martes, 30 de octubre de 2012

¿Por qué no puedo aceptar la existencia de Dios?

Extraido de:  http://www.sindioses.org/colGlenys/glenys20121021.html

  • No existen evidencias. La cantidad de pruebas suman, exactamente, cero.
  • El estudio del pasado humano nos presenta una lista enorme de religiones que reflejan las culturas y los tiempos de sus adoradores.
  • La inconsistencia y la debilidad de los argumentos de las religiones del mundo son enormemente palpables.
  • Los libros sagrados no explican absolutamente nada que pueda ayudarnos a comprender mejor la vida y a desarrollar componentes certeros para nuestra salud.
  • Es imposible explicar el terrible estado del planeta a través de la existencia de los dioses. Se han creado muchas vías, desde los caminos misteriosos que no hemos de cuestionar hasta el libre albedrío; ninguna logra exponerlo con claridad y lógica, más bien intentan excusar la inactividad.
  • Explicar la existencia de dioses, profetas, ángeles, vírgenes y demás a través de la ‘perfección de la Biblia’ o cualquier otro libro llamado sagrado, no provee con resultados efectivos ya que está demostrado que esos libros no son de fiar y poseen argumentos, no sólo inválidos sino también retorcidos, intolerantes, prejuiciosos e inútiles.
  • ¿Cuál poder de Dios? “La Biblia nos dice que Dios formó mundos de la nada y separó grandes mares con el poder de su palabra, hoy, sin embargo, sus actos más impresionantes parecen formar bollos pegajosos en los retratos de santos”, expresó en su blog el librepensador Adam Lee.
  • La ciencia ha ido llenando las lagunas que teníamos sobre el conocimiento de la vida y el Universo. Dios ya no es necesario en esos aspectos.
  • Las creencias básicas dependen de la geografía, la cultura y las decisiones de la familia que te críe.
  • Tampoco hay evidencias acerca del alma. Como señaló Thomas Hobbes, “el concepto de una sustancia no sustancial es una contradicción. No es posible imaginar una entidad no-física que tiene vida y percepción. Incluso los creyentes en las almas siempre las imaginan como algo parecido a humanos en forma de nubes o nieblas. Es una ilusión creer que el concepto de alma es concebible. Sin embargo, miles de millones de personas han creído en un perceptor no espacial que puede viajar a través del espacio y percibir e interpretar las vibraciones y ondas en el aire sin ningún tipo de órganos sensoriales”.
  • La neurología y la experimentación con el cerebro nos han regalado resultados estupendos sobre los fenómenos que nos parecían sobrenaturales y paranormales, hasta los más intricados de ellos, como percibir que nos salimos del cuerpo, han sido recreados en los laboratorios de neurología mediante la estimulación neuronal. La psiquiatría y las neurociencias, además, explican racionalmente las variaciones en el cerebro, sus causas y síntomas. Hasta el túnel después de la muerte ha sido descrito como falta de oxígeno en el cerebro.
  • La ciencia actual explica el origen del Universo y la vida sin necesidad de seres inmateriales que tapen lagunas. “Hace mucho tiempo, el hombre, en su ignorancia, creó dioses para darle sentido al mundo. Entonces, cuando esto falló, el hombre creó la ciencia. La ciencia ha sido la forma más eficaz que jamás se ha inventado para descubrir la verdad. Por ejemplo, nosotros no tenemos que orar o exorcizar demonios para sanar enfermos, nosotros curamos con la medicina. La ciencia ha sido, en todos esos sentidos, mucho más eficaz que la religión”, dice Daniel Florien de UnreasonableFaith.com.
  • Ni los dioses ni las religiones han conseguido balancear las injusticias en la vida, los creyentes no viven mejor que los ateos ni tener un dios sobre otro provee con algún mayor beneficio. No tienes que ser bueno para que Dios no te castigue, debes ser bueno para ayudar a tus compañeros Homo sapiens, a las demás especies y al planeta.
  • Los dioses no erradican el cáncer ni el Huntington, no brindan fórmulas médicas o mágicas en los libros sagrados, ni siquiera para ayudar a los pequeños hijos moribundos de sus fieles.
  • Las religiones han demostrado tantas veces no poseer ningún tipo de ética ni respetar los derechos humanos y muchos de sus dioses son inconsistentes, ignorantes, prejuiciosos, ñoños y muchas veces insoportables.
  • El Dios cristiano es masculino, su hijo es varón nacido de una virgen. La Biblia asegura que la mujer surgió de una costilla masculina; sus mitos son arrogantes, repletos de absurdos y sus protagonistas son mayoritariamente machos.
  • Las creencias en fenómenos sobrenaturales han dado origen a toda una gama de conceptos paranormales basados en anécdotas, oscurantismo y avaricia que anuncian el nacimiento de magufos y ufólogos, entre otros.
  • Por último, cito a Ricky Gervais cuando bromea: “¿Por qué no creo en Dios? No, no, no, ¿por qué crees TÚ en Dios? Sin duda, la carga de la prueba recae sobre el creyente. Tú empezaste todo esto. Si se me ocurre decirte: ¿Por qué no crees que puedo volar?, me contestarás: ¿Por qué habría de hacerlo? Y te respondo: Porque es una cuestión de fe. Pues si luego te digo: Demuéstrame que no puedo volar, a ver, sabemos que no se puede demostrar que no se puede ¿o sí? Probablemente tus respuestas serán alejarte, llamar a seguridad o tirarme por la ventana increpando: ¡Entonces vuela, maldito lunático!”.
 Usa tu fe para crecer espiritualmente, para alcanzar la paz y dejar que los demás piensen lo que les parezca, usa tu ética humana para denunciar intolerancias y prejuicios dentro de tu iglesia, de tu partido, de tu país, de tu organización. Estamos en la Tierra y aquí somos los únicos responsables; si tu dios es tan infinitamente poderoso, trascendental e incognoscible, él se encargará de todos nosotros al morir.
Aparentemente, los vivos no son su fuerte.

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