con una falacia. En primer lugar, la vacuna no inyecta organismos “tal cual”, sino virus o bacterias inactivadas o atenuadas, partes del patógeno o simplemente moléculas antigénicas, así que la aseveración es una verdad a medias, o al menos, una incorrección. En cuanto a la falacia, analicemos el significado de la frase: como inyectar organismos es contrario a la naturaleza, esta práctica es dañina para la salud. Sublime. Supongo que el autor, con el mismo razonamiento, también considera dañino otras acciones no naturales, como inyectar insulina, tomar antibióticos o utilizar una pomada cicatrizante. Y no se ya lo que opinará sobre una operación quirúrgica o un transplante de órganos, dado lo “contrario a la naturaleza” de tales prácticas.
Una prueba de este manejo de conceptos, es que unas líneas después, el autor afirma “el principal ingrediente de una vacuna son virus muertos o vivos que han sido atenuados (debilitados o menos perjudiciales)“, aunque la piedra ya está tirada. Aún así, esto es otra incorrección, dado que: primero, no solo se utilizan vacunas contra infecciones víricas, sino también bacterianas y segundo, hablar de virus “muertos o vivos” es cualquier cosa menos científico, dado que ni siquiera son considerados seres vivos por muchos especialistas y tercer, como ya hemos comentado, las vacunas pueden tener el patógeno inactivado, atenuado, sólo una parte del patógeno o incluso únicamente moléculas antigénicas.

Con licencia para envenenar
Tras esta demonización del agente activo de la vacuna, el autor se aventura con el resto de componentes, con frases tan demagógicas como “Las vacunas de la gripe también pueden contener un gran número de toxinas químicas, incluyendo el ethylen eglycol (anticongelante), formaldehído, fenol (ácido carbólico) e incluso antibióticos como la neomicina y la estreptomicina.” Efectivamente, las vacunas llevan aditivos; algunos se utilizan como inactivadores, otros como conservantes o escipientes, etc. Obviamente, un inactivador, un desinfectante o un conservante es tóxico por definición, pero siempre dependiendo de la dosis. Todos los medicamentos, bebidas y alimentos envasados llevan productos tóxicos, pero manteniendo unas proporciones que no resulten dañinas para el organismo. Es más, el propio organismo fabrica normalmente muchos productos tóxicos, como el propio formaldehido, y otros son ingeridos de forma “natural”, como el oxígeno que respiramos contínuamente. Evidentemente, estos aditivos deben llevar un control muy estricto en su incorporación a alimentos o medicamentos, pero es totalmente demagógico intentar descalificar un producto porque incluye “toxinas”. Supongo que el autor no comerá jamás almendras, nueces, castañas, albaricoques, manzanas o peras, ni beberá vino, dado que portan cianuro, y el ferrocianuro de potasio se emplea en la industria vitivinícola para eliminar los metales pesados del vino.

El bueno, el feo y el malo
Y bueno, tras toda esta avalancha de demagógicas inexactitudes, ¿que mejor forma de acabar que mentando al diablo?. Digno final de este tipo de páginas, el resto de la misma se centra en los nefastos efectos del escualeno, un coadyuvante de numerosas vacunas que, según el autor, es responsable de multitud de patologías autoinmunes como la artritis reumatoide. El problema, explica la página, es que hay escualeno “bueno” y escualeno “malo”, dependiendo de la vía de llegada. Al ser inyectado, se supone que el sistema inmune reacciona contra todo el escualeno del cuerpo, produciendo multitud de enfermedades autoinmunes. Como prueba de su nefasto efecto en humanos, señala un gran número de soldados estadounidenses que lucharon en la guerra del golfo y que recibieron escualeno en vacunas contra el ántrax, los cuales desarrollaron un cuadro patológico tremendo, que incluía artritis, linfadenopatías, lupus eritematoso sistémico, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, fenómeno de Raynaud, síndrome de Sjorgren, diarrea crónica y unas cuantas más. Los adyuvantes como el escualeno, siempre según el autor, se utilizan para economizar principio activo y poder hacer más dosis de vacunas con menos antígenos, traduciéndose en una mayor disponibilidad de dosis para las campañas de vacunación masiva.
Tremendo. ¿Quién se atrevería a meterse una vacuna con un componente que produce tales enfermedades? Y lo que es más ¿que clase de criminales pueden vacunar a nuestros hijos y a nuestros abuelos con veneno inyectable?. Y todo por ahorrarse dinero y hacer más vacunas con menos recuros. El argumento del miedo conspiranoico está servido.
Pero claro, el problema es que las cosas no son exactamente como las pinta en buen doctor, sin algo diferentes. Los adyuvantes que se incorporan a las vacunas son sustancias o preparados que inyectados junto al antígeno hacen que la respuesta inmune sea más efectiva, dado que estimulan a las células responsables de iniciarla. Efectivamente, además de aumentar la efectividad de la vacuna , se consigue ahorrar antígeno y tiempo, lo cual redunda en una mayor disponibilidad de vacuna ante situaciones donde es preciso un proceso rápido de fabricación, como la gripe estacional o una nueva pandemia.
El escualeno es un producto natural, que sintetizan numerosos organismos y entre ellos el ser humano. No hay diferencias entre un escualeno “bueno” y un escualeno “malo”. El organismo desarrolla normalmente anticuerpos antiescualeno y, según refiere la propia OMS, la mayoría de los adultos, sobre todo los de mayor edad, independientemente de su historial de vacunación, tienen anticuerpos generados de forma natural que reaccionan con el escualeno (Matyas et al., 2004). En un estudio clínico se comprobó que la inmunización con la vacuna antigripal que contiene escualeno y cuya comercialización está autorizada no afectaba a la frecuencia ni a la concentración de anticuerpos antiescualeno (OMS, 2006b).
Con respecto a los efectos en los soldados que participaron en la guerra del golfo, finalmente no se pudo comprobar una relación directa entre escualeno y el síndrome de la guerra del golfo (SGG), y el informe que sugirió la relación ha sido criticado duramente por serias deficiencias metodológicas (OMS, 2006a, 2006b), y la causa del síndrome sigue sin resolverse (Universidad de Virginia, 2003), siendo la hipótesis de las toxinas ambientales y/o armamento químico la más aceptada, especialmente por ciertas alteraciones genéticas sufridas por algunos veteranos (Urnovitz et al. 2006), aunque no falta quien opina que no se trate realmente de un síndrome, sino de un conjungo de síntomas que no tienen una causa común (Lee et al. 2002).
Por otro lado, el escualeno no es un componente “ilegal”, como parece quererse decir con frases como “El MF59 (el adyuvante de escualeno que usa Novartis) fue un ingrediente no aprobadoque se usó en las vacunas experimentales de ántrax“. El MF59 está aprobado en Europa y EE.UU. y se utiliza para la elaboración de la vacuna de la gripe estacional (gripe común), habiéndose administrado más de 22 millones de dosis de vacunas antigripales con escualeno, sin que se hayan detectado efectos adversos significativos (OMS, 2006a). A no ser que el escualeno de la vacuna tradicional sea “bueno” y el de la de la gripe A sea “malo” por alguna extraña razón, es difícil manter el argumento.
Es necesario, como recomienda la propia OMS (op.cit.) seguir realizando seguimientos detallados a medida que se vayan utilizando nuevas vacunas o diferentes grupos de edad. Sin embargo, si la causa del “síndrome del golfo” no está ni mucho menos clara y hasta ahora no se ha detectado reacción adversa en las vacunas con MF59, resulta cuanto menos irresponsable asignar a estas vacunaciones los síntomas y enfermedades que se atribuyen en la página comentada.

