viernes, 12 de noviembre de 2010

Avanzar, pero no con los ojos cerrados

Extraido de: http://cnho.wordpress.com/2010/11/12/avanzar-pero-no-con-los-ojos-cerrados/#comments

Leía hace unos dias un reportaje en La Vanguardia titulado “La ciencia debe avanzar para entender los fenómenos paranormales“, donde se entrevistaba a la periodista Sol Blanco-Soler como miembro del Grupo Hepta, el cual se dedica a los estudios parapsicológicos.

La entrevista no presenta novedades dignas de mención, reuniendo la típica colección de relatos sobre casas encantadas, ectoplasmas, curanderos y poltergeist. Sin embargo, una frase llamó mi atención: cuando el entrevistador pregunta a la Sra. Blanco-Soler por qué no hay aún conclusiones convincentes, ni corta ni perezosa responde: “Porque la ciencia aún tiene que avanzar para entender los fenómenos paranormales. Ocurre lo mismo con la teoría de la Relatividad, y en general los conocimientos actuales acerca del micro y el macrocosmos.

Es decir, las supuestas investigaciones paranormales, realizadas sin ningún tipo de rigor ni control, irrepetibles y totalmente subjetivas, arrojan conclusiones irracionales, dispares, contradictorias e incontrastables porque la ciencia aún tiene que avanzar para comprenderlas, igual que con la relatividad. Venga ya…

Más bien, sería todo lo contrario: la ciencia tendría que retroceder varios milenios para poder ni siquiera acercarse al método e interpretaciones de estos “investigadores”. Examinemos, sin salirnos de la entrevista, varias de las cauas por las que la parapsicología está tan adelantada a su tiempo:

Observación del fenómeno: Cuando observamos un fenómeno que ocurre en la naturaleza, lo primero que hacemos en utilizar todas las herramientas posibles para asegurarnos de que no se trata de un artefacto. Por ejemplo, si un radiotelescopio detecta una emisión extraña procedente del espacio, lo primero que hará es ponerse en contacto con otros observatorios para comprobar si también pueden recibirla y no se trata de una contaminación o un problema de la maquinaria.


¿Qué hacen los parapsicólogos para asegurarse de que sus “percepciones” son objetivas y no son causadas por su imaginación? Según Blanco-Soler, lo siguiente: “ Primeramente, se hace una valoración del caso, hablamos con los testimonios para averiguar si lo percibido es fruto de una fabulación, una patología mental, un conflicto de personalidad o bien un fenómeno paranormal.”

Es decir, si usted es astrónomo y un paisano le cuenta en el bar que sintonizó con su radio a un extraterrestre afirmando que se aproximaba un meteorito de 1000 km de diámetro, lo primero que debe hacer es evaluar si el lugareño presenta un conflicto de personalidad o es un sociópata. En caso contrario, si no publica inmediatamente el descubrimiento en una revista de gran impacto y lo explica a sus alumnos de doctorado, es porque como científico aún tiene mucho que avanzar…

Formulación de una hipótesis: Al buscar una explicación para un fenómeno observado y comprobado, y una vez estudiado todo lo publicado sobre el tema, trazamos una hipótesis de trabajo que nos permita diseñar experimentos para refutarla: por ejemplo, si nuestro radiotelescopio ha recibido esa transmisión exterior, examinaremos la dirección de la misma y buscaremos que objeto astronómico en su trayectoria puede ser la fuente; a continuación se procederá de igual modo desde otros observatorios ubicados en distintos puntos del planeta. Si mediante la medición del paralaje encontramos coincidencia en todos ellos para la fuente de emisión, habremos confirmado el origen; si por el contrario no coincide, habrá que seguir buscando.

Los parapsicólogos, sin embargo, no se andan con tales complicaciones. La portavoz del Grupo Hepta describe que “Los fenómenos paranormales existen objetivamente hablando. Me pongo muy nerviosa cuando la gente me dice “no sé cómo puedes creer en esas cosas”. Yo he estado en una tienda que cobraba vida y me pasaban fichas de ajedrez volando por los lados. Con lo único que se puede especular es con la causa del fenómeno.”

Por lo tanto, si usted es el astrónomo que recibió la emisión en su radiotelescopio, no se moleste en llamar al otro lado del mundo; simplemente, póngase muy nervioso y de por supuesto que los extraterrestre nos están enviando una señal para advertirnos de un meteorito de 1000 km. De hecho, ya se lo había confirmado el paisano del bar, y usted fue testigo una vez de unas luces en el cielo que no pudo explicar. Por lo tanto, la apocalíptica señal extraterrestre existe objetivamente hablando. En realidad, por lo que su compañero de observatorio se está partiendo de risa es porque el pobre aún tiene mucho que avanzar…

Material y métodos: Cuando un investigador quiere medir algo, busca y rebusca la forma de hacerlo. Por ejemplo, un bicho demasiado pequeño precisa un microscopio dotado de un ocular con escala; un sonido emitido por un murciélago necesita ser registrado con un micrófono para ultrasonidos, y una fuente de ondas de radio extraterrestre tiene que registrarse mediante un radiotelescopio sensible a determinado espectro de frecuencia electromagnético. Esto, lógicamente, se basa en todo nuestro conocimiento acumulado a partir de diferentes disciplinas. A nadie se le ocurriría intentar registrar una onda de radio con una cámara de fotos, ¿o sí?

