viernes, 6 de diciembre de 2013

Chemtrails: el (fallido) plan para exterminar a la Humanidad

Extraido de: http://www.yorokobu.es/mitos-chemtrails/

Si fueras un supervillano y tuvieras la taimada intención de exterminar la raza humana, ¿qué método escogerías? Ahí va un consejo: si tu intención es gastarte un dineral, tienes muchísimo tiempo y quieres desvelar tus planes a la primera de cambio, una opción muy razonable sería contratar una gigantesca flota de aviones para lanzar sustancias químicas desde las alturas con la intención de envenenar a los humanos en la tierra.
¿Suena descabellado? Puede ser, pero no olvides que eres un supervillano, con toda la pléyade de patologías y recursos ilimitados que ello implica.
La denuncia contra los llamados chemtrails (‘rastros químicos’, en inglés) ha pasado de ser una confabulación minoritaria y excéntrica a convertirse en el principio de un brote de clamor popular. Este cronista se topó accidentalmente con una manifestación contra las ‘fumigaciones ilegales’ en una plaza madrileña. Cuando una teoría de la conspiración salta de internet —su medio natural de incubación— a las calles, significa que hay que tomar cartas en el asunto, bien para intentar desactivarla, bien para sumarse a ella.
“Las estelas de condensación producidas por aviones (con-trail) son un fenómeno natural que apenas dura unos segundos. Solo se producen en raras ocasiones y circunstancias muy concretas: a partir de 8000 metros, -40º y humedad muy específica. Las estelas persistentes (chem-trail) son un “sistema de armas multipropósito”, reza el folleto repartido por los activistas, agrupados bajo el paraguas de la Asociación Nacional Española Cielos Limpios (ANECL).


Me doy una ducha preventiva para desprenderme de mis prejuicios y sumergirme en el tóxico mundo de los chemtrails. Me pongo en contacto con una empresa de fumigaciones agrícolas, Trabajos Aéreos Extremeños (TAEX), para preguntar a los profesionales sobre la idoneidad de la presunta conspiración tóxica de los chemtrails. Santiago García Cid, director de operaciones, considera “imposible” fumigar la tierra desde 10.000 metros (la altura de crucero de los vuelos comerciales):
“Si lanzas un producto desde 33.000 pies, simplemente, no llega, se pierde antes de impactar con el suelo. Nosotros lanzamos insecticida a los campos desde 4 o 5 metros de altura porque a partir de los diez  ya se pierde. Utilizamos una cantidad de un cuarto de litro por hectárea, con una disolución de 0,025 gramos de materia activa por litro de aceite mineral, así que imagínate la cantidad que necesitarías para fumigar desde 10.000 metros. Imposible”, concluye García Cid.
¿Cuál sería el fin de los chemtrails, según sus detractores? Los más beligerantes creen que “llevar a cabo un plan eugenésico de exterminio de la población”. De ser así, están fracasando miserablemente: desde que Richard Finke acuñó el término ‘chemtrail’ en 1997, la población mundial ha aumentado casi 1.300 millones de habitantes, de 5.850 a 7.125 millones. Una China entera ha nacido en una sola generación bajo las sospechosas estelas.
La facción moderada baraja una segunda opción, más maquiavélica si cabe: provocarnos enfermedades y lograr así que consumamos más medicamentos. “Alzheimer, cáncer, autismo, estrés, infarto, asma o alergias” serían algunas de las dolencias que, según el folleto de la ANECL, provocarían los químicos que dispersan los aviones furtivos.
¿Es factible poner en marcha un plan así? Le traslado la pregunta al periodista y biólogo Pepe Cervera, autor del blog de ciencia Retiario:
“Las farmacéuticas ganan mucho más dinero con las leyes que con la investigación o la comercialización de sus productos. Una de las razones por la que los medicamentos son tan caros en EE UU es porque Medicare tiene prohibido por ley negociar los precios a los laboratorios, un logro del lobby farmacéutico. Lo que tiene que procurar es no gastarse dinero en planes extraños sino hacer lo que ya viene realizando: lobby ante los políticos, porque es ahí es donde es rentable gastar la pasta. Desde luego hay formas más fáciles de lograr el mismo objetivo…, ¿para qué se van a complicar la vida con otra cosa?”.
¿Podrían las farmacéuticas pergeñar un plan de fumigación a espaldas de las autoridades? Me pongo en contacto con la Agencia Española de Seguridad Aérea (AESA), dependiente del Ministerio de Fomento, que me responde con un lacónico “Todas las aeronaves que se dedican a la fumigación en nuestro país deben tener una autorización otorgada por AESA. El lanzamiento de objetos o el rociado debe ser autorizado expresamente por los servicios de control de tránsito aéreo”.  ¿Y qué van a decir, verdad?, dirán los suspicaces defensores de los cielos limpios.
Hay muchos más argumentos para desestimar la posibilidad de que las estelas blancas que vemos en el cielo sean rastros químicos con vocación lesiva. Los aviones, supuestamente, están tripulados y sus pilotos tendrán que bajar a tierra en algún momento a reunirse con los familiares y amigos a los que cada día fumigan desde los cielos.
¿De qué se componen entonces las estelas blancas? Simplemente de vapor de agua, me explica Cervera: “El vapor de agua es invisible pero al pasar un avión se condensa gracias al calor de sus motores. Lo que vemos no son otras cosas que nubes —el equivalente a los cirros [nubes a gran altura, entre 8 y 12 kilómetros]— inducidas por el paso de los aviones”.
De la misma opinión es Santiago García Cid, 28.000 horas de vuelo en un avión de fumigación en los últimos 42 años: “Hace años teníamos un avión para publicidad aérea. Nos pagaban por poner Larios en los cuatro puntos cardinales. Unas veces duraba cinco horas y otras veces desaparecía al instante. Dependía del frío, del viento y de varios factores más… Creer que las estelas de vapor de agua son químicas porque duran mucho es una ignorancia brutal”.
Volvamos a adoptar el rol de supervillano: ¿cuál sería un plan alternativo más sencillo y discreto para aniquilar a la Humanidad? Pepe Cervera toma el guante:
“Deberías contratar a dos científicos locos, meterles en un sótano y pedirles que te hagan una ingeniería del virus de la viruela que vaya por el aire y que no dé síntomas hasta los 15 días. Con eso te puedes cargar a la Humanidad de una sentada. La gracia de un arma biológica es que se expande sola, no tienes que sembrarla por todo el mundo”.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Verdadero Tamaño del Universo

Extraido de: http://astrociencia-universo.blogspot.com.es/2011/06/verdadero-tamano-del-universo.html

Primero que nada, aclarar que el Universo NO ES INFINITO, por tal motivo es finito y consecuentemente medible, además de ilimitado.