Médicos chapuzas…
Y para cerrar tal maraña desinformativa, el autor concluye con otra falsedad: “Los estudios que los fabricantes de vacunas hacen para comprobar la seguridad de éstas duran una media de dos semanas, y observan sólo las enfermedades o los daños importantes y manifiestos“. Esto no es cierto. Los ensayos clínicos de vacunas suelen durar meses o incluso años, incluyendo las de la gripe. Las pruebas “rápidas” de unas semanas de duración se realizan para las variantes estacionales, o como en el caso de la gripe A, para variantes de vacunas ya conocidas, que no contienen compuestos, técnicas o aditivos desconocidos. Los componentes de la vacuna, excepto obviamente los antígenos -que es precisamente lo que se prueba- tales como el escualeno, han sido probados durante años y en millones de personas.
Sublime final: “Los desórdenes inmunitarios como los vistos en el Síndrome de la Guerra del Golfo frecuentemente tardan años en diagnosticarse debido a la vaguedad de los primeros síntomas. Quejas de dolores de cabeza, fatiga y dolores crónicos son síntomas de muchas enfermedades diferentes.” Ahí, sin reparo alguno: ¿que le duele a usted la cabeza tres meses después de vacunarse? pues cuidado, que igual está desarrollando una enfermedad incurable que le mandará a la tumba por haberse vacunado contra la gripe. Así se hace medicina: sin alarmar, sin asustar, y sobre todo, con fundamento.

No obstante, y aunque no sirva como disculpa, el autor del sitio que criticamos no es realmente el que ha vertido tal cantidad de patrañas. Se ha limitado a copiarlas de otros sitios de internet, dado que ese texto, sin apenas modificaciones, se encuentra en numerosas webs conspiranoicas o naturistas (no es que sean lo mismo, es que coinciden en difundir este texto). El artículo original parece provenir de un tal Dr. Merkola, un individuo que dispone de una web para vender productos y tratamientos de medicina alternativa al más puro estilo americano: http://www.mercola.com/ (cuidadito, que salen popups comerciales). Una búsqueda textual en google de cualquiera de los párrafos originales del artículo, arroja cerca de los 1.000 resultados.

Resulta irónico, por no decir palabras mayores, que quienes acusan de corruptos, asesinos y comerciantes sin escrúpulos a la inmensa mayoría de médicos y a la OMS, lo hagan precisamente para lucrarse vendiendo hierbas.

martes, 15 de diciembre de 2009

10 razones para no creer en la homeopatía

Extraido de: http://cnho.wordpress.com/10-razones-para-no-creer-en/10-razones-para-no-creer-en-la-homeopatia/

La homeopatía es una medicina alternativa ampliamente discutida y considerada por la comunidad científica como una pseudociencia. Formulada por el médico Samuel Hahnemann a principios del siglo XIX, se basa en el uso de remedios carentes de principios activos, centrándose en la creencia de que lo similar cura lo similar, siempre que se administre en un formato muy diluido.

Estas son las 10 razones argumentadas por los lectores de “La Ciencia y sus Demonios” sobre la improbabilidad de su funcionamiento:

1- En los preparados homeopáticos no existe principio activo. Las diluciones empleadas son cercanas a una dilución al infito. Eso implica que en la disolución no queda ni siquiera traza del compuesto empleado. ¿Cómo se puede producir curación si no hay medicina?. Un simple cálculo, empleando las masas moleculares y el número de Avogadro, muestran que los preparados homeopáticos son simplemente agua.

2- La supuesta “memoria del agua” no está apoyada por ninguna evidencia lógica, experimental ni teórica. La “teoría” de que aunque no haya principio activo el agua recuerda de alguna manera haber estado en contacto con él (memoria del agua) no ha sido jamás comprobada experimentalmente. El único estudio publicado (el famoso caso del Dr. Benveniste) resultó ser un fraude. De hecho, si los efectos curativos del agua se potencian cuanto más diluido esté el principio activo, ¿por qué podemos elegir el principio activo que nosotros queremos que recuerde? Las misma moléculas de agua durante unos millones de años atrás han estado en contacto con cientos de sustancias, y si tenemos en cuenta las que sólo han entrado en contacto como trazas, pueden ser cientos de millones.

3. El principio de similitud carece de base teórica y experimental. El principio de “lo similar cura lo similar” no tiene base alguna, ni se explica de ninguna manera como lo hace. ¿Un esquince se cura golpeando la zona afectada?¿La diabetes se cura ingiriendo azúcar?. No hay ningún estudio que avale este principio de la homeopatía, ni justificación teórica alguna del mismo.

4- No existe comparación contrastada sobre la efectividad de un tratamiento homeopático. No hay ningún estudio estadístico publicado que muestre el efecto de un medicamento homeopático comparado con uno de la llamada medicina tradicional.

5- No hay relación causa-efecto entre las supuestas mejorías producidas por un tratamiento homeopático. Hay personas que mejoran, pero no hay estudios que muestren estadísticas acerca de qué mejorías se deben a remisiones espontáneas (ocurren con frecuencia) o a efecto placebo.

6. No hay nada que permita diferenciar los efectos de un tratamiento homeopatico del efecto placebo. Los únicos estudios estadísticos publicados sobre tratamientos homeopáticos no muestran resultados que difieran significativamente del efecto placebo.

7. La validez y aplicación de la homeopatía es muy limitada por sus propios seguidores. Una técnica que sólo cura enfermedades leves pero se muestra incapaz ante las enfermedades importantes ya de por sí es altamente sospechosa.

8. La homeopatía contradice los conocimientos biológicos actuales. La homeopatía afirma que es imposible conocer los procesos internos de una enfermedad, por tanto, rechaza conocer el origen de las enfermedades, ergo rechaza la existencia de patógenos (virus y bacterias). Por lo tanto, contradice todos nuestros conocimientos sobre enfermedades.

9. Se trata de una medicina “facilita”, para la que no hace falta mucho conocimiento. Cualquier persona sin ningún tipo de conocimiento médico puede ser homeópata ya que el diagnóstico se basa simplemente en una serie de preguntas y en utilizar una lista de posibles tratamientos que llaman “repertorio”.¿que lo que tienes es rojo y duele? pues te toca belladona, da igual que sea una faringitis aguda o un bebe al que le estan saliendo los dientes.