Según Blanco-Soler, “Luego, pasamos a realizar pruebas físicas como mediciones del campo magnético o comprobaciones de temperatura.” Es decir, si vuelan unas fichas de ajedrez, cogemos un termómetro o una brújula. ¿Por qué? pues porque “Cuando se producen apariciones en un sitio, el campo magnético terrestre del lugar se altera al igual que la temperatura ambiente.” ¿En que se basan para afirmar tal cosa? puessss… un momento… ahora mismo no lo se… ¡no insistas que me pongo nervioso!

Señor astrónomo: si alguien osa interrogarle acerca de como ha comprobado la veracidad de su mensaje apocalíptico extraterrestre, dígale que midiendo la temperatura. Todo el mundo sabe que cuando habla un estraterrestre se hiela hasta el infierno. ¿Que no ha detectado ninguna alteración térmica? No se preocupe, pase al siguiente punto, que está usted avanzando por momentos:

Cuando el experimento no apoya la hipótesis: Cuando el observatorio astronómico de nuestro ejemplo comprobó que las medidas de paralaje no coincidian con la supuesta fuente de la emisión, la descarto y siguió buscando otro posible origen. Es decir, rechazó su primera hipótesis y se enfrascó en la formulación de otra alternativa. Sin duda, estar tan atrasados representa una gran pérdida de tiempo.

Los parapsicologos, cuando les falla el termómetro, son bastante más prácticos, segun explica la entrevistada: “[si los aparatos no detecta alteraciones] entra en juego la investigación psíquica a través de personas que son capaces de ver lo que la mayoría no ve.” Ahí lo llevas: ¿qué es eso de dar el brazo a torcer, hombre?. Nada, nada, nuestra hipótesis va a encajar aunque tengamos que recurrir a la telepatía cuántica comparada, faltaría más. A pesar de que los espectros hacen descender la temperatura y ésta no ha disminuido, en lugar de concluir que no hay espcectro, llamamos a una medium. Lección de coherencia avanzada, vive dios.

Usted, que midiendo la temperatura de la emisión extraterrestre fracasó, puede comprobar su veracidad cerrando los ojos, concentrándose y sosteniendo una vela encendida sobre su mano derecha. Verá que una energía espiritual interplanetaria le confirma que el meteorito viene cagando leches, como afirmó el hombrecillo verde y corroboraron cientos de testigos (bueno, fue sólo el colega del bar, pero no va a ir la cosa por unos ceros más o menos).

Estableciendo conclusiones:

CASO UNO: El equipo de nuestro radiotelescopio, incapaz de localizar la fuente de la emisión ni de encontrarle significado, anota un “WOW” al margen del registro y lo clasifica como una emisión sin explicar. Para colmo, no ha vuelto a repetirse. Evaluación: CIENCIA ATRASADA, CHUNGA, ASÍ NO VAMOS A NINGÚN LADO.

CASO DOS: Nuestros parapsicólogos, que no han conseguido medir alteraciones de temperatura ni cambios en el campo magnético, establecen que la abuela que relató el caso es digna de todo crédito (apoyada por la investigación psíquica de la medim de plantilla) y concluyen que la materialización ectoplásmica de espectros atrapados entre nuestra realidad y la otra vida es un hecho comprobado objetivamente, lo publican, lo programan a los cuatro vientos y se ponen nerviosos. Evaluación: CIENCIA AVANZADA, GUAPA, EL FUTURO DEL CONOCIMIENTO HUMANO PASA POR AQUÍ.

CASO TRES: Nuestro astrónomo disidente, que aprende rápidamente los métodos de la ciencia avanzada, concluye que la emisión recibida es un mensaje extraterrestre advirtiendo de un meteorito gigante que viene a acabar con el mundo. Apoyado por un lugareño borracho y una percepción extrasensorial canalizada por una vela, intenta publicarlo en una revista astronómica y lo cuenta a sus alumnos advirtiéndoles que entra para el examen final. Nadie le hace caso, el miserable de su compañero de observatorio sigue riéndose, le rechazan el artículo y el director de su departamento le apercibe sobre la inconveniencia de explicarles determinadas alucinaciones a sus alumnos. Evaluación: CIENTÍFICO MARGINADO POR LA CIENCIA OFICIAL (ATRASADA) Y REPRESALIADO POR IR EN CONTRA DE LOS INTERESES DE LAS FARMACEÚTICAS (bueno, o sería de la NASA, que ya me estoy liando).

En fin, avancemos, pero con los ojos bien abiertos. De lo contrario, tenemos mucho peligro de caernos por el primer abismo que se abra ante nuestros pasos.

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