(El infinito ∞ es única y exclusivamente una expresión matemática que facilita expresar un número muy grade, pero que algo físicamente real sea infinito, es absurdo, no existe, incluso cuando hablamos del Universo).
También diferenciar entre el Universo Observable (Universo Local) y el Universo Global.
Después considerar el verdadero tamaño del Universo.

El Universo medible e ilimitado:
El universo es medible porque todo cuanto existe puede ser cuantificable, incluso el mismo Universo que existe en sí mismo, siendo éste una única entidad.
El Universo es ilimitado porque no tiene fronteras, por más que avancemos en una dirección jamás llegaríamos hasta un borde, un tope o algo que nos indique que ahí es el fin del Universo.
Hagamos una analogía:
Un buen ejemplo para explicar que el Universo es medible e ilimitado, es nuestro propio Planeta:
La Tierra es cuantificable porque tiene un tamaño específico, esto quiere decir que es posible medirla. A su vez el Planeta es ilimitado porque por más que avancemos en una dirección no vamos a llegar a un límite, de hecho si avanzamos en línea recta después de un tiempo vamos a llegar justo al mismo lugar de donde partimos, puesto que la Tierra es esférica. Nunca encontraremos tal límite, ni voltearemos desde ahí hacia abajo viendo los 4 elefantes gigantes sobre una enorme tortuga sosteniendo la Tierra plana.

Universo Observable:

Es todo el espacio del Universo (y cuanto existe en él) que nos es posible percibir por cualquier onda electromagnética (ondas de radio, microondas, infrarrojo, luz visible, ultravioleta, rayos X o rayos gamma) las cuales viajan a la velocidad de la luz.
Este espacio visible tiene forma de una esfera perfecta con radio el planeta Tierra.
En otras palabras, el límite del Universo Observable (también llamado distancia comóvil u horizonte cosmológico) es la distancia desde la Tierra que nos es posible observar gracias a la detección de las ondas electromagnéticas.

Utilizando el modelo cosmológico Lambda-CDM y los datos más recientes de la sonda WMAP se obtiene que el radio del Universo Observable es de 46,500’000,000 de Años Luz

Esto quiere decir que el tamaño del diámetro del Universo Observable es de 93,000’000,000 de Años Luz, siendo equivalente en kilómetros a:
879,847’’’933,950’’014,400’000,000 km y exponencialmente a 8.79×1023 km (casi un cuatrillón de kilómetros)
…que a su vez significa que el volumen de la esfera del Universo Observable mide:
421V160,340IV343,920III886,651II682,740I640,760 Años Luz cúbicos (más de 400 quintillones de Años Luz cúbicos ), siendo equivalente en kilómetros cúbicos a:
356,632XI959,871X617,471IX859,189VIII294,703VII350,000VI000,000V000,000IV000,000III000,000II000,000I000,000 km3, y exponencialmente a 3.56×1071 km3 (más de 350 mil undecillones).
Recordar que estas cifras son sólo una aproximación, además el Universo se está expandiendo y nuestra distancia comóvil del Universo Observable está cambiando constantemente.

Universo Global:

El Universo Global es el espacio total (y cuanto existe en él) que conforma la unidad del Todo, en otras palabras es la totalidad absoluta del Universo.
El Universo Observable (el Local), es sólo una parte del Universo Global. La verdad es que no se sabe qué tanto espacio ocupe el Universo Local en el Global, y por consiguiente tampoco se sabe el tamaño de este último.
Se cree que el Universo Global puede ser esférico y los datos de la sonda WMAP indican que el Universo Local puede ser plano (o casi). 

Hagamos una analogía:

Si comparamos el Universo Local (que puede ser plano) con la perspectiva general que una persona tiene sobre algún paisaje en el horizonte en cualquier parte del Planeta, es que esa persona verá al planeta plano si voltea a cualquier dirección, pero en realidad el Planeta es esférico, y esta persona lo puede comprobar caminando en línea recta sobre éste, hasta que en determinado tiempo logra llegar al mismo lugar de donde partió. Esto nos permite imaginar que el Universo Global es muchas veces mayor que el Universo Local ya que no vemos una curvatura muy pronunciada y nos da la perspectiva de lo gigantesco que es el Universo.
 ¿Por qué sólo podemos ver el Universo Local y no el Global?

La cuestión no es concerniente a la tecnología y construir telescopios más potentes que vean más de lo que vemos, éstos sólo lo que va a lograr mejorar es la nitidez de la imagen, más no la distancia hasta donde se puede explorar a pesar de la mejora tecnológica. 
El punto es que el Universo se expande y no sólo eso, sino que también lo hace de forma acelerada, tan rápido que de hecho la velocidad de expansión del Universo a una distancia comóvil es más rápido que la velocidad de la luz (esto no infringe ninguna ley), siendo para esa distancia 3.31 veces la velocidad de la luz.
Por lo tanto si la velocidad con la que se expande el Universo es mayor que la velocidad con la que la onda electromagnética viaja a través del mismo, esa misma onda jamás va a llegar hasta el otro lado del Universo.
Hagamos una analogía:

Supongamos que sobre la superficie de un globo hay 2 hormigas y cerca de ellas hay un pedazo de comida, las hormigas están alineadas con la comida, estando una hormiga más cerca de la comida que la otra formando una línea de 3 puntos.
El globo representa el Universo en expansión, la hormiga representa la onda electromagnética, la velocidad con la que camina la hormiga representa la velocidad de la luz (velocidad a la que la onda electromagnética viaja) y el pedazo de comida representa a la Tierra.
Entonces supongamos que las 2 hormigas se dirigen al pedazo de comida y las 2 viajan a la misma velocidad (velocidad de la luz), en eso el globo se infla lo que ocasionará que las hormigas tengan que caminar y seguir caminando mayor espacio para alcanzar la comida mientras a medida que el globo se infla (universo expandiéndose).
Después de un tiempo la hormiga A que es la más cercana a la comida logra llegar a ella, esto equivale a que la luz de galaxias muy lejanas (45,600’000,000 Años Luz) después de 13,700 millones de años nos llega a la Tierra.
Pero la hormiga B jamás va a llegar al pedazo de comida puesto que el espacio del globo entre la hormiga B y la comida se expande con una velocidad mayor que con la que la hormiga puede andar, esto equivale a que la luz de galaxias muy lejanas (mayor a 45,600’000,000 Años Luz) jamás va a llegar a la Tierra.
Entonces ¿Cuál es el verdadero tamaño del Universo?