10. Es incongruente con sus principios “teóricos”. Actualmente, la homeopatía mezcla conceptos totalmente diferentes, como la ley de infinitesimales y el principio de similitud (planteamiento original) que se conjugan con energías vitales, herboristería e incluso compuestos farmacológicos “tradicionales”. Muchos de estos métodos son incompatibles con la teoría original homeopática.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Un universo de 6.000 años de antigüedad

Extraido de: http://cnho.wordpress.com/2009/11/29/un-universo-de-6-000-anos-de-antiguedad/#more-4535

A estas alturas del siglo XXI sabemos muchas cosas acerca del universo, aunque también hay muchas otras que desconocemos, no me molesta decirlo. Por ejemplo desconocemos su origen, a pesar de que ya contamos con un modelo matemático que lo explica, conocemos muchas de las partículas que lo forman aunque otras todavía están en busca y captura. Pero en el platillo de la balanza de datos conocidos tenemos muchos elementos: estrellas, planetas, asteroides, cometas, nebulosas, galaxias, púlsares, agujeros negros, partículas elementales… También conocemos muchas de sus propiedades gracias a la mecánica.

Una de las propiedades que conocemos del universo es que existe una velocidad que ninguna partícula puede superar. Esa es la velocidad de la luz, que alcanza en el vacío la nada despreciable cifra de aproximadamente 300.000 km/s. Muchos científicos intentaron calcular ese valor, y finalmente fue James Bradley, quien en 1728 consiguió dar con un valor muy aproximado al que maneja la física. Posteriormente la teoría de la relatividad de Einstein colocó a la velocidad de la luz dentro de las constante universales. Gracias a conocer este valor, la física ha podido desarrollarse de una forma importante, especialmente en el campo de las telecomunicaciones y la computación.

Uno de los datos que también conocemos es que el objeto más lejano a nuestro planeta se encuentra a 13.700 millones de años-luz, aproximadamente. Eso significa que ese objeto emitió luz hace 13.700 millones de años con lo posiblemente ese objeto ya no exista y sólo veamos su imagen fósil. Pero cuando miramos el cosmos encontramos objetos localizados a muy diferentes distancias, desde nuestra cercana Luna, localizada a poco más de 1 segundo-luz (350.000 kilómetros de la Tierra) al Sol localizado a 8 minutos-luz (150 millones de kilómetros de la Tierra), estrellas como Sirio localizada a 8.6 años-luz, el centro de nuestra galaxia situado a 20.000 años-luz o Andrómeda M31, una de las galaxias más cercanas a la nuestra localizada a 2.5 millones de años-luz de la Tierra. La imagen que hoy vemos de Andrómeda salió de esa galaxia cuando nuestra especie aún se encontraba en sus albores.

Estos datos no son aceptados por algunos grupos fundamentalistas religiosos que sitúan la antigüedad de nuestro universo en unos 6.000 años, en base al relato contenido en el Génesis. Bien, aceptemos ese dato como bueno, o mejor para redondear tomemos el valor cercano de 10.000 años (que simplificará los cálculos), y mantengamos la velocidad luz como la constante física que es. Eso significaría reducir el tamaño del universo de 13.700 millones de años a sólo 10.000 años, lo que supone una reducción de 1,37 millones de veces. Eso puede sonar muy abstracto pero no es más que tomar 1 kilómetro y reducirlo hasta 0.07 milímetros o lo que es lo mismo 73 micras. Reduciríamos así la distancia equivalente a dos vueltas y media en la pista de un estadio de atletismo a la que ocupan 73 bacterias en fila.

Esta comparación quizás aún no sea fácil de entender a escala astronómica, por lo que vamos a intentar llevarla al cosmos. Una reducción de esa magnitud situaría a la galaxia de Andrómeda M31 a 1.82 años-luz. Si en esa galaxia hubiese alguien emitiendo por radio o por televisión hace tiempo que habríamos captado su señal. Acerquémonos más, el centro de nuestra galaxia estaría a sólo 5.2 días-luz, o lo que es lo mismo 145 mil millones de kilómetros. Teniendo en cuenta que en el centro de nuestra galaxia hay un inmenso agujero negro, no parece una distancia muy prudencial para mantenerse a salvo. Pero ¿qué pasa con astros aún más cercanos?. La estrella Sirio estaría situada a sólo 66 millones de kilómetros, o lo que es lo mismo 2.2 veces más cerca de la distancia a la que calculamos que se encuentra realmente el Sol, aquí tendríamos un serio problema de cocción. Y si estas cifras ya empiezan a parecer esperpénticas, lo son aún más cuando calculamos las nuevas distancias para cuerpos celestes cercanos. Así Urano estaría a 3175 kilómetros de la Tierra, el Sol a 109 kilómetros, Venus a 29 kilómetros y la Luna a 218 metros. Con esas distancias el término paseo espacial adquiriría un nuevo significado

Para explicar esto hay quien ha intentado decir que en realidad la velocidad de la luz es infinita, que en cuanto miramos al objeto vemos a éste de forma inmediata, independientemente de donde se encuentre. Esta en realidad es una idea antigua, que decía que la luz es emitida por el ojo, en lugar de ser generada por una fuente y reflejada en el ojo. El concepto no pertenece a Jolimu, aunque algunos lo habréis leído en sus escritos, sino a Herón de Alejandría que ya adelantó el argumento de que la velocidad de la luz debería ser infinita, ya que cuando uno abre los ojos objetos distantes como las estrellas aparecen inmediatamente.

Consideremos esa posibilidad, pero acordándonos de la fórmula de Einstein: Esta fórmula nos dice que la energía es igual al producto de la masa por la velocidad de la luz al cuadrado. O lo que es lo mismo que la energía y la masa son dos formas de una misma cosa. El propio Einstein lo dijo así: It followed from the special theory of relativity that mass and energy are both but different manifestations of the same thing — a somewhat unfamiliar conception for the average mind. Furthermore, the equation E is equal to m c-squared, in which energy is put equal to mass, multiplied by the square of the velocity of light, showed that very small amounts of mass may be converted into a very large amount of energy and vice versa. The mass and energy were in fact equivalent, according to the formula mentioned above. This was demonstrated by Cockcroft and Walton in 1932, experimentally. (Visto aquí). O dicho de otra forma: Si un cuerpo de masa m desprende una cantidad de energía E en forma de radiación, su masa disminuye E / c al cuadrado. Albert Einstein en “Zur Elektrodynamik bewegter Körper”. Es fácil predecir qué ocurriría si de golpe la velocidad de la luz fuese infinita, literalmente nos freiríamos en cada desintegración atómica.

Aquí quedan plasmados dos universos difíciles de conciliar, uno en el que reside la Tierra y otro que reside en la mente de algunas personas.

Si venimos de los monos, ¿por qué sigue habiendo monos?

Extraido de: http://www.escepticos.es/?q=node/186
(Artículo publicado originalmente en la bitácora El Paleofreak)

La antropóloga Eugenie S. Scott sostiene que debemos ser cuidadosos en nuestro discurso sobre la evolución. Estoy totalmente de acuerdo. La forma en la que, sin darnos cuenta, hablamos a veces contribuye a dar una imagen de la evolución como algo científicamente dudoso y débil.

En esta estupenda entrevista -http://oldearth.wordpress.com/2009/07/22/el-discurso-sobre-la-evolucion-debe-evolucionar/-da algunos ejemplos.

