miércoles, 7 de octubre de 2009

¿Consejos para ateos?

Extraido de: http://www.sindioses.org/simpleateismo/consejoateos.html

¡Ahora nos dan consejos los cristianos! Miren esta lista y rían: Cinco cosas que harán parecer más amables a los ateos (en inglés). Ya empezaron mal con el título. En particular agradezco la palabra “parecer”, porque el Señor sabe que no existe nada que nos haga realmente amables, y obviamente necesitamos las sugerencias de un cristiano, porque todos somos gente tan desagradable. Debería yo escribir una lista en respuesta, con “cinco cosas que harán parecer inteligentes a los cristianos”; quizá entonces uno de ellos se dé cuenta de las maliciosas insinuaciones del título de este payaso.
Pero soy la persona equivocada para hacerlo. Verán, yo no soy amable, y me enorgullezco de ello. No me interesa ser amable y creo que es bastante lamentable empezar una discusión desnudando el cuello y rogando piedad antes de siquiera empezar. Me hace sonreír con malicia y me zafa la chaveta. Tampoco contribuye que esta lista sea tan insidiosa y paliducha... tan insidiosucha.

1. Dejen de ser tan petulantes
Oblígame.
Entérate: cuando empiezas una discusión, no vale que le lloriquees a tu oponente que sea humilde con sus ideas antes de que hayas intentado criticarlas. Dame una razón para no ser petulante acerca del ateísmo y la razón y la ciencia y la superioridad de nuestras creencias sobre ese montón de dogma supersticioso al que llamas fe. No me ordenes que deje de considerar al ateísmo como algo posiblemente superior a tu defensa cúltica.
Los cristianos tampoco tienen derecho a apelar a la humildad, de todos modos. La gente que cree que tienen acceso privilegiado a información misteriosa directamente salida del cerebro de una superinteligencia de alcance cósmico y que cree que todos los demás están condenados al tormento eterno, no son los mejores representantes de la modestia.

2. No asuman que cada porción de evangelismo cristiano está dirigida a ustedes; queremos a los indecisos, no a los decididos
Ay, no. ¿Crees que vemos las chapucerías estúpidas que los cristianos proponen como argumentos, y creen que nosotros asumimos que se dirigen a nosotros? Somos “petulantes”, recuerda; opinamos que no hay modo de que Uds. realmente sean tan estúpidos de creer que nos van a convencer la Apuesta de Pascal o el que nos lancen citas vagas de la Biblia o nos amenacen con un infierno imaginario o las promesas de un paraíso imaginario. También buscamos a los indecisos. Nos encanta destrozar su estupidez en público por esa razón.
Por ejemplo, sé que el cristiano que escribió esta lista no la dirigió a mí y probablemente ni siquiera sabe que existo. Eso no me impide burlarme de ella.

3. Admitan que el debate sobre la existencia de Dios es complejo y que puede ser posible, dependiendo de sus preconceptos, que gente inteligente e racional crea inteligentemente en una deidad interviniente que se comunica por medio de un libro.
El debate es complejo porque mucha gente inteligente y educada acepta esas presunciones ridículas y después lanza al aire un montón de estática. Hay un núcleo de simplicidad que los cristianos no están interesados en exponer: ¿hay un dios o dioses y hay evidencia razonable para afirmar que él, ella, ello o ellos existen? Y más aún, ¿hay razón para creer en su dios específico en lugar de Thor o Xenu o Moroni o cualquier otra ficción que algún ingenioso artista de la estafa decida vender al crédulo?
¿Y tu “deidad interviniente” (cuya existencia es una afirmación que no respalda ninguna evidencia) “que se comunica” (usas esa palabra de un modo extraño que no es razonable) “por medio de un libro” (que fue rejuntado a partir de retazos desperdigados de diatribas teológicas, antigua poesía y pseudohistoria favorable hace 1500 años)? Eso es una locura.

4. Admitan que el método científico, que por su naturaleza se basa en la inducción en lugar de en la deducción (empieza con una hipótesis y la comprueba en lugar de observar los hechos y formar una hipótesis) está tan abierta al abuso como cualquier creencia religiosa y no es objetiva ni infalible.
No. Mal, mal, mal. No vamos a ir a ninguna parte si esperas que tus oponentes simplemente cedan y acepten una caracterización incorrecta de la ciencia.
La ciencia usa ambas lógicas, inductiva y deductiva. La inducción genera la idea, el proceso que genera hipótesis tentativas que pueden evaluarse por medio de la observación, la experimentación y la lógica deductiva. La ciencia no es infalible, y nadie afirma jamás que lo sea, pero tiene algo de lo que la religión carece: un proceso de verificar sus afirmaciones con observaciones en el mundo real. Afirmar que la ciencia está tan abierta al abuso como la religión es un disparate ignorante. Uno puede afirmar prácticamente cualquier cosa sobre los dioses en la religión, y todo lo que importa es a cuantos crédulos puedes convencer de que lo crean. Las afirmaciones científicas están constreñidas por la evidencia.
Por supuesto los individuos pueden abusar tanto de la religión como de la ciencia. La diferencia es que la ciencia proporciona criterios objetivos para evaluar la viabilidad de las afirmaciones de que algo es cierto.

5. Intenten ocuparse de las verdaderas nociones de Dios en las que creen seriamente miles de millones de personas en lugar de inventar hombres de paja (o monstruos de espagueti) para descartar las nociones de Dios, y ocúpense de la Biblia prestando atención al contexto y a la narrativa cristológica más amplia en lugar de citar oscuras leyes del Antiguo Testamento. No dejen de citar las leyes cuando los “cristianos” las aplican incorrectamente, pero comprendan cómo se supone que funcionan antes de tratar con los cristianos descritos en el punto 3.
Ok, explícame a Ganesh. Explícame el evangelio de la prosperidad. Explícame por qué los cristianos rechazan las profecías de Mahoma, cuando millones de musulmanes creen que son fantásticas. Explica las dispensas premilenarias. Explica si tienen razón los episcopales o los bautistas. Explica en qué se equivoca Spong. O en qué tiene razón. ¿Quién ganaría en una batalla en jaula, entre Karen Armstrong y Pat Robertson?
¿Cuál es “la” narrativa cristológica? No hay ninguna, o más bien, hay miles de ellas. También conocemos el contexto: que la Biblia es un masacote en evolución compuesto de poesía demasiado interpretada y cuentos tribales y falsa historia. Por qué Uds. eligen declarar selectivamente una interpretación de un subconjunto de la conglomeración como la verdad absoluta dictada por el vapor antropomórfico, mientras que otro subconjunto es arbitrario y ya no se aplica, es completamente incomprensible... no sólo para nosotros, sino también para ustedes.
Los ateos nos ocupamos de las afirmaciones que millones de personas sostienen fervientemente. El truco tramposo que usan los pendejos teológicos es que una vez que los hemos vapuleado, anuncian: “Ah, no, no nos referíamos a esos millones de creyentes. Ésos son estúpidos. Nos referíamos a aquellos otros millones de creyentes”. Es un blanco móvil permanente. Lo que tú llamas “leyes oscuras del Antiguo Testamento” alguien más llamará el centro de su fe. Lo que valoras como “narrativa cristológica”, el miembro de otra secta más llamará invenciones pretenciosas.
Los ateos nos salteamos todo el ruido y decimos que todo eso es excrementicio.
Y algunos de nosotros no vemos razón en ser amables con los excrementos, y nos pone realmente de mal humor que nos exijan que respetemos su pila humeante de inmundicia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo agregaria:
Metanse el dedo en el culo y despues lo huelen ajajajajaja