El verdadero tamaño del Universo Global es imposible de saber si no se sabe cuál es la forma precisa que tiene éste.
El verdadero tamaño del Universo NO, repito NO se puede inferir a parir de datos cosmológicos de nuestro entorno, el cual es el Universo Observable.
Algunos de estos datos son masa, densidad, temperatura, Unidades de Planck y edad del Universo, así como geometría del Universo Observable, radio de curvatura, constantes (como la velocidad de la luz), y demás.
No importa cuántos datos dispongamos del Universo Observable, incluso si conociéramos todas las características y propiedades exactas de nuestro Universo Observable no podríamos determinar ni el tamaño ni la forma de nuestro Universo Global, todo esto debido a una sencilla razón: porque la geometría Local del Universo no determina su topología Global. Al igual que un grano de arena NO determina el tamaño de la playa.
Para determinar el verdadero tamaño del Universo sería necesario conocer su geometría y topología Global, cosa que es imposible debido a que estamos limitados por la distancia comóvil, lo cual no es cuestión de qué tanto avance la tecnología, sino que es una imposibilidad física.
Supongamos que el Universo Global fuese esférico (algo imposible de saber), entonces la curvatura local nos permitiría determinar el verdadero tamaño del Universo Global (corresponde a la analogía del arco y el círculo). Pero aquí hemos hecho una suposición no verificable, no sabemos si la curvatura en todo el Universo Global es constante.
Por los datos de la sonda WMAP sabemos que la curvatura espacial del Universo Observable es aproximadamente nula (k ≈ 0), lo que quiere decir que el Universo Local sería plano (geometría euclídea (E³)). No obstante, probablemente el Universo Global podría ser esférico (S³).
Podríamos conocer el tamaño global del universo si de algún modo tuviéramos acceso a una perspectiva global, supracósmica, lo que implicaría contemplar el universo como un todo, es decir, desde el exterior del propio universo, lo cual obviamente es imposible: no existe ninguna "perspectiva supracósmica" ni existe algún "exterior del universo".

Para finalizar no queda más que decir que nos falta saber mucho del Universo pero que lamentablemente quizá habrá cosas que jamás vayamos a saber (como el verdadero tamaño del Universo Global), sólo el tiempo lo dirá.
El Universo Local es gigantesco y nosotros ocupamos sólo una pequeña parte de él, pero a su vez, el Universo Local sólo ocupa lo que posiblemente es una gugoldésima (1 / (1×10100)) parte del Universo Global, el verdadero tamaño de Universo.

martes, 4 de junio de 2013

Diez mitos y una verdad sobre el aborto

1. Una ley más restrictiva evitaría miles de abortos. Falso. Ese titular apareció en un diario nacional pero no se sostiene. Una ley que impida abortar legalmente reduciría, obviamente, el número de abortos legales, pero aumentaría los clandestinos o en el extranjero. Un estudio de la OMS publicado en la respetada revista médica The Lancet en 2012 confirmaba que la tasa de abortos no es inferior, más bien al contrario, en los países que lo prohíben. Los abortos se practican allí en la clandestinidad con grandes riesgos sanitarios para la mujer. Pero se practican.

2. Una ley de plazos es más permisiva que la de supuestos. Según como se mire. Es más permisiva en el sentido de que no obliga a la mujer a dar una justificación (la más socorrida era el riesgo psicológico) en abortos en el primer trimestre de gestación. Pero la ley de 2010 es mucho más restrictiva para practicar abortos en embarazos avanzados, al introducir el criterio de la viabilidad fetal. Esto implica que incluso en caso de riesgo grave para la madre, un feto de más de 22 semanas no puede ser eliminado si hay posibilidad de sacarlo adelante (porque la medicina ha mejorado mucho la supervivencia de los neonatos prematuros). Sin embargo, con la ley anterior podía alegarse riesgo psicológico en cualquier momento del embarazo, porque la sentencia del Tribunal Constitucional de 1985 que tanto invoca Gallardón eliminó los límites temporales al aborto por peligro para la madre. Si a usted no le parece lo mismo un aborto el primer mes de gestación que en el octavo, puede considerar la ley de plazos más garantista para el no nacido. Otro ejemplo: el Reino Unido tiene una ley de supuestos tan amplia que en la práctica es de plazos. Durante décadas ese país ha recibido a mujeres llegadas de otros países para acogerse a ella. Francia, Alemania o Italia tienen leyes de plazos.

3. La reforma de Gallardón pretende volver al modelo de 1985. Incierto. El ministro ha hecho saber que no se considerará la malformación del feto como causa de aborto, lo que acaba con uno de los tres supuestos de esa norma. Además se plantea que cada aborto por riesgo para la madre sea acreditado por dos médicos ajenos al centro que practica el aborto, cuando con la ley de Felipe González era un único profesional, normalmente el de la clínica, el que certificaba el riesgo. Lo del riesgo psicológico era un coladero, sí. Todo el mundo lo sabía. Aznar no lo modificó en ocho años de Gobierno. ¿Cómo discutir que enfrentarse a una maternidad indeseada implica un problema psicológico?