Sin embargo, creo que se equivoca con una de las preguntas más comunes acerca de evolución:

"Si el hombre evolucionó de los monos, ¿por qué sigue habiendo monos?"

No solo pienso que se equivoca ella, sino mucha otra gente que responde de un modo parecido a esa pregunta. Eso me incluye a mí, que he utilizado la contestación estándar muchas veces. Según Scott:

Es como decir, "Si evolucionas a partir de tus primos, ¿por qué tus primos siguen ahí?" Y por supuesto, la respuesta es, bueno, de hecho no evolucionamos de nuestros primos. Mis primos y yo compartimos un ancestro común, en nuestros abuelos.

El caso es que, como ya he defendido varias veces en este blog, nosotros sí hemos evolucionado a partir de los monos. De los monos antiguos, claro, no de los actuales. Quien hace la típica pregunta ya tiene en cuenta que la evolución de mono a humano tuvo lugar en el pasado, involucrando monos antiguos. De lo contrario no diría "¿por qué sigue habiendo monos?". Estamos entendiendo mal la pregunta. Por eso la respuesta estándar no satisface, y prácticamente no aporta información relevante. No es un asunto de monos actuales, monos antiguos, primos o de abuelos. Lo que nos están preguntando son otras cosas:

¿Por qué la evolución no recorre la misma senda? ¿Por qué va a diferentes velocidades? ¿Por qué ha dado lugar a humanos a partir de monos solo en una ocasión? ¿Por qué unos cambios que parecen tan buenos no ha tenido lugar más veces?

En definitiva, la clásica pregunta se responde hablando de contingencia evolutiva, de ausencia de determinismo, del papel del azar, de divergencia, de la aparición de novedades, de la diversidad de presiones selectivas, de su distinta intensidad y por tanto velocidad, de la improbabilidad de la repetición de una misma serie de cambios.

Es una respuesta difícil y trabajosa, pero la pregunta lo merece. No es de ninguna manera una pregunta tonta. Al contrario, tiene mucha miga. Si simplemente respondemos que no venimos de nuestros primos sino de nuestros abuelos, es posible (a mí me ha pasado) que nuestro interlocutor se encoja de hombros y nos diga:

Muy bien ¿Y...?

URL: http://paleofreak.blogalia.com/historias/63874

Se desarmó el belen

Extraido de: http://www.sindioses.org/examenreligiones/belen.html

Siempre he visto algo poético en montar un belén, en reconstruir una escena pretendidamente histórica. En un lado el portal, en otro la anunciación a los pastores, la matanza de los inocentes, los reyes magos... y si el presupuesto lo permite, una fuente de la que mana agua, casas con luces incorporadas... Todo ello sobre un manto de arena y bajo una capa de nieve de textura sorprendentemente similar a la de la harina.

Quizás por ello, todos los 8 de diciembre procedo a abrir las cajas guardadas de un año para otro, en una las escorias de carbón, (el mejor material para construir montañas que pueda desearse), en otra las luces de colores, en otra las figuras... y a montar un decorado teatral para los distintos personajes, lavanderas, pastores, soldados... pero, recordando el título de la obra de Pirandello ¿a qué autor deberían buscar?

La mayoría de las personas responderían que a los evangelistas ¿no? Sin embargo, las escenas representadas en un belén obedecen a una acumulación de elementos míticos de diversas procedencias aglutinados a lo largo del tiempo para paliar que lo que sabemos con certeza histórica de la infancia de Jesús se resume en una sola palabra: nada. Oh, sí existen dos relatos evangélicos de la Natividad, uno debido a Mateo y otro a Lucas (Marcos y Juan guardan silencio sobre el tema lo que no deja de resultar curioso) pero ambos ofrecen versiones imposibles de conciliar, pese a lo cual, un belén es precisamente una mezcla de ambas versiones (y alguna más, como veremos).

Del relato de Mateo puede inferirse que María y José vivían en Belén. María esperaba un hijo sin haber mantenido relaciones sexuales con su esposo por lo que éste decide repudiarla. José recibe en sueños la visita de un ángel que le advierte que no lo haga porque la criatura viene del Espíritu Santo. El niño nace en casa, en Belén.

Según el relato de Lucas, José y su prometida, María, vivían en Nazaret. María recibe la visita de un ángel que le comunica que va a ser madre de un niño que concebirá por acción del Espíritu Santo. A consecuencia del censo de Quirino, el matrimonio se desplaza a Belén dónde nace el niño que es recostado en un pesebre por estar llena la posada.

Después del nacimiento, según Mateo, llegan a Jerusalén unos magos de Oriente que han conocido por una estrella que había nacido el rey de los judíos y preguntan a Herodes que dónde pueden encontrarle. Éste les dirige a Belén pidiéndoles que, cuando le localicen, se lo comuniquen para ir, él también, a rendirle homenaje. Una estrella guía a los magos hasta el niño al que ofrecen oro, incienso y mirra. Advertidos en sueños de que no volvieran a ver a Herodes, los magos regresan a casa por otro camino. José recibe, también en sueños, la advertencia de que abandonen Belén pues Herodes va a matar al niño. La familia huye a Egipto. Herodes ordena asesinar a todos los niños de menos de dos años en Belén y en sus alrededores. Cuando Herodes fallece, José recibe una nueva visita angélica y regresa a Judea pero temiendo al rey Arquelao, hijo de Herodes, se traslada a Galilea, al pueblo de Nazaret.

Según Lucas, después del nacimiento un ángel anuncia la nueva a los pastores de Belén que acuden a adorar al niño. A los ocho días el niño fue circuncidado y después fue presentado en el Templo de Jerusalén. Cumplidos los prefectos legales, la familia regresa a Nazaret. Como vemos, los únicos elementos comunes a las dos narraciones es que Jesús había sido concebido por acción del Espíritu Santo, que nació en Belén y que acabó viviendo en Nazaret, aunque por motivos muy distintos.

Todos los demás elementos son únicos, la estrella, los magos, la matanza de los inocentes y la huida a Egipto sólo existen en Mateo. El censo, el pesebre, la anunciación y la adoración de los pastores sólo existen en Lucas.

