lunes, 14 de junio de 2010

Cinco estrategias de los negacionistas

Extraido de: http://cnho.wordpress.com/2010/06/12/cinco-estrategias-de-los-negacionistas/#comments

Los razonamientos en que incurren algunos grupos marginales son similares entre sí. Así los que niegan cosas tales como la evolución, el holocausto, la esfericidad de la Tierra, o afirman la presencia de platillos volantes en nuestros cielos, utilizan el mismo tipo de falacias. Con esto no quiero decir que los creacionistas nieguen el holocausto o que los amantes de los OVNIs sean creacionistas, no. Simplemente se analizan los mecanismos que utilizan para que sus planteamientos pseudocientíficos puedan perpetuarse y ganar adeptos.

1. Se concentran en los puntos débiles de sus adversarios y, al mismo tiempo, rara vez dicen algo definitivo sobre su postura. Por ejemplo, los negacionistas subrayan las incoherencias de los testimonios de las víctimas, o los creacionistas hablan de las distintas teorías para explicar los mecanismos de evolución.

2. Explotan los errores de los especialistas que esgrimen argumentos contrapuestos, aduciendo que, dado que sus adversarios extraen algunas conclusiones equivocadas, todo cuanto afirman debe de estar equivocado. Quienes niegan el holocausto inciden en el detalle del jabón confeccionado con partes del cuerpo humano, que, finalmente se ha demostrado un mito, y hablan del “increíble holocausto menguante” porque los historiadores han reducido las cifras de asesinatos en Auschwitz de cuatro millones a un millón. Igualmente los creacionistas creen que todos los fósiles son fraudes porque el cráneo de Piltdown lo fue, o que todas las cifras acerca de la antigüedad del género Homo deben de estar equivocadas , ya que se están rectificando continuamente.

3. Recurren a citas, normalmente sacadas de contexto, de importantes figuras académicas para reforzar su posición. Citan por ejemplo, a Yehuda Bauer, a Raul Hildberg, a Arno Mayer, e incluso a altos dirigentes nazis. Los creacionistas se han especializado en malinterpretar a S. Jay Gould e incluso al propio Charles Darwin.

4. Confunden los debates honrados y genuinos que muchos especialistas entablan sobre ciertos puntos con la negación total del proceso. Los revisionistas se toman la polémica internacionalista-funcionalista sobre lo ocurrido en el holocausto como si fuera una discusión que pone en tela de juicio su existencia. De igual forma, la gran cantidad de congresos y artículos especializados en los que se discuten los mecanismos por los que opera la evolución son tomados como una prueba de que ésta puede no existir.

5. Se centran en lo que no se sabe y hacen caso omiso de lo que sí se sabe; inciden en los datos que les respaldan y prescinden de los que no. Se fijan en lo que no sabemos de las cámaras y desprecian los relatos de los testigos presenciales y las pruebas forenses que apoyan que las cámaras de gas se emplearon para cometer asesinatos en masa. Los creacionistas se fijan en los huecos del registro fósil y hacen caso omiso de toda la secuencia que ha podido establecerse con los ya existentes.

  • Fuente: “Por qué creemos en cosas raras”. Michael Shermer, con pequeñas modificaciones.

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