4. La ley de 1985 funcionaba bien. Dudoso. Funcionaba en el sentido de que hacía posible, gracias al coladero citado, que se practicaran los abortos por el cauce legal. El detonante de la reforma de 2010 fue la constatación de que la norma anterior no resolvía la inseguridad jurídica, como se demostró cuando una unidad de la la Guardia Civil citó a declarar a decenas de mujeres que habían abortado en la clínica Isadora, en un caso que el juez archivó tachándolo de montaje. Por otro lado, un reportaje de una televisión danesa desveló que una clínica de Barcelona atraía a personas de toda Europa para abortar fuera del límite de 22 semanas. Este caso sí llegó a juicio pero los delitos no pudieron probarse y acabó en absolución. En todo caso influyó en la decisión de fijar plazos más estrictos.

5. Son las personas más incultas las que abortan. Lo dijo Escudero de forma rotunda y nada elegante, pero ningún dato lo constata. Las estadísticas del Ministerio de Sanidad indican que abortan mujeres de todas las edades, niveles de formación y perfiles socioeconómicos. Solo un 2,3% de los abortos corresponden a mujeres sin estudios; un 11% son de universitarias. Tampoco es demostrable con las cifras que el número de abortos sea más elevado en las clases más desfavorecidas, lo que no sería difícil de explicar en su contexto social. El dato que sí es constatable es que las inmigrantes recurren al aborto más que las españolas: un 40% de los abortos son de extranjeras, una proporción muy superior a su peso en la población.

6. El aborto lo deben decidir los médicos de la sanidad pública. Complicado. El empeño de Gallardón por asegurar que todo aborto responde a un criterio médico es uno de los asuntos más conflictivos de la reforma. ¿Está el sistema sanitario público preparado para participar, con un diagnóstico previo por partida doble, en decenas de miles de intervenciones cada año? En la sanidad está extendida una especie de objeción de conciencia tácita, que ha desviado casi todos los abortos al sector privado, aunque no se dispone de un registro general de objetores, así que se desconoce cuántos aceptarían participar en ellos. El asunto de fondo es que esta reforma trasladaría la responsabilidad final, la decisión última, de la mujer a su médico. ¿O tendría una mujer que peregrinar de doctor en doctor hasta que alguno avale lo que está decidida a hacer en cualquier caso? Sin duda lo encontraría.

7. Las mujeres no irán a la cárcel con la nueva ley. El ministro de Justicia lo afirma con grandilocuencia. Lo cierto es que las mujeres que abortan no iban a la cárcel con la ley de 1985 ni pueden ir con la de 2010, así que no se ve la novedad. La ley vigente sólo prevé multas para la mujer por aborto ilegal, no así para el médico. Incluso con una ley más dura puede ocurrir que no vayan a la cárcel si no tienen antecedentes, porque la condena máxima sea inferior a dos años de prisión, lo que no evita que se enfrenten a un proceso penal. Eso se quería evitar con la ley de 2010. Porque no beneficia a nadie ni repara nada: a un trauma añade otro.

8. Se protege más la vida animal que la del embrión humano. Lo dijo esta semana en Twitter Beatriz Escudero (refiriéndose al cefalópodo) y hace unos años lo decía la Conferencia Episcopal, con aquella campaña del lince que estaba más protegido que un niño talludito. Proteger el medio ambiente y la vida animal, en especial de especies amenazadas, es algo propio de países avanzados. Regular el aborto para que el fenómeno se encauce por vías legales también lo es. El lince ibérico es una especie autóctona, una riqueza de nuestro ecosistema, que gracias a los esfuerzos científicos se está salvando de la extinción. En los restaurantes se fríen cefalópodos (calamares, pulpo, sepia) todos los días y se sirven en un plato a quien quiera comérselos. ¿Qué demonios tiene eso que ver con que haya mujeres que se enfrentan a un embarazo indeseado?

9. ETA y el aborto tienen poco que ver, algo sí, pero no demasiado. Supongo que lo que quiso decir Fernández Díaz es que ambos fenómenos causan muertes de personas. La afirmación es muy propia de ese discurso político que detesta los matices y adora los mensajes simples. Y entonces todo es lo mismo: los nazis que los escraches; los terroristas que su víctima Eduardo Madina; Hitler y Stalin que Artur Mas. Con esa visión es el mismo pecado cortar un embarazo que poner un coche-bomba. Coherente con lo que se oye.

10. Existe una violencia estructural que empuja a las mujeres a abortar. Otro argumento de Gallardón necesitado de más explicaciones. Si quiere decir que las mujeres deciden sobre su embarazo coaccionadas, tendría que detallar por quién. Si lo que afirma es que hay circunstancias que presionan a favor del aborto se nos ocurren muchas: paro, precariedad laboral, falta de acceso a la vivienda, recorte de ayudas sociales de todo tipo, despidos fáciles, empobrecimiento, impago escandaloso a cuidadores de dependientes… Ninguna de esas variables ha ido a mejor con el Gobierno de Rajoy.

11. El número de abortos es muy elevado en España. Esto sí es cierto. 118.359 abortos en 2011 no son una cifra menor (María R. Sahuquillo detalla los datos en este artículo). Era igualmente elevada antes de entrar en vigor la ley de plazos, y son factores demográficos (mujeres en edad fértil) y socioeconómicos (migraciones, crisis) los que explican mejor las variaciones anuales. Estamos en torno a 10 abortos al año por cada 1.000 mujeres, cifra que se sitúa en la media europea según un estudio de 2011 de la revista internacional de ginecología BJOG. Países con leyes flexibles para el aborto como Holanda están muy por debajo de las tasas españolas, en 7 por 1.000; los países de Europa del Este tienen los registros más altos de la Unión. Cifras abultadas en cualquier caso.
Si queremos reducir ese número de abortos, y creo que muchos apoyamos ese objetivo, ¿qué debemos hacer? ¿Reformar la legislación penal? ¿O apoyar de verdad la maternidad? ¡Si están desmantelando los servicios sociales! ¿Mejorar la educación sexual, educar en valores? ¡Si lo consideran adoctrinamiento! Quien espere resolver este problema llamando a la castidad no sabe en qué mundo vive. Y el que crea que el BOE persuadirá a muchas de abortar equivoca el tiro. ¿Están (estamos) contra el aborto? Promovamos un sexo responsable sin puritanismos. Y hagamos más fácil la vida de quien elige tener un hijo.