¿Algo de todo ello es cierto? Podemos descartar como pura fábula al censo y la matanza de los inocentes. Flavio Josefo dejó un relato muy vivo de las maldades de Herodes y, sin embargo, no menciona en ningún momento tal fechoría. ¿Por qué entonces la inclusión de tales elementos? El análisis de Mateo nos dará la respuesta. En su relato incluye cuatro profecías mesiánicas quequedaron cumplidas en la Natividad, (Is. 7,14, Miq. 5,1, Os. 11,1 y Jr. 31,15) además de una referencia inexistente a que según los profetas se le llamaría Nazareno. Las profecías se relacionarían, por el ordencitado, con el nacimiento de una virgen, el nacimiento del Mesías en Belén, el regreso de Egipto y la matanza de los inocentes. Vemos, pues, que la razón para incluir la matanza de los inocentes fue, precisamente, el de poder asegurar que se había cumplido la profecía. Si vamos a los versículos citados y a su contexto veremos que a Mateo no le importó tergiversar el sentido de las profecías (que, a veces, ni lo son) del Antiguo Testamento con tal de presentar a Jesús como el Mesías anunciado. El de Isaías se refiere a acontecimientos contemporáneos del profeta: "Porque antes que sepa el niño rehusar lo malo y elegir lo bueno, será abandonado el territorio cuyos dos reyes te dan miedo." (Is. 7,16) Esos dos reyes eran "Rasón, rey de Aram, con Pécaj, hijo de Romelias, rey de Israel..." (Is. 7,1) y todo ello "En tiempo de Ajaz, hijo de Jotán, hijo de Ozías, rey de Judá..." (Is. 7,1). El texto de Miqueas sí es una profecía mesiánica... que no puede hacerse coincidir con Jesús: "Él será la paz. Cuando Asiria invada nuestra tierra, y pise nuestro suelo, le opondremos siete pastores y ocho capitanes. Ellos pastorearán a Asiria con la espada, y al país de Nemrod con el acero. Él nos librará de Asiria, cuando invada nuestra tierra, y pise nuestro territorio." (Miq. 5, 4-5). El de Oseas es una referencia a la historia del Éxodo: "Cuando Israel era niño, lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo." (Os. 11,1). El de Jeremías tampoco puede relacionarse con Jesús, en primer lugar porque menciona a Ramá que no a Belén y, en segundo lugar, porque los hijos por los que lloran: "volverán de tierra hostil, y hay esperanzas para tu futuro -oráculo de Yahvé-: volverán los hijos a su territorio." (Jr. 31, 16-17).

El texto que no corresponde a ningún fragmento del A. T. parece ser una mala interpretación de Is. 11, 1 en el que se dice del Mesías: "Saldrá un vástago (nezer) del tronco de Jesé..." y Mateo interpretó nezer por Nazaret. No es la única vez en que Mateo confunde un texto hebreo.

La profecía de Isaías no hace referencia a una virgen sino a una joven, aunque en este caso parece que la mala traducción podía no ser suya sino de la Septuaginta (traducción de la Biblia al griego).

Queda pues demostrado el interés de Mateo en presentar a Jesús como un ser excepcional desde el comienzo de su vida. A este recurso de "cumplimiento de las profecías" añade varios tópicos comunes en su época para ensalzar a una persona. La concepción por una acción divina no hubiera sorprendido a los greco-latinos que tenían varios antecedentes en su propia mitología: Hércules, Perseo... y que incluso concedían ese carácter a personajes reales como Alejandro y Octavio al que tampoco le faltó quién le atribuyera haber nacido pese a una prohibición del Senado, asustado por un presagio de que nacería un rey, que su nacimiento había sido anunciado por distintos fenómenos e, incluso, que había ascendido al cielo (Véase la Vida de Augusto, XCIV y ss. en Los Doce Césares de Cayo Suetonio).

Otro tanto puede decirse de Lucas, aunque en este caso los paralelismos se pueden encontrar en las mitologías orientales como en las leyendas de Krisna o Buda.

Otros elementos belenísticos, sin embargo, no provienen de los relatos evangélicos canónigos sino de los apócrifos o de la literatura cristiana. Por ejemplo, fue Orígenes el que convirtió la estrella de Belén, mencionada por Mateo y en el apócrifo del Protoevangelio de Santiago, en un cometa. También fue obra suya el dictamen de que los magos (de los que Mateo no cita el número) fueron tres. En el S VII se les convirtió en reyes y en el S VIII se les pusieron los nombres de Melchor, Gaspar y Baltasar. El buey y la mula aparecen en el apócrifo Evangelio del Pseudo-Mateo en cumplimiento de una profecía atribuida a Habacuc, que resulta ser, nuevamente una mala traducción.

Otros elementos presentes en los apócrifos, sin embargo, no tuvieron la misma suerte. Por ejemplo, la partera que ayuda a María o Salomé comprobando con su dedo la virginidad de María tras el parto (episodios narrados en el Protoevangelio de Santiago) no llegaron a convertirse en figuritas.

Si las historias de la Natividad y, por consiguiente, su plasmación belenística son producto de una mezcolanza de tradiciones de diverso origen, lo mismo podemos decir de las Navidades como fiesta. Dado que nadie tenía ni la menor idea del día en que nació Jesús (tampoco del año) la Iglesia se apropió de unas fiestas romanas ya existentes, las Saturnales que, desde un origen como celebración agrícola del solsticio de invierno, fueron aumentando su duración y convirtiéndose en algo que aún hoy podríamos identificar. Las escuelas se cerraban y los niños recorrían las calles gritando: Io, Io, Saturnalia! lo que venía a suponer el inicio del jolgorio. Durante esas fechas no se podían emprender acciones militares para no perturbar la alegría y la paz. En un ambiente de hermanamiento aparente, los esclavos podían sentarse a la mesa con sus señores e, incluso, reprenderles sus vicios sin temer ningún castigo. Se celebraban banquetes públicos y se bebía más de la cuenta. También eran las fechas en que los conocidos se intercambiaban regalos. Por último, se permitían los juegos de azar en público. Los cristianos que hoy protestan por la comercialización de las fiestas, tal vez deberían considerar que siguen siendo lo que eran antes de que surgiera su religión.

En cualquier caso, tanto para romanos como para cristianos, había en estas fiestas un valor coincidente que comparto y que desearía que se hiciera realidad por encima de cualquier consideración formal: Paz en la Tierra. Amén

lunes, 9 de noviembre de 2009

El cristianismo como enemigo y freno del saber humano

Extraido de: http://despredicador.blogspot.com/


El estreno de la película Ágora, donde se narra la vida de la científica Hipatia, asesinada por una turba cristiana a principios del siglo V, ha desencadenado una serie de críticas provenientes de la Iglesia Católica o personas y asociaciones afines. La emisora de la conferencia episcopal española dice cosas como:

“Amenábar recurre al enfrentamiento entre la cosmovisión cristiana y la pagana, en un contexto histórico muy alejado de nuestras coordenadas, para emitir una sentencia histórica: si el paganismo fue luz, el cristianismo no ha sido otra cosa que oscuridad”. “Hipatia aparece en la película como la víctima de un cristianismo desalmado y cruel que prefiere la espada a la inteligencia, y la fuerza a la mansedumbre”

Jesús Trillo-Figueroa, hermano del ex-ministro español Federico Trillo, miembro de la fundación conservadora FAES dice lo siguiente:

“Todo lo que cuenta es mentira de principio a fin” y nos encontramos “de nuevo” ante “un ataque ideológico perfectamente orquestado”. “Forma parte de la estrategia de reescribir la Historia a la que es tan aficionada nuestra izquierda”

Pues bien, no es necesaria ninguna reescritura de la historia. La historia, tal y como esta escrita actualmente, es suficientemente clara en cuanto a la intolerancia del cristianismo respecto a cualquier otra creencia o incluso a las distintas corrientes cristianas, así como al papel de las distintas iglesias cristianas en contra del progreso científico y el saber humano. Hagamos un repaso a dicha historia:

Siglo I:

Origen del cristianismo, pequeños grupos que creen en un inminente fin del mundo con una segunda venida de Jesús durante esa misma generación.