Ricardo de Querol | 10 de mayo de 2013

jueves, 23 de mayo de 2013

Jesucristo no existió

Extraido de: http://misteriosaldescubierto.wordpress.com/2009/11/21/jesucristo-no-existio/

Francisca Martín-Cano Abreu, ingeniera técnica industrial, escritora, escultora y arqueoastrónoma recoge en su bitácora no sólo los razonamientos sobre la apropiación por parte del cristianismo de creencias de religiones agrícolas anteriores sino las ausencias de pruebas que sostengan el mito de Jesús como personaje real.
Hoy sabemos que no existe ninguna evidencia histórica que apoye lo que relatan los evangelios, [éstos son] la única fuente que da existencia real humana a Jesús, y que la celebración del nacimiento de Jesús es una fiesta imitada por los evangelistas apropiándose de una tradición anterior al invento de la religión cristiana, en la que se celebraba el nacimiento de un Ser de una Madre virginal y en la que se intercambiaban regalos. Son muchos los autores que no consideran personaje histórico a Jesús.

mcasvaz2002 dice en 2006: No hay ningún texto contemporáneo a la época de Jesús que hable sobre él, ningún registro, ningún dato que apoye su existencia o los acontecimientos que se narran en los evangelios respecto a su vida (…).

David Sánchez también observa que hay ausencia de datos, tras investigar al respecto, y dice en 2003: … uno sí aprecia que Jesús está misteriosamente ausente de las fuentes clásicas (gracias a las cuales sabemos casi todo lo que se cocía en la época de Jesús). No hay nada de Jesús ni en Séneca (que murió en el 66 d.C.). ni en Petronio ni Lucano (muertos en el 65 d.C.), ni en Plinio el Viejo (fallecido 79 d.C.), ni en Plutarco (45-125 d.C.), ni en Quintiliano (65-95 d.C.), ni siquiera en el alejandrino Filón (muerto en el 54 d.C.)
 
Alvar Gosp (2002) que ha investigado al respecto, cita a varios autores, entre ellos a Timothy Freke, que afirma que tanto Filón, eminente autor judío que escribió unas cincuenta obras de Historia y filosofía hace menos de 2000 años, como su contemporáneo Justo de Tiberíades que escribió una historia desde Moisés, no mencionan a Jesús. Asimismo la cita a Jesús que se encuentra en la obra Antigüedades de los Judíos, del historiador judío Flavio Josefo, que ha sido considerada por los cristianos como prueba concluyente de su existencia, ha sido juzgada como fraude por filólogos, tras estudiar el estilo en que ha sido redactada. Han descubierto que es diferente al usado por Josefo, por lo quellegan a la conclusión de que fue añadida posteriormente. Y probaría que no estaba en el escrito original los estudios de Orígenes del siglo III, considerado un concienzudo investigador por la iglesia, que afirmaba que Josefo no citaba a Jesús y que no creía en ninguna figura mesiánica judía.
 
Creer que Jesús existió tiene la misma validez que creer en Aliena o Caris como personajes reales. Y ahora nos podemos preguntar: Si no existió el “jefe”, ¿quién inventó todo el tinglado que sostiene la secta católica? Muy sencillo, el esquizofrénico, misógino y loco Pablo de Tarso, tal como nos enseña el filósofo Michel Onfray. Creer otra cosa es eso, creencia. Así que no me vengan a evangelizar con el “mayor fraude de la humanidad jamás contado”, el cristianismo. Que no vengan a “mi casa” a rezar y yo no iré a la suya a pensar.

domingo, 14 de abril de 2013

Estudio de 50 años afirma que personas de derecha o que discriminan son menos inteligentes

 Extraido de: http://prout.org.ar/estudio-de-50-anos-afirma-que-personas-de-derecha-son-menos-inteligentes/

Un controversial estudio canadiense que comprende datos recopilados a lo largo de 50 años, afirma que las personas con visiones políticas de derecha o que discriminan a los demás creyendo que son superiores al resto, tienden a ser menos inteligentes.
Al mismo tiempo, advierte que los niños de menor inteligencia, tienden a desarrollar pensamientos racistas y homofóbicos en su adultez.
La investigación fue publicada en  febrero en la revista Psychological Science que, de acuerdo con la información , se ubicaría en el Top 10 de revistas de psicología en el mundo. Los autores son Gordon Hodson y Michael A. Busseri de la Universidad de Brock . El título completo del estudio es: “Bright Minds and Dark Attitudes: Lower Cognitive Ability Predicts Greater Prejudice Through Right-Wing Ideology and Low Intergroup Contact”,
La investigación fue llevada a cabo por académicos de la Universidad Brock en Ontario, y para realizarlo cruzaron la información de más de 15 mil personas, comparando su nivel de inteligencia detectado en la niñez con sus pensamientos políticos ya de adultos.
Entre los datos analizados se encuentran dos estudios realizados en el Reino Unido en 1958 y 1970. En ellos se midió la inteligencia de niños y niñas con edades entre los 10 y 11 años. Luego, se les hizo un seguimiento para conocer sus posturas políticas al cumplir 33 años de edad.
Según las conclusiones del equipo, las personas con un nivel inferior de inteligencia se mueven en torno a pensamientos de derecha porque les hace sentir más seguros, descartando que tenga relación con su nivel educacional, recoge el diario británico Daily Mail.
“Las habilidades cognitivas son críticas al formarse impresiones de otras personas y ser abierto de mente. Los individuos con habilidades cognitivas inferiores gravitan hacia ideologías sociales conservadoras de derecha que mantienen las cosas como están, porque les provee una sensación de orden”, frase sacada del  estudio publicado por el Journal of Psychological Science.
Sin embargo no se trata de la única conclusión polémica a la que llegaron los académicos. Adjuntando datos de un estudio realizado en 1986 en Estados Unidos sobre prejuicios hacia los homosexuales, descubrieron que las personas con baja inteligencia detectada en la infancia tendían a desarrollar pensamientos proclives al racismo y la homofobia.
“Las ideologías conservadoras representan un vínculo crítico a través del cual la inteligencia en la niñez puede predecir el racismo de los adultos. En términos psicológicos, la relación entre inteligencia y prejuicios puede derivar de cuán propensos son los individuos con bajas capacidades cognitivas a respaldar con mayor fuerza las ideologías conservadoras de derecha, debido a que ofrecen una sensación de estabilidad y de orden”, agregan.
“Sin embargo, es claro que no todas las personas de pensamiento conservador son prejuiciosas y que no todas las personas con prejuicios son conservadoras”, sentenció el equipo de investigación.
Esta fuente es de  http://www.biobiochile.cl   y http://terceracultura.cl

jueves, 10 de enero de 2013

Año nuevo, magufadas nuevas….

Extraído de: http://lacienciaysusdemonios.com/2013/01/09/ano-nuevo-magufadas-nuevas/

En estos días, todos los medios de comunicación se han dedicado a recordarnos los principales acontecimientos de 2012, así como a mostrarnos lo que posiblemente nos deparará el 2013. Recapitulaciones y previsiones que pretenden sacar sus conclusiones y moralinas, siempre bajo la línea ideológica del medio en cuestión.
En La Ciencia y sus Demonios no queremos ser menos, pero como solemos mirar más hacia adelante que hacia atrás, hemos preparado una pequeña lista de las amenazas para la razón y, como consecuencia, para el bienestar y el progreso de la humanidad que tendremos que soportar (y, porqué no, combatir) durante el presente año.
A pesar de que apetezca, no nos adentraremos en lo que sin duda representa en la actualidad el mayor peligro para el avance social y humano, que es el indecente dominio económico neo-liberal que nos atenaza y nos encamina a épocas ya olvidadas.
Siendo más fieles a la línea editorial de este blog, vamos a ocuparnos de los atentados contra la inteligencia y el razonamiento, aunque muchos de ellos se mostrarán íntimamente ligados al problema anterior.
Veamos cuáles son nuestras previsiones acerca de las tonterías que van tomando cada vez más fuerza en nuestra sociedad.


Anticientificismo
Aunque se trata de un término con un significado muy complejo y serias implicaciones filosóficas, podríamos hablar de una acepción generalista que consistiría en un rechazo a la ciencia y sus logros, haciéndola culpable de todos los males de la humanidad. Un ejemplo muy clásico es el de las corrientes ideológicas que acusan a la ciencia del desarrollo de armamento y métodos contaminantes, considerándola por extensión responsable de asesinatos, atentados, guerras, cambio climático y todo aquello que haya sido producido con un instrumento poco más complejo que un canto rodado.
La militancia anticientífica presenta una gran variabilidad, desde los que piensan que es un producto del capitalismo y una herramienta más para controlar a las masas, hasta los que creen que la comunidad científica es algo así como una logia masónica cuyo objetivo secreto es dominar el mundo descerebrando a la población y así poder vivir todo el día con una bata blanca y una jeringuilla en la mano puteando obreros y lanzando carcajadas.
El peligro de estas corrientes es que van calando cada vez más en la población, y no resulta extraño escuchar que alguien no acude al médico pensando que únicamente va a recetarle una medicina inútil para beneficio de la industria farmacéutica, ver movimientos antitransgénicos que alaban la mal llamada “agricultura biológica” sin plantearse siquiera como alimentar a 7.000 millones de humanos a golpe de coles sin abonar. Especialmente preocupantes son las cada vez más frecuentes opiniones en foros sobre temas universitarios, afirmando que las universidades son fábricas de autómatas para servir dócilmente al poder, con la función de aborregar a los estudiantes e inculcarles el pensamiento único.
Obviamente, todo esto no es más que un cúmulo de falacias encadenadas. La ciencia es tan responsable de las armas nucleares como lo es la propia humanidad, la política, el patriotismo o las ideologías. La ciencia es la causa del deterioro del medio ambiente de igual forma que el fabricante de cuchillos es responsable de los asesinatos de Jack el destripador o exactamente igual que la filosofía representa el origen de los campos de concentración nazis. Por otro lado, se olvidan estos críticos de que los marcapasos, los antibióticos, los ascensores, Internet o los implantes cocleares son también logros científicos. El conocimiento no es malo en sí mismo, su aplicación es la que debe ser controlada. Abolir la ciencia para evitar las bombas de racimo es el equivalente a prohibir la agricultura y la ganadería para solucionar el problema de la obesidad infantil.
Por otro lado, no resulta difícil comprender que un médico es igual que un abogado un pocero o un político: puede ser bueno, mediocre o malo, alto o bajo, gordo o delgado, excelente persona o un puñetero criminal. Creer que todos los médicos del mundo, incluyendo los que se dejan el alma voluntariamente en los sitios más inhóspitos forman parte de una mafia internacional dirigida a minar la salud del pueblo es más absurdo que tratar de enseñar reggaeton a una sardina.
Por poco que analicemos todo esto, nos daremos cuenta de que hacia donde realmente nos conducen estas actitudes es a un importante retroceso cultural y social. Se desprecia el conocimiento, abriendo camino a los explotadores de verdad, a todos aquellos que se benefician de una población inculta que teme más a la información y al conocimiento que a las cadenas.