“Lo que quiero decir, hermanos, es esto: queda poco tiempo. Mientras tanto, los que tienen mujer vivan como si no la tuvieran.”—1 Corintios 7, atribuido por los cristianos a San Pablo.

"Hagan como se hace en todas las Iglesias de los santos: que las mujeres estén calladas en las asambleas. No les corresponde tomar la palabra. Que estén sometidas como lo dice la Ley, y si desean saber más, que se lo pregunten en casa a su marido. Es feo que la mujer hable en la asamblea."—1 Corintios 14: 34-35, atribuido por los cristianos a San Pablo.

Siglos II y III:

Ya desde el siglo I el cristianismo entra en contacto con el helenismo que acaba influyéndolo notablemente con conceptos claramente neoplatónicos como el trinitarismo. Durante los siglos I y II se han ido escribiendo distintos evangelios con la supuesta vida y obra de Jesús, cada congregación maneja distintas versiones y distinto número de evangelios. en los siglos II y III existe un debate sobre que textos deben ser considerados canónicos y cuales no, a esto hay que sumar las constantes disputas cristológicas sobra la naturaleza divina o humana de Jesús y su relación con Dios. Los cristianos son aún perseguidos por el Impero Romano. Los cristianos se muestran desde un principio contrarios a la razón, la ciencia y la filosofía:

“Todas las herejías en último término tienen su origen en la filosofía. [...] Nuestra escuela es la del pórtico de Salomón, que enseñó que había que buscar al Señor con simplicidad de corazón. Allá ellos los que han salido con un cristianismo estoico, platónico o dialéctico. No tenemos necesidad de curiosear, una vez que vino Jesucristo, ni hemos de investigar después del Evangelio. Creemos, y no deseamos nada más allá de la fe: porque lo primero que creemos es que no hay nada que debamos creer más allá del objeto de la fe.”—Tertuliano (De Praescriptione, 7, 1)

Siglo IV:

El edicto de Milán legaliza el cristianismo y el Edicto de Tesalónica lo declara religión oficial del Imperio. En el concilio de Nicea se establece el credo niceo y se condenan el resto de corrientes cristológicas (distintas doctrinas sobre la naturaleza de Jesús), entre las que destacaba el Arrianismo. Sin embargo esto no termina con las disputas cristológicas, continuan existiendo y surgiendo nuevas correintes que serán condenadas en sucesivos concilios. Una vez que el cristianismo es declarado religión oficial comienzan las persecuciones contra paganos y herejes y la destrucción de gran parte de las obras literarias y científicas de la cultura helenística.

"Todo rastro de la vieja filosofía y literatura del mundo antiguo ha desaparecido de la faz de la tierra."—San Juan Crisóstomo (347-407)

Siglo V:

El siglo comienza con el asesinato de la filósofa Hipatia de Alejandría por una turba cristiana como resultado del creciente poder cristiano y la persecución a los paganos.

“El buen cristiano debe permanecer alerta de los matemáticos y todos aquellos que realicen profecías vacías. Ya existe el peligro de que los matemáticos hayan hecho una alianza con el demonio para oscurecer el espíritu y confinar al hombre en las ataduras del Infierno."
"Las heridas de un amigo son mejores que los besos de un enemigo. Amar con dureza es mejor que engañar con delicadeza... En Lucas 14: 23 está escrito: 'Obliguen a la gente a entrar'. Con amenazas de la ira de Dios, el Padre atrae almas hacia su Hijo."
"Es Eva, la tentadora, de quien debemos cuidarnos en toda mujer... No alcanzo a ver qué utilidad puede servir la mujer para el hombre, si se excluye la función de concebir niños."
"Las mujeres no deben ser iluminadas ni educadas en forma alguna. De hecho, deberían ser segregadas, ya que son causa de insidiosas e involuntarias erecciones en los santos varones."—San Agustín de Hipona (354 - 430), padre de la Iglesia Católica.

Siglos XII:

Origen de la inquisición en Francia para perseguir las herejías que son castigadas con la tortura, que en muchos casos alcanza un sadismo inimaginable, o la muerte. La inquisición se extendería a otros territorios durante los siglos sucesivos y perdurará hasta el siglo XIX.

"El cristiano se gloría en la muerte de un pagano, porque por ella Cristo mismo es glorificado."
"¡Exterminio total de los Infieles -- o conversión definitiva!"—San Bernardo de Claraval (1090-1153)

Siglo XIII:

Persecución y ejecución de los cátaros ordeanda por el Papa Inocencio III.

"Usen contra los herejes la espada espiritual de la excomunión; si esto no resulta efectivo, usen la espada material."—Papa Inocencio III, (1161-1216), Papa de la Iglesia católica de 1198 a 1216.

"En lo que se refiere a la naturaleza del individuo, la mujer es defectuosa y mal nacida, porque el poder activo de la semilla masculina tiende a la producción de un perfecto parecido en el sexo masculino, mientras que la producción de una mujer proviene de una falta del poder activo." "Con respecto a los herejes... está el pecado por el cual merecen no sólo ser separados de la Iglesia por medio de la excomunión, sino del mundo, por la muerte." —Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Siglo XV:

"Decretamos y ordenamos que desde ahora, y para siempre, los cristianos no deberán comer o beber con judíos; ni admitirlos a fiestas, ni cohabitar con ellos, ni bañarse con ellos. Los cristianos no deberán permitir que los judíos tengan honores civiles por encima de los cristianos, o que ejerzan un cargo público en el Estado. Los judíos no podrán ser mercaderes, cobradores de impuestos, ni agentes de compra o venta de los productos y bienes de los cristianos, ni sus procuradores, contadores o abogados en asuntos matrimoniales, ni obstetras; ni podrán asociarse con cristianos. Ningún cristiano puede dejar o heredar nada en su testamento a judíos o a sus congregaciones. Se prohíbe a los judíos erigir nuevas sinagogas. Están obligados a pagar anualmente una décima parte de sus bienes y posesiones. Contra ellos los cristianos pueden testificar, pero el testimonio de judíos contra cristianos no tendrá, en ningún caso, valor alguno. Todos y cada uno de los judíos, de cualquier sexo o edad, deben vestir y usar en todas partes la vestimenta distintiva y las marcas conocidas por las cuales puedan ser distinguidos de los cristianos de forma evidente. No podrán vivir entre cristianos, sino en una cierta calle, separados y segregados de los cristianos, fuera de la cual no pueden bajo ningún pretexto tener casas."—Papa Eugenio IV, (1383 - 1447) papa de la Iglesia Católica de 1431 a 1447, Bula Pontificia, V, 67, 1442.

Siglo XVI:

Creación en 1559 por parte de la Inquisición Romana del "Index Librorum Prohibitorum et Expurgatorum" o lista de libros prohibidos por ser perniciosos para la fe. La publicación y actualización de esta lista se mantuvo hasta el año 1966.

Ejecución del científico Miguel Servet por lo Calvinistas.

Conversión de los pueblos nativos americanos y destrucción de la cultura precolombina:

"Encontramos un gran número de libros... y ya que no contenían nada sino supersticiones y falsedades del Demonio, los quemamos a todos."—Diego de Landa, obispo católico, en julio de 1562, después de quemar invaluables libros de historia y ciencia maya.