Las medicinas alternativas
No importa que tu padre haya vivido como dios hasta los 80 años con una diabetes, que tu hermana haya sobrevivido a un cáncer de mama o que tu mismo lleves una vida normal con una artritis que hasta hace poco te hubiera dejado en una silla de ruedas. Siempre habrá algún descerebrado que te diga que la medicina “oficial” no cura, que solo produce enfermos crónicos para beneficio económico de médicos, enfermeros, ATS y boticarios. Una gran confabulación que nos miente sobre el SIDA, las infecciones o el cáncer,  a pesar de que las muertes se hayan reducido en varios órdenes de magnitud.
Contra toda evidencia estadística, contra toda base teórica y empírica, dándose de cabezazos contra las pruebas más contundentes, una legión de inconscientes sigue ciegamente a los gurús del nuevo curanderismo: unas hierbas, unos imanes, unas simples pasadas de mano te diagnosticarán mejor que un TAC, te curarán mejor que un chute de penicilina y para colmo no te costara ni un duro. Ah, ¿que resulta que también cobran los curanderos? bueno, será para poder seguir transmitiendo su saber ancestral de forma altruista.
Las causas para abrazar estas corrientes irracionales y peligrosísimas para la salud son muy variadas; el esnobismo, la necesidad de ser alternativo hasta con la alcachofa de la ducha, la disconformidad y la rebeldía pésimamente entendida y peor enfocada o las simples modas, son algunos de los factores que explican el auge de pastillas de azúcar,  flores mágicas y pares biomagnéticos. Pero también existe otro factor importantísimo: la enfermedad es un estado muy jodido, y muchas de ellas aún no sabemos curarlas. La desesperación, el miedo, o la propia negación psicológica de la enfermedad empujan a muchos enfermos contra métodos que carecen de toda garantía. Lógicamente, si no se dispone de la formación adecuada, ante un médico que propone un largo y penoso tratamiento con poca garantía de éxito y un curandero que ofrece la cura absoluta en poco más de un mes simplemente frotándote un peluche por el escroto, no resulta difícil entender porqué mucha gente opte por la segunda opción. A priori, suele ser más cómodo elegir la pastilla azul.
Es cierto que la industria farmacéutica persigue la obtención de beneficios, de igual forma que la industria agropecuaria, la industria audiovisual o la educación privada. ¿Abandonamos los alimentos porque la industria alimentaria gana dinero con ellos y pasamos a comer piedras? Que las farmacéuticas sean unas indecentes no significa que los antibióticos no maten bacterias. No es difícil de comprender a poco que se intente.
Seamos realistas. Como decíamos, hay muchas enfermedades que no sabemos curar, o cuyo índice de curación es demasiado bajo. Hay tratamientos dolorosos y patologías de las que desconocemos la causa. ¿Alguien es capaz de creer seriamente que si el cáncer se curara con cuatro hierbas, los laboratorios farmacéuticos no iban a venderlas a peso de oro? Anda que tardarían mucho en patentar las ortigas…

Los antivacunas
Aunque podríamos encuadrar la antivacunación en cualquiera de las anteriores categorías, la irracionalidad y peligro que supone este movimiento merece que sea tratado aparte. Bajo diversos camuflajes, los llamados antivacunas pretenden que éstas no solo son inútiles, sino terriblemente peligrosas para la salud. Desdeñando de nuevo experiencia, estadísticas, esperanza de vida y conocimientos médicos y biológicos, afirman que el sarampión se cura solo (o que no mata), que la rubéola es una forma natural de expresar la adolescencia o que si proteges a tu hijo en una urna de cristal no tienes que inocularle veneno que acabará con su vida.
Aquí lo que suele explotarse es el excesivo celo que los padres tienen hacia sus hijos, especialmente en las últimas décadas donde varios factores sociales han transmutado el papel materno/paterno hacia una hiperprotección que resulta no solo desmesurada, sino en muchos casos extremadamente peligrosa.
Desde los orígenes de la humanidad, los microorganismos patógenos han representado la primera causa de muerte tanto infantil como adulta, por encima de la muerte violenta y otras causas. Incluso en períodos de guerra, las infecciones en las heridas recibidas solían cobrarse más vidas que las propias armas. Esta situación cambió radicalmente con el descubrimiento de los antibióticos, hecho que representó un salto cualitativo tanto en la esperanza como en la calidad de vida.
Sin embargo, los antibióticos son inútiles con los virus, los cuales causa de un gran número de enfermedades infecciosas. Por otro lado, los riesgos de una infección que finalmente sea superada no son pequeños, dejando en muchos casos secuelas que pueden ser permanentes.
En este escenario, la vacunación masiva supuso otro salto de gigante. Inoculando el agente patógeno desactivado o parte de él, se consigue que el sistema inmune desarrolle anticuerpos específicos de tal manera que si el organismo se enfrenta a la infección real, puede ser reducida de forma natural antes de provocar la enfermedad. Este enorme avance se tradujo en un gran descenso en el número de muertes producidas por sarampión, tifus, gripe y otras muchas enfermedades, consiguiendo incluso erradicar algunas de ellas como la viruela.
Ante estos datos aplastantes, multitud de padres excesivamente celosos y mal informados siguen pensando que las vacunas son un riesgo innecesario. La reducción del número de casos de enfermedades infecciosas en occidente conseguido precisamente a golpe de campañas de vacunación, es utilizado por estos elementos para afirmar que el riesgo del que hablan los médicos no es real, pensando que buscan envenenar a sus hijos por puro negocio. Y eso cuando el alucine no les lleva a creer que se trata de métodos para controlar a la población, esterilizar a los más pobres y otras barbaridades por el estilo.
También en auge, la antivacunación es un asunto de salud pública que preocupa seriamente debido a que un número importante de infantes sin vacunar suponen un riesgo enorme de convertirse en reservorios de enfermedades que, de otra forma, podrían ser erradicadas.
En los últimos años, han sido demasiado numerosos los casos de brotes inusuales que han llevado a consecuencias nefastas debido al descenso en la inmunización de la población infantil que provocan estos irresponsables padres. Llevado al extremo, esta barbarie lleva a casos tan aberrantes como los asesinatos de vacunadores en Pakistán, sospechosos según los talibanes de formar parte de una conspiración occidental para espiar a los musulmanes e incluso para esterilizarlos.

Fundamentalistas religiosos
De una manera u otra, estamos acostumbrados a lidiar con la religión. Impuesta en el colegio (al menos para mi generación) e impregnando toda la vida pública y cultural.
Con los años, al menos en España andábamos acostumbrados a que el cinturón se fuera aflojando, y si bien las cruces, vírgenes, santos y biblias estaban presentes en cualquier sitio, nadie nos prohibía besarnos en la calle, no nos miraban mal por no casarnos o no ir a misa e, incluso, no parecía ser un crimen el no bautizar a tus hijos.
 n el colegio, no nos hablaron jamás en las clases de ciencias de algo parecido al creacionismo, de 6.000 años de universo o de que las rocas sedimentarias fueran formadas durante el diluvio universal. Esas cosas las contaban en religión, pero luego el profesor de ciencias, por falangista que fuera, te hablaba de los antepasados terrestres de las ballenas o de la formación del sistema solar.
Sin embargo, en los últimos años estamos viviendo un importante retroceso en la liberación de las opresiones religiosas. Si bien el catolicismo no ha resurgido de forma patente, la irrupción de nuevas creencias tanto por occidente (evangelismo), como por oriente (islamismo), están protagonizando situaciones que no se veían desde la posguerra.
Nadie se opone a que una persona pueda creer en un dios o en bambi, por alienante y triste que nos pueda parecer. Lo que resulta injustificable es que esa persona pretenda que nosotros también acabemos creyendo en el señor de barbas o en el cervatillo bondadoso, que pretenda inculcar sus particulares desequilibrios mentales a nuestros hijos en las escuelas, que quiera prohibir la enseñanza de los conceptos que no coinciden con su esquizofrénica cosmología o que niegue la asistencia médica necesaria en pos de unas creencias más irracionales que los razonamientos de  Homer Simpson.
Hace veinte años, ninguno de mis amigos del barrio había oído hablar del creacionismo o del pecado que supone una transfusión de sangre. Hoy, a ninguno le pilla por sorpresa, lo que me parece un indicador muy preocupante.

La izquierda esotérica
Si algo tienen de bueno los períodos de crispación social y crisis económica es el surgimiento de nuevos modelos de pensamiento, de movimientos alternativos que le dan la vuelta a la forma de ver y entender la sociedad. Son terreno abonado para nuevas ideas, para propuestas revolucionarias, para un verdadero avance social.
Sin embargo, no hay que bajar la guardia. Distintos tipos de magufos, conspiranoicos, izquierdistas de salón y progres con chalet y deportivo anidan en los movimientos alternativos como el cuco en pollada ajena. Ante la avalancha de propuestas, la inevitable y necesaria apertura a todo tipo de ideas y opciones innovadoras, los parásitos se fijan y confunden con el entorno, amenazando la integridad del hospedador.
 Lamentablemente hemos visto en muchas ocasiones durante los últimos dos o tres años cómo aparecían masajistas de Reiki al lado de puestos de información del 15M, como se alternaban asambleas con sesiones de meditación trascendental, como se mezclaba el yoga con el activismo político.
No nos engañemos. Esta gente no aporta ideas nuevas; por el contrario, están introduciendo creencias retrógradas en los hervideros de innovación y pensamiento. Son tan enemigos como los neocon, como los financieros sin escrúpulos, tanto como la más acérrima de las derechas. Gracias a sus creencias irracionales, gracias a pensar que la vida mejora meditando en lugar de meneando, la esclavitud y la ignorancia se ha propagado durante milenios.
Ellos no son la izquierda, ellos no son la alternativa. Simplemente son los viejos santurrones vestidos con el traje de la modernidad. No dejemos destruir las buenas ideas por contaminaciones que nada tienen que ver con la justicia social o el progreso humano.

Conspiraciones y ocultaciones
No, no creemos que el gobierno de los Estados Unidos sea una organización de hermanitas de la caridad, ni que Mariano Rajoy esté ahorrando para darnos una sorpresa y jubilarnos a todos en el 2015 con una pensión millonaria. No somos gilipollas, pero tampoco unos ilusos alucinados.
Es muy posible que el USS Maine fuera hundido en una operación de “bandera falsa”, y no me jugaría la vida asegurando la autoría del atentado de las Torres Gemelas. Pero de ahí a decir que la NASA nos oculta construcciones en la Luna, que el SIDA no existe y es un complot internacional o que los aviones comerciales nos gasean con el objetivo de dominarnos psíquicamente, va un paso, y de gigante.
 Una cosa es escepticismo y otra credulidad. Puedo dudar, y de hecho dudo, de casi todo; pero dudar de algo no significa abrazar la tesis contraria por absurda que sea. Puedo dudar de que el gobierno nos diga la verdad sobre muchísimas cosas, pero ello no valida la suposición de que el presidente sea un lagarto disfrazado de humano. Convenceros, conspiranoicos: no sois escépticos, sois crédulos.
El problema con la conspiranoia es que nos vuelve imbéciles. Sería simplemente divertido si no significara un derroche de energía que podría ser empleada en los asuntos verdaderamente importantes, como que se destruya la sanidad pública. Preocuparse por una invasión extraterrestre en lugar de por la universidad que van a encontrarse nuestros hijos es para mear y no echar gota.
Para colmo de males, en tiempos como los que corren en los cuales nos engañan continuamente haciéndonos pagar los desfalcos de otros, la conspiranoia encuentra un caldo de cultivo excelente: si a Rodrigo Rato le han nombrado consejero de Telefónica, ¿por qué no creer que el gobierno nos oculta información sobre encuentros extraterrestres? Hay que ser más malvado para lo primero que para lo segundo.

La nueva era
Entroncado con casi todos los aspectos anteriores, un gran cajón de sastre que hemos denominado “nueva era”  y hemos dejado para el final, reúne a toda una pléyade de adivinos, astrólogos, creyentes en una consciencia universal y profetas de un despertar cósmico que nos situará en un nuevo plano evolutivo y espiritual. Desheredados del movimiento hippie de los años 60 del pasado siglo y reciclados en el movimiento new age en mayor o menor medida, hacen confluir multitud de creencias místicas que adoptan gran cantidad de adornos esotéricos y espirituales.
Como todos estos movimientos desestructurados y sin objetivos, se han cubierto de gloria al anunciar la nueva era de Acuario como  un tiempo de prosperidad, paz y abundancia, vamos… diana total. No parecen encontrarse entre los movimientos más activos, pero el inexistente cambio augurado para el 2012, fecha que no ha sido considerada por las creencias new age estrictamente hablando, pero que sí ha sido vista con simpatía por muchos de sus seguidores, puede producir un resurgir de los nuevaeranos.

La que está cayendo…
Estoy seguro de que me dejo mucho en el tintero, pero este somero repaso sirve para valorar que no se avecinan buenos tiempos para la razón, como suele ocurrir en épocas económicamente convulsas.  La llama de la vela parpadea. Tiembla su pequeña fuente de luz. Aumenta la oscuridad. Los demonios empiezan a agitarse.