"Debemos estar siempre dispuestos a creer que lo blanco es negro, si así lo manda la jerarquía de la Santa Madre Iglesia..." —San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús (1491-1556)

"Astrólogo advenedizo...Este estúpido quiere trastocar toda la ciencia astronómica. Pero la Sagrada Escritura nos dice que Josué ordenó pararse al Sol, y no a la Tierra". "La razón es la mayor enemiga de la fe. Quienquiera que desee ser cristiano debe arrancarle los ojos a su razón.". "La fe debe sofocar toda razón, sentido común y entendimiento." —Martín Lutero (1483 - 1546)

Siglo XVII:

Persecución y ejecución sistemática de los hugonotes franceses, apoyada por la Iglesia Católica.

Juicio contra Galileo por afirmar que es la Tierra la que gira alrededor del Sol:

"Afirmar que la Tierra gira alrededor del Sol es tan erróneo como proclamar que Jesús no nació de una virgen." —Cardenal Bellarmino, en 1615, durante el juicio de Galileo

"La doctrina de que la Tierra no es ni el centro del universo ni inamovible, sino que se mueve incluso con una rotación diaria, es absurda, tanto filosófica como teológicamente falsa, y como mínimo un error de fe."—Decisión de la Iglesia Católica contra Galileo Galilei, 1616.

"... También ha llegado a conocimiento de la antedicha congregación que la doctrina pitagórica -- que es falsa y por completo opuesta a la Sagrada Escritura -- del movimiento de la Tierra y la inmovilidad del Sol, que también es enseñada por Nicolás Copérnico en 'De Revolutionibus orbium coelestium', y por Diego de Zúñiga en 'Sobre Job', está difundiéndose ahora en el extranjero y siendo aceptada por muchos... Por lo tanto, para que esta opinión no pueda insinuarse en mayor profundidad en perjuicio de la verdad católica, la Sagrada Congregación ha decretado que la obra del susodicho Nicolás Copérnico, 'De Revolutionibus orbium', y de Diego de Zúñiga, 'Sobre Job', sean suspendidas hasta que sean corregidas."—Decreto de la Congregación Católica Romana del Index que condenó a "De Revolutionibus", 5 de marzo de 1616.

Siglo XVIII:

"Luis XV el muy amado hizo en el año de 1757 una declaracion contra la licencia desenfrenada de los escritos que se esparcen por el Reyno y declara en el articulo primero que todos aquellos que fuesen convencidos de haber compuesto o hecho componer é imprimir escritos que se ordenan a impugnar la Religión a sublevar los espíritus á disminuir nuestra autoridad y a turbar el orden y la tranquilidad en nuestros Estados sean castigados con la pena de muerte"- Nicolas Jamin, Monje benedictino, 1784 en su obra "Verdadero antídoto contra los malos libros de estos tiempos", en referencia a la producción científica de la ilustración)

Siglo XIX:

"Es ilegal demandar, defender o conceder libertad incondicional de pensamiento o de palabra, o de prensa, o de culto, como si éstos fueran derechos que la naturaleza le ha dado al hombre." —Papa León XIII (1810 - 1903), papa de la Iglesia Católica de 1878 a 1903, "Imortale Dei".

"El Dr. Constain James refutó muy bien las aberraciones del darwinismo... Un sistema que es repugnante a la historia, a la tradición de toda la gente, a la ciencia exacta, a los hechos observados, y aun a la razón misma, parecería no necesitar refutación. Pero la corrupción de esta edad, las maquinaciones de los perversos, el peligro de los simples, demandan que tales juegos, por muy completamente absurdos que sean, deban (ya que toman prestada la máscara de la ciencia) ser refutadas por la ciencia verdadera."—Beato Pío IX (1792 -- 1878), Papa desde 1846 a 1878, comentando un libro de un médico francés de 1877.

Siglo XX:

"La evolución es la raíz del ateísmo, el comunismo, el nazismo, el conductismo, el racismo, el imperialismo económico, el militarismo, el libertanismo, el anarquismo, y de todo tipo de sistemas de creencias y prácticas anticristianas."
"¡... la razón principal por la cual insistir en el Diluvio Universal como un hecho de la historia y como el vehículo primario para la interpretación geológica es que la Palabra de Dios lo enseña claramente! Ninguna dificultad geológica, real o imaginaria, puede permitírsele el tener precedencia sobre las claras afirmaciones y las deducciones necesarias de la Escritura."
—Henry Morris, creacionista norteamericano, siglo XX

lunes, 26 de octubre de 2009

La gestación humana y el aborto temprano: una perspectiva racional

Extraido de: http://www.sindioses.org/sociedad/aborto.html

El debate sobre el aborto es difícil por su carga emotiva. Quienes se oponen llaman homicidas a quienes lo practican. Por el contrario, quienes lo defienden postulan que el embrión no es una persona. Por eso, antes de decidir la naturaleza del embrión, hay que saber la realidad biológica sobre la reproducción. Sólo al comprenderla a fondo, se puede concluir sobre los argumentos propuestos. Este artículo pretende brindar precisión en algunos conceptos equívocos e informar de algunos detalles sorprendentes y poco conocidos.

El homicidio es causar la muerte de una persona y por tanto es fundamental comprender qué es una "persona". La exploración del campo semántico de esta palabra muestra características necesarias: individualidad, capacidad de pensar, experimentar sentimientos, tener autoconsciencia, etc. La naturaleza mental de estas cualidades determina una diferencia fundamental entre "ser humano" y "persona". El primero es cualquier miembro nuestra especie en cualquier etapa de desarrollo; por el contrario, una persona es más que un ser humano: es un ser humano con al menos un mínimo de actividad cerebral. Por ejemplo, un óvulo fecundado (zigoto) es un ser humano pero no es una persona; por el contrario, un feto con más de 4 meses ya puede presentar actividad cerebral que permitiría considerarlo una persona en estado incipiente. Esta peculiaridad de que las personas se caracterizan por su vida mental, es la que valida el concepto de "muerte cerebral" de la medicina moderna: un ser humano puede estar vivo sin que viva la persona que otrora fue.
La postura del dios Bíblico sobre el aborto asombraría al creyente común pero esto no obsta para que los opositores al aborto lo rechacen por creer en un "alma" infundida en el zigoto por Dios. Eso lo haría "una persona". Creen también que su dotación genética se determina al unirse óvulo y espermatozoide (gametos) y eso lo haría ya "individuo humano". Creen que al permitirle "el desarrollo natural", se llega invariablemente a un bebé y por ello consideran su interrupción como un acto equiparable moralmente a un homicidio; esto hace que se opongan a las píldoras que evitan la implantación del embrión en el útero. De hecho, muchos creyentes sólo aceptan métodos de control natal "abiertos a la vida" (método del ritmo) porque lo contrario iría contra la Voluntad Perfecta de Dios para engendrar hijos. El extremo es la postura Católica de que "es ya un hombre aquél que lo será", basada en una hipotética "persona en potencia" en el embrión.

Esta postura antiabortista desconoce hechos básicos de la reproducción humana, lo que los lleva a errores que se aclaran a continuación:
1). La dotación genética no se determina al momento de la unión de los gametos. La segunda división meiótica del óvulo ocurre sólo a partir del momento de dicha unión. Esa división recombina de manera aleatoria los genes aportados por la madre, de tal forma que ocurre una especie de "lotería genética" que dura hasta 24 horas a partir de la unión de los gametos. Como en dicho instante no hay identidad genética, no puede haber persona.
2). Ni siquiera cuando hay determinación genética, el destino natural del zigoto es formar un niño. Se estima que por fallos naturales en la implantación y abortos espontáneos, cerca del 60% de los zigotos se pierden sin que la mujer lo perciba. Si los zigotos fueran "personitas indefensas" estaríamos hablando de la mayor catástrofe de salud pública de toda la historia: la muerte continua y natural de cerca de dos terceras partes del relevo generacional en cada momento histórico, sin que ninguna confesión religiosa, ningún partido político, o ningún gremio médico emitiera su alerta, ni pidieran presupuesto nacional para investigar cómo reducir esta mortandad. El que incluso los médicos católicos antiabortistas se hagan los de la vista gorda ante este hecho, dejando morir "naturalmente" a todos esos embriones con tranquilidad, muestra algo evidente: en el fondo saben que el embrión no es una persona.
3). El que haya identidad genética no implica que haya una persona. Cuando hay división temprana, un solo zigoto puede dar origen a dos, tres, o más embriones viables: gemelos idénticos. De hecho, cuando se hace artificialmente en un laboratorio se llama "clonación". Si la división de un embrión (ser humano) produce dos o más humanos viables, entonces el embrión como ser humano es divisible, lo que viola la definición más fundamental de individuo (que no se puede dividir). Si el embrión humano por división puede producir varios seres humanos, entonces el embrión es divisible y por tanto no es una persona.

Para asimilar lo anterior, los creyentes se inventan la explicación de que Dios infunde almas a los embriones divididos para formar "personitas". Pero dejando a un lado el problema de cuál se queda el alma original y cuáles reciben almas nuevas, esto trae otro problema para el dogma de que la vida es un "don de Dios". Si un genetista decide crear incontables clones de un embrión, ¿Dios crearía almas a voluntad del genetista, una para cada clon? ¿Donde queda la soberanía de Dios sobre la vida humana si crea almas a voluntad del genetista? ¿O acaso Dios no les crea almas por considerar abominable esta práctica, y el experimentador estaría creando vida humana sin alma? Los dogmas religiosos suelen desmoronarse ante la investigación moderna. Este choque es aún más fuerte cuando se considera la clonación a partir de células somáticas de un adulto: ¿Creará Dios almas humanas para embriones creados "abominablemente" a partir de células de un riñón o del cabello? Es comprensible que las religiones impidan la investigación con células pluripotenciales: esta tiene demasiadas consecuencias peligrosas para sus dogmas.
Hay fenómenos naturales más aterradores aún para el creyente en almas. Un par de embriones con dotación genética diferente, pueden fusionarse en un solo embrión conocido como "quimera". Estos individuos, cuando logran sobrevivir, tienen dos códigos genéticos distintos al mismo tiempo, y a veces tienen los dos sexos a la vez (hermafroditismo). El golpe teológico de este hecho es aún más terrible. ¿Qué ocurre con el par de almas cuando un par de zigotos se funden para dar origen a una quimera? ¿Queda un embrión con dos almas? ¿Estas se funden? ¿Qué sentido teológico puede tener la creación de un alma para luego fusionarla con otra o volverla a eliminar incluso antes de salir del vientre materno? Todas estas preguntas preocupantes para los creyentes son tan absurdas racionalmente como las discusiones medievales sobre el sexo de los ángeles. Estos mitos son irrelevantes desde el punto de vista científico e intrascendentes para la ética humana.
Queda demostrado que un zigoto o un embrión no es ni real, ni potencialmente, una persona: su desarrollo depende de circunstancias externas. Puede no implantarse o ser abortado naturalmente en un 60% de casos; puede dividirse para dar origen a otros embriones; dos embriones pueden fusionarse para dar origen a quimeras humanas, etc. Todo esto demuestra que el embrión no es un individuo humano, y por ende no es una persona. Todo el edificio teológico de la infusión del "alma humana" en la concepción se cae aparatosamente ante los hechos científicos. Irónicamente, Santo Tomás de Aquino señalaba la infusión del espíritu a los 40 días de la concepción, mientras que San Agustín de Hipona era más razonable al localizarla muy adelante en la gestación, sólo cuando el feto estaba animado, lo que tiende a coincidir con el concepto científico de cuándo podría comenzar a considerársele persona.
¿Cuál debe ser una postura razonable, científica y ética respecto al aborto? Es simple. Toda la ciencia moderna ha establecido fuera de toda duda que la persona es el resultado del funcionamiento del cerebro. Cualquiera que, como este autor, haya tenido la tristeza de ver cómo seres amados se van diluyendo y desdibujando por un mal de Alzheimer, o quien haya visto el deterioro de la personalidad tras una lesión cerebral, llega a la misma conclusión de Héctor Abad Faciolince en su obra "El olvido que seremos": el "espíritu" no sólo no es inmortal, sino que es más mortal que el cuerpo. Sin cerebro, no hay persona.
Eliminar al embrión mientras no haya un sustrato neuronal suficiente para albergar personalidad, no puede ser considerado homicidio por ninguna persona racional y ética. Es irrelevante que el paso de humano a persona sea gradual: hay momentos antes de los cuales es imposible que exista personalidad (3 meses), y otros después de los cuales ya es evidente que hay un feto que comienza a experimentar la vida intelectiva porque percibe su entorno, siente y reacciona (unos 4 meses). El límite para permitir el aborto debe estar antes de que haya un sistema cerebral activo, sin que importen en absoluto las razones que muevan a la mujer a tomar esta decisión; así es la acertada legislación recientemente aprobada en México. Cualquier intento de aborto después de esta etapa debería estar prohibido, excepto en casos donde estuviera en riesgo la vida de la madre.
Para terminar, es indispensable analizar el argumento más falaz de los esgrimidos en el debate sobre el aborto: el que dice que como el embrión es una persona en potencia, entonces su aborto es homicidio. Dicha postura, el núcleo de la postura cristiana contra el aborto, es una mentira por punta y punta. La primera mentira es afirmar que el embrión en etapas tempranas es una persona; ya se probó que puede no ser ninguna (aborto natural espontáneo en el 60% de los casos), puede terminar siendo varias (gemelos idénticos y clones), o incluso puede llegar a ser "media persona" (cada uno de los embriones que se fusionan en una quimera). Esto implica que el embrion ni siquiera es una persona en potencia. Pero supongamos que el embrión fuera una persona en potencia. ¿Eso lo hace ya lo mismo que una persona? No. Un mendigo con instinto y talento gerencial (millonario en potencia) no es un millonario. Una semilla (árbol en potencia) no es un árbol. Una persona viva (cadáver en potencia) no es un cadáver. La ciencia, la lógica y la razón son inflexibles: un embrión (persona en potencia) no es